La crisis generada por la escasez mundial sin precedentes de los chips de memoria está provocando un fuerte aumento de los precios de los dispositivos electrónicos. Este jueves, Apple y Microsoft han comunicado una subida de precios de algunos de sus dispositivos más famosos. Unas medidas que han abierto nuevas dudas entre los inversores, que temen un impacto en los márgenes por esta inflación de componentes, así como una posible ralentización de las ventas.
Así, la compañía de la manzana ha confirmado el aumento de los precios de sus MacBooks y iPads entre un 20% y un 30% para hacer frente al impacto del vertiginoso aumento de los precios de la memoria y el almacenamiento. Dentro de los cambios, Apple ha elevado el precio de su MacBook Neo de entrada de gama de 599 a 699 dólares, mientras que el MacBook Air pasó de 1.099 a 1.299 dólares. El principal atractivo del Neo es su bajo precio, por lo que incluso un aumento de 100 dólares podría ser un problema para el último portátil de Apple. A su vez, el MacBook Pro de 14 pulgadas también subió de 1.699 a 1.999 dólares, mientras que el modelo de 16 pulgadas aumentó de 2.699 a 2.999 dólares.
Además, el precio del iPad Air de 11 pulgadas también subió de 599 a 749 dólares. La versión de 13 pulgadas ahora cuesta 949 dólares, frente a los 799 dólares anteriores, mientras que el iPad Pro de 11 pulgadas ahora cuesta 1.199, en comparación con su precio de lanzamiento de 999 dólares. El de 13 pulgadas ha subido de 1.299 a 1.499 dólares. La compañía no ha tocado los precios del iPhone, el Apple Watch ni los AirPods, pero ha dado a entender que podría haber más ajustes de precios en otros productos en el futuro.
Según Apple, la rápida expansión de los centros de datos de IA ha generado un aumento extraordinario en la demanda de memoria y almacenamiento, añadiendo que nunca había visto un aumento tan grande y tan rápido en el precio de un componente. La empresa asegura que, hasta ahora, había protegido a sus clientes de estos aumentos, pero ahora se ha llegado a un punto en el que necesita elevar los precios de varios productos.
Apple ya había avisado del movimiento. En una entrevista reciente con The Wall Street Journal, su consejero delegado, Tim Cook, reconoció que los aumentos de precios eran “inevitables”. Previamente, en la presentación de resultados de la compañía en mayo, el ejecutivo advirtió de que Apple se está enfrentando a una mayor presión sobre los márgenes debido al aumento vertiginoso de los precios de la memoria y el almacenamiento.
En la misma línea, Microsoft ha anunciado un nuevo aumento sustancial de precio para las consolas de videojuegos Xbox de última generación, ante la crisis de escasez de componentes que ha disparado el precio de los productos tecnológicos de consumo. A partir del 1 de agosto, las consolas Xbox subirán 100 dólares para los modelos con 512 gigabytes de almacenamiento y 150 dólares para las versiones de 1 terabyte. Con los nuevos precios, la Xbox Series X se venderá a 800 dólares, un aumento de 300 dólares con respecto a su precio original en 2020.
“Esperábamos que no fuera necesario otro aumento de precio, y hemos dedicado los últimos meses a trabajar con los proveedores en diferentes opciones”, escribió la compañía en su blog de noticias de Xbox el jueves. “Desafortunadamente, los precios del almacenamiento y la memoria de las consolas se han multiplicado por más de 2,5 y prevemos que se dupliquen de nuevo para el otoño de 2027”, según Microsoft.
Con el anuncio, las acciones de Apple sufrieron un duro castigo en Bolsa en la sesión del jueves, cayendo un 6,15%, y perdiendo incluso el puesto de segunda compañía mundial por capitalización bursátil, en favor de Alphabet. El viernes, los títulos rebotaron algo más de un 1%. Microsoft se dejó un 3,45% el jueves, si bien el viernes, sus acciones rebotaron con fuerza. La compañía dirigida por Satya Nadella acumula una bajada superior al 23% desde principios de año.
No obstante, Apple y Microsoft no son los únicos en introducir estos incrementos de precios. Distintos fabricantes de PC, smartphones y consolas de vídeo juegos se han visto obligados a subir los precios de sus respectivos dispositivos. Así, los fabricantes de consolas de videojuegos Nintendo y Sony también han comenzado a cobrar más por sus sistemas, elevando las tarifas muy por encima de sus precios de lanzamiento iniciales.
La crisis generada por la escasez mundial sin precedentes de los chips de memoria está provocando un fuerte aumento de los precios de los dispositivos electrónicos. Este jueves, Apple y Microsoft han comunicado una subida de precios de algunos de sus dispositivos más famosos. Unas medidas que han abierto nuevas dudas entre los inversores, que temen un impacto en los márgenes por esta inflación de componentes, así como una posible ralentización de las ventas.. Seguir leyendo
