Kiko Jiménez se ha convertido en el centro de todas las miradas con su última publicación en Instagram. Con gran ilusión, el influencer intentó sorprender a su pareja, Sofía Suescun, con un plato típico de Asturias. Sin embargo, lejos de aplaudir el bonito detalle para su novia, no fueron pocos los comentarios negativos que recibió. Porque, según muchos, el andaluz cometió un “crimen” contra la comida.
Como se puede ver en su vídeo, el joven enseñó como hacer fabes asturianas. «Plato caliente que alimenta, fácil de hacer y riquísimo», escribió en la descripción de la publicación, sin saber que la preparación poco tendría que ver con la receta castiza. Así, primero elaboró un sofrito con cebolla, tomate, ajo y puerro, como suele ser lo habitual. Sin embargo, el problema llegó a la hora de agregar el resto de ingredientes.
A las fabes, de bote, les añadió almejas y pulpo para luego mezclarlas con un chorro generoso de vino blanco y pimentón. Algo que dista completamente de lo típico, pues normalmente se hacen con chorizo, lacón y morcilla; aunque sí que existe la versión con almejas. De hecho, el truco de las fabes es dejarlas con agua desde el día de antes y hervirlo todo, cortando la cocción con agua fría.
Por eso, teniendo en cuenta que normalmente la elaboración puede durar más de tres horas, no fueron pocos los comentarios que criticaron la versión del jiennense. Según los asturianos, el joven no tenía “ni idea” de lo que son las fabes. «Me duelen los ojos», «no nos faltes a los asturianos diciendo que esos son fabes. Dedícate a lo tuyo», o «vaya manera de estropear una fabada», fueron algunos de los mensajes más destacados.
Sin embargo, a pesar de todas las críticas, lo cierto es que Kiko Jiménez sí que cumplió con su objetivo: sorprender a su novia. Porque, si bien no todo el mundo parece de acuerdo con el procedimiento, a la hora de probarlo Sofía Suescun no podía estar más contenta. «No puedo hablar, lo siento», aseguró dando a entender que estaba encantada con la comida.
El novio de Sofía Suescun intentó recrear una fabada, pero en lugar de carne le puso pulpo.
Kiko Jiménez se ha convertido en el centro de todas las miradas con su última publicación en Instagram. Con gran ilusión, el influencer intentó sorprender a su pareja, Sofía Suescun, con un plato típico de Asturias. Sin embargo, lejos de aplaudir el bonito detalle para su novia, no fueron pocos los comentarios negativos que recibió. Porque, según muchos, el andaluz cometió un “crimen” contra la comida.. Como se puede ver en su vídeo, el joven enseñó como hacer fabes asturianas. «Plato caliente que alimenta, fácil de hacer y riquísimo», escribió en la descripción de la publicación, sin saber que la preparación poco tendría que ver con la receta castiza. Así, primero elaboró un sofrito con cebolla, tomate, ajo y puerro, como suele ser lo habitual. Sin embargo, el problema llegó a la hora de agregar el resto de ingredientes.. A las fabes, de bote, les añadió almejas y pulpo para luego mezclarlas con un chorro generoso de vino blanco y pimentón. Algo que dista completamente de lo típico, pues normalmente se hacen con chorizo, lacón y morcilla; aunque sí que existe la versión con almejas. De hecho, el truco de las fabes es dejarlas con agua desde el día de antes y hervirlo todo, cortando la cocción con agua fría.. Por eso, teniendo en cuenta que normalmente la elaboración puede durar más de tres horas, no fueron pocos los comentarios que criticaron la versión del jiennense. Según los asturianos, el joven no tenía “ni idea” de lo que son las fabes. «Me duelen los ojos», «no nos faltes a los asturianos diciendo que esos son fabes. Dedícate a lo tuyo», o «vaya manera de estropear una fabada», fueron algunos de los mensajes más destacados.. Sin embargo, a pesar de todas las críticas, lo cierto es que Kiko Jiménez sí que cumplió con su objetivo: sorprender a su novia. Porque, si bien no todo el mundo parece de acuerdo con el procedimiento, a la hora de probarlo Sofía Suescun no podía estar más contenta. «No puedo hablar, lo siento», aseguró dando a entender que estaba encantada con la comida.
