Los futbolistas actuales vienen picardeados. Ya son capaces de articular un personaje y convertir la fama en una marca. Y cuando se acerca la votación del Balón de Oro, fábrica de prestigio, la oportunidad de venderse los trasciende: compromete a jugadores, entrenadores y clubes. Todos alineados para posicionar a un futbolista.. Seguir leyendo
El Juego Infinito. Opinión. Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos. La lucha por ganar el máximo galardón individual del fútbol sirve también para alumbrar el tipo de jugador qué es cada aspirante. Lamine Yamal conduce el balón durante el encuentro de Champions entre el FC Barcelona y el Feyenoord. AFP7 vía Europa Press (AFP7 vía Europa Press). Los futbolistas actuales vienen picardeados. Ya son capaces de articular un personaje y convertir la fama en una marca. Y cuando se acerca la votación del Balón de Oro, fábrica de prestigio, la oportunidad de venderse los trasciende: compromete a jugadores, entrenadores y clubes. Todos alineados para posicionar a un futbolista.. También los aficionados y los comentaristas estamos obligados a elegir y de ahí surge una pregunta de una dimensión ética: ¿Cuánto estamos dispuestos a justificar o condenar en nombre del amor a nuestro equipo?. Aquellos jugadores que la opinión pública convierte en candidatos tienen que afrontar un desdoblamiento complicado: son el centro de todas las miradas y, al mismo tiempo, deben conservar la humildad suficiente para mirar a los demás. Ni el ego ni el interés suelen permitirlo.. Pero el Balón de Oro es una buena oportunidad para observar diferentes biotipos futbolísticos y seguir asombrándonos con la variedad de talentos que ofrece este juego. Hay jugadores que saben interpretar muchos papeles y jugadores que interpretan uno solo, pero se comen la película. Hay quien aprieta un interruptor y, de pronto, es un gran futbolista. Luego se apaga y hay que esperar a que vuelva a encenderse. Y hay otros que resultan valiosos gracias a una continuidad que les permite poner la casa en orden.. Los delanteros todavía disfrutan de cierta libertad para dejar que asome el hombre primitivo y liberar su instinto. Es el tipo de jugador que tiene el poder de asombrar, aunque solo vale para funciones muy específicas. Lamine representa ese modelo de jugador. Sale de los problemas de un modo original porque el instinto le dicta soluciones fascinantes que quizás ni siquiera sabría explicar. El interminable Messi, también candidato, es su antecedente.. Como ejemplo de la lógica al servicio del equipo sirve Rodri, que no necesita aportar goles ni asistencias para influir en el funcionamiento de sus equipos gracias a su criterio colectivo.. Podemos analizar otro perfil, más relacionado con la personalidad, que también caracteriza y diferencia a estos cracks. Los hay que solo saben ser primeros actores; de lo contrario no les merece la pena subir al escenario. Y los hay con mayor espíritu de equipo. Perfiles más bajos que prefieren vivir la profesión de un modo más discreto. No daré nombres para evitar ofender.. Mourinho posicionó a Mbappé en una de sus ruedas de prensa, para reforzar el vínculo con un jugador que fortalece con goles su candidatura y la debilita por la falta de títulos. También lo hizo Luis Enrique con Fabián, a quién le sobran títulos, pero le falta el tipo de atractivo que ahora pide el mercado. Más delicada es la situación de Flick en el Barça, que se decantó por Lamine, pero en su equipo hay más de un aspirante. Y los aspirantes no demandan nada abiertamente, pero están atentos a todo.. En este baile de nombres aún no escribí el de Harry Kane, avalado por 73 goles y aspirante número uno para las casas de apuestas. Pero es un hombre tranquilo que no parece interesado en publicitarse, de modo que pasa por debajo de mi radar. Sencillamente, soy una prueba más de que el ruido se está apoderando del panorama futbolístico por delante del mérito.. Si la semana pasada hablamos de la importancia del precio para construir prestigio. En esta ocasión el absurdo se llama Balón de Oro, un premio capaz de disparar celebridades incluso mucho antes de la entrega. Lo cierto es que el fútbol, juego colectivo por excelencia en el que nadie puede ganar solo, confronta a individuos de una manera más encarnizada cada año, enfrentando a jugadores y clubes para entretenimiento del personal.. Sobre la firma. Jorge Valdano es columnista de EL PAÍS y comentarista de Mediapro para Movistar. Exjugador de fútbol, campeón del mundo con Argentina en 1986, también fue entrenador. Ocupó la dirección deportiva y la dirección general del Real Madrid en dos etapas en el club blanco, donde fue además futbolista y técnico. Ha escrito varios libros.. Normas ›. Mis comentariosNormas. Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos. Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus.. Más información. Archivado En. Fútbol. Futbolistas. Entrenadores. Competiciones. Deportes. Kylian Mbappé. José Mourinho. Lionel Messi. Rodri Hernández. Flick. Lamine Yamal. Premio Balón de Oro. Si está interesado en licenciar este contenido, pinche aquí
