Las circunstancias en las que se produjo el accidente ferroviario de Angrois (Galicia) en 2013 difieren en muchos aspectos de la tragedia del pasado domingo en Adamuz (Córdoba). El descarrilamiento de un tren Alvia a tres kilómetros de la estación de Santiago de Compostela segó la vida de 80 pasajeros y dejó 144 heridos. La responsabilidad penal del suceso fue enteramente del maquinista que dirigía el tren, según concluye la sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Coruña este viernes, 12 años y seis meses después de la trágica jornada.. Pese a las diferencias notables entre aquel suceso y el que tuvo lugar este domingo en la vía de alta velocidad que conecta Madrid y Andalucía, el precedente de Angrois deja claro que la investigación judicial iniciada en un juzgado de Montoro (Córdoba) será larga y compleja. El proceso judicial del accidente de Angrois lleva 12 años y seis meses en marcha y ha culminado (por el momento) con la absolución del exdirector de seguridad en la circulación de Adif, el único imputado junto al conductor del tren. Aún están pendientes de pago muchas de las indemnizaciones a los heridos y los familiares de los fallecidos en Angrois.. Tal y como ocurrió tras el accidente en Galicia, esta semana se han iniciado dos investigaciones paralelas sobre lo ocurrido en Adamuz: una técnica, dirigida por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF); y otra penal, a cargo de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia plaza 2 de Montoro. La CIAF, un organismo adscrito al Ministerio de Transportes cuya actuación es independiente del mismo, ha arrojado ya sus primeras conclusiones provisionales sobre el origen del accidente.. El documento difundido por la Comisión apunta a una fractura en el carril, que dio paso a la ruptura del mismo a medida que pasaba el tren Iryo con dirección a Madrid. De modo que los vagones sexto, séptimo y octavo del convoy descarrilaron al toparse con un fragmento de 40 centímetros en los que el carril se había desprendido por completo. A continuación colisionaron con otro tren, modelo Alvia, que se dirigía hacia Huelva. Parece descartado por completo el error humano, que fue la causa del descarrilamiento del Alvia en Angrois.. El 24 de julio de 2013, en aquel otro accidente, el maquinista Francisco Garzón cometió una imprudencia «temeraria» al distraerse en la conducción «por mantener una llamada totalmente innecesaria» que le llevó a no adecuar la velocidad del tren que conducía a 200 kilómetros por hora, cuando debió reducir hasta los 80 kilómetros por hora.. Así lo expone la sentencia conocida este viernes, en la que la Audiencia de A Coruña revocó en parte la emitida por el Juzgado de lo Penal número 2 de Santiago. Lo hizo al absolver al exdirector de seguridad en la circulación de Adif Andrés Cortabitarte. No se puede «concluir que existiera una acción concreta» que Cortabitarte «estuviera obligado a realizar y que omitiera», afirma el escrito de la Audiencia Provincial. Estas conclusiones dan algunas claves que marcarán el proceso judicial abierto tras el accidente de Adamuz. Existen varios requisitos para que puedan derivarse consecuencias penales de lo ocurrido el pasado domingo. En primer lugar, el juzgado de Montoro debe identificar el error que dio pie al suceso. Después, identificar si existe una persona responsable de subsanar o prevenir este error. Y, finalmente, se debe acreditar que hubo una omisión por parte de ese responsable.. De acuerdo con fuentes jurídicas consultadas, para dirigir la acción penal en un caso como este se requiere una «acción u omisión culposa»; un resultado «dañino», como es la muerte de 45 personas y las lesiones de 123 personas; y una «relación de causalidad» entre la acción u omisión y el resultado. Además, se debe acreditar que la persona que cometió la acción u omisión contaba con «la información y los datos sobre la situación problemática» y es quien tenía el deber de actuar.. Si se diesen estas circunstancias, el juzgado podría dirigir el proceso penal por delitos de homicidio por imprudencia grave y lesiones por imprudencia grave. También se ha de resolver la responsabilidad civil del accidente, para determinar así a quién corresponde indemnizar a las víctimas.. La investigación en el juzgado de Montoro se encuentra en una fase muy inicial. Las pesquisas están a cargo de una jueza sustituta que durante las últimas jornadas se ha encargado de las labores relacionadas con la identificación de las víctimas y la entrega de sus cuerpos a sus familias. Sin embargo, el próximo 9 de febrero habrá una nueva titular del juzgado que tomará las riendas de la investigación, una instructora recién salida de la Escuela Judicial que se llama Cristina Pastor.. El juzgado de Montoro recibió el jueves el primer informe de la Guardia Civil, que trabaja desde el domingo sobre el terreno. Se incluyen las dos cajas negras de los trenes, 2.500 fotografías de la zona cero y las transcripciones de las declaraciones del maquinista del Iryo, algunos tripulantes y pasajeros.. El Instituto Armado ha solicitado las imágenes grabadas por las cámaras del apeadero de Adif, y también las filmadas por las cámaras internas de ambos trenes colisionados. Por otro lado, el fragmento de vía desprendido será analizado próximamente en un laboratorio de la CIAF «especializado en tratamiento de material metalúrgico».. Según el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), Lorenzo del Río, el Tribunal de Instancia de Montoro ha recibido ya unas diez denuncias y siete personaciones por el accidente ferroviario. Entre las organizaciones que han solicitado personarse están Manos Limpias y también el partido político Iustitia Europa. Vox ha presentado una querella contra la expresidenta de Adif Isabel Pardo de Vera y su sucesor, Marco de la Peña. Les acusa de homicidio imprudente, delito contra los derechos de los trabajadores, prevaricación, malversación de caudales públicos, tráfico de influencias y fraude.. «Es innegable obviar los diferentes avisos que se han producido a lo largo de los últimos meses (incluso años) en referencia a las incidencias y averías que se han producido en el tramo donde ha sucedido el brutal accidente: por parte de los maquinistas, el sindicato SEMAF, InfoAdif y numerosos usuarios», apunta la formación política.. También ha presentado una denuncia, después transformada en querella, la asociación Liberum. El escrito recoge delitos de homicidio imprudente, lesiones por imprudencia grave y un delito contra los derechos de los trabajadores. Se dirige contra el director de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF), Pedro Lekuona; el subdirector de circulación de alta velocidad de Adif, Francisco Martín; y el director corporativo de seguridad en la circulación de Adif, David Gómez Rey.
El exdirector de seguridad en la circulación de Adif que fue condenado en el juicio por el accidente de Angrois (Galicia) ha quedado absuelto este viernes.
Las circunstancias en las que se produjo el accidente ferroviario de Angrois (Galicia) en 2013 difieren en muchos aspectos de la tragedia del pasado domingo en Adamuz (Córdoba). El descarrilamiento de un tren Alvia a tres kilómetros de la estación de Santiago de Compostela segó la vida de 80 pasajeros y dejó 144 heridos. La responsabilidad penal del suceso fue enteramente del maquinista que dirigía el tren, según concluye la sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Coruña este viernes, 12 años y seis meses después de la trágica jornada.. Pese a las diferencias notables entre aquel suceso y el que tuvo lugar este domingo en la vía de alta velocidad que conecta Madrid y Andalucía, el precedente de Angrois deja claro que la investigación judicial iniciada en un juzgado de Montoro (Córdoba) será larga y compleja. El proceso judicial del accidente de Angrois lleva 12 años y seis meses en marcha y ha culminado (por el momento) con la absolución del exdirector de seguridad en la circulación de Adif, el único imputado junto al conductor del tren. Aún están pendientes de pago muchas de las indemnizaciones a los heridos y los familiares de los fallecidos en Angrois.. Tal y como ocurrió tras el accidente en Galicia, esta semana se han iniciado dos investigaciones paralelas sobre lo ocurrido en Adamuz: una técnica, dirigida por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF); y otra penal, a cargo de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia plaza 2 de Montoro. La CIAF, un organismo adscrito al Ministerio de Transportes cuya actuación es independiente del mismo, ha arrojado ya sus primeras conclusiones provisionales sobre el origen del accidente.. El documento difundido por la Comisión apunta a una fractura en el carril, que dio paso a la ruptura del mismo a medida que pasaba el tren Iryo con dirección a Madrid. De modo que los vagones sexto, séptimo y octavo del convoy descarrilaron al toparse con un fragmento de 40 centímetros en los que el carril se había desprendido por completo. A continuación colisionaron con otro tren, modelo Alvia, que se dirigía hacia Huelva. Parece descartado por completo el error humano, que fue la causa del descarrilamiento del Alvia en Angrois.. El 24 de julio de 2013, en aquel otro accidente, el maquinista Francisco Garzón cometió una imprudencia «temeraria» al distraerse en la conducción «por mantener una llamada totalmente innecesaria» que le llevó a no adecuar la velocidad del tren que conducía a 200 kilómetros por hora, cuando debió reducir hasta los 80 kilómetros por hora.. Así lo expone la sentencia conocida este viernes, en la que la Audiencia de A Coruña revocó en parte la emitida por el Juzgado de lo Penal número 2 de Santiago. Lo hizo al absolver al exdirector de seguridad en la circulación de Adif Andrés Cortabitarte. No se puede «concluir que existiera una acción concreta» que Cortabitarte «estuviera obligado a realizar y que omitiera», afirma el escrito de la Audiencia Provincial. Estas conclusiones dan algunas claves que marcarán el proceso judicial abierto tras el accidente de Adamuz. Existen varios requisitos para que puedan derivarse consecuencias penales de lo ocurrido el pasado domingo. En primer lugar, el juzgado de Montoro debe identificar el error que dio pie al suceso. Después, identificar si existe una persona responsable de subsanar o prevenir este error. Y, finalmente, se debe acreditar que hubo una omisión por parte de ese responsable.. De acuerdo con fuentes jurídicas consultadas, para dirigir la acción penal en un caso como este se requiere una «acción u omisión culposa»; un resultado «dañino», como es la muerte de 45 personas y las lesiones de 123 personas; y una «relación de causalidad» entre la acción u omisión y el resultado. Además, se debe acreditar que la persona que cometió la acción u omisión contaba con «la información y los datos sobre la situación problemática» y es quien tenía el deber de actuar.. Si se diesen estas circunstancias, el juzgado podría dirigir el proceso penal por delitos de homicidio por imprudencia grave y lesiones por imprudencia grave. También se ha de resolver la responsabilidad civil del accidente, para determinar así a quién corresponde indemnizar a las víctimas.. La investigación en el juzgado de Montoro se encuentra en una fase muy inicial. Las pesquisas están a cargo de una jueza sustituta que durante las últimas jornadas se ha encargado de las labores relacionadas con la identificación de las víctimas y la entrega de sus cuerpos a sus familias. Sin embargo, el próximo 9 de febrero habrá una nueva titular del juzgado que tomará las riendas de la investigación, una instructora recién salida de la Escuela Judicial que se llama Cristina Pastor.. El juzgado de Montoro recibió el jueves el primer informe de la Guardia Civil, que trabaja desde el domingo sobre el terreno. Se incluyen las dos cajas negras de los trenes, 2.500 fotografías de la zona cero y las transcripciones de las declaraciones del maquinista del Iryo, algunos tripulantes y pasajeros.. El Instituto Armado ha solicitado las imágenes grabadas por las cámaras del apeadero de Adif, y también las filmadas por las cámaras internas de ambos trenes colisionados. Por otro lado, el fragmento de vía desprendido será analizado próximamente en un laboratorio de la CIAF «especializado en tratamiento de material metalúrgico».. Según el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), Lorenzo del Río, el Tribunal de Instancia de Montoro ha recibido ya unas diez denuncias y siete personaciones por el accidente ferroviario. Entre las organizaciones que han solicitado personarse están Manos Limpias y también el partido político Iustitia Europa. Vox ha presentado una querella contra la expresidenta de Adif Isabel Pardo de Vera y su sucesor, Marco de la Peña. Les acusa de homicidio imprudente, delito contra los derechos de los trabajadores, prevaricación, malversación de caudales públicos, tráfico de influencias y fraude.. «Es innegable obviar los diferentes avisos que se han producido a lo largo de los últimos meses (incluso años) en referencia a las incidencias y averías que se han producido en el tramo donde ha sucedido el brutal accidente: por parte de los maquinistas, el sindicato SEMAF, InfoAdif y numerosos usuarios», apunta la formación política.. También ha presentado una denuncia, después transformada en querella, la asociación Liberum. El escrito recoge delitos de homicidio imprudente, lesiones por imprudencia grave y un delito contra los derechos de los trabajadores. Se dirige contra el director de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF), Pedro Lekuona; el subdirector de circulación de alta velocidad de Adif, Francisco Martín; y el director corporativo de seguridad en la circulación de Adif, David Gómez Rey.
