Bruselas enviará el próximo 19 de febrero a la comisaria de Mediterráneo, Dubravka Suica, a la primera reunión de la Junta de Paz para Gaza creada por Donald Trump, tal como ha confirmado este lunes la Comisión Europea. El portavoz comunitario Guillaume Mercier ha explicado que la dirigente croata solo participará «en la parte exclusivamente dedicada» a la Franja, y que este paso no convierte a la UE «en miembro» del formato. No obstante, la Unión es el principal donante de ayuda humanitaria a Gaza.. Mercier ha insistido en que este paso se «en el compromiso sostenido con la defensa del alto el fuego en Gaza y en la voluntad de sumarse a las iniciativas internacionales» orientadas a la reconstrucción y la recuperación del territorio tras los ataques israelíes. Lo que sale de Bruselas ahora es cierto pragmatismo, de ahí que, insisten, la presencia se limite a temas concretos y no a una membresía genérica.. Este giro contrasta con la posición mantenida hasta ahora por el Ejecutivo comunitario y por los Veintisiete, que habían descartado integrarse en la Junta de Paz al alegar «serias dudas» sobre la compatibilidad de la propuesta impulsada por la Administración de Donald Trump con la Carta de Naciones Unidas, así como sobre su sistema de gobernanza y su perímetro de actuación.. Entre los recelos identificados figuran cuestiones de formato -por un número de países mayor del inicialmente previsto por la Unión Europea- y, sobre todo, interrogantes jurídicos. Estos se refieren a la posible colisión con el Derecho de la UE y con el marco multilateral vigente, dado que la iniciativa plantea dotar al organismo de carácter permanente y de funciones de mediación en otros conflictos, competencias que ya ejerce la ONU.. Pese a estas reservas, el próximo 19 de febrero está prevista una reunión de la Junta de Paz en Washington, con la participación de los líderes de los 27 «miembros fundadores». Entre ellos figuran dos Estados miembros de la UE, Bulgaria y Hungría, en un encuentro que servirá para calibrar el alcance real del foro y su encaje en el entramado internacional. Mientras, otros países como Grecia, Italia o Rumanía se han erigido como observadores, pero no miembros, del nuevo formato propuesto por EEUU.
20MINUTOS.ES – Internacional
Bruselas enviará el próximo 19 de febrero a la comisaria de Mediterráneo, Dubravka Suica, a la primera reunión de la Junta de Paz para Gaza creada por Donald Trump, tal como ha confirmado este lunes la Comisión Europea. El portavoz comunitario Guillaume Mercier ha explicado que la dirigente croata solo participará «en la parte exclusivamente dedicada» a la Franja, y que este paso no convierte a la UE «en miembro» del formato. No obstante, la Unión es el principal donante de ayuda humanitaria a Gaza.. Mercier ha insistido en que este paso se «en el compromiso sostenido con la defensa del alto el fuego en Gaza y en la voluntad de sumarse a las iniciativas internacionales» orientadas a la reconstrucción y la recuperación del territorio tras los ataques israelíes. Lo que sale de Bruselas ahora es cierto pragmatismo, de ahí que, insisten, la presencia se limite a temas concretos y no a una membresía genérica.. Este giro contrasta con la posición mantenida hasta ahora por el Ejecutivo comunitario y por los Veintisiete, que habían descartado integrarse en la Junta de Paz al alegar «serias dudas» sobre la compatibilidad de la propuesta impulsada por la Administración de Donald Trump con la Carta de Naciones Unidas, así como sobre su sistema de gobernanza y su perímetro de actuación.. Entre los recelos identificados figuran cuestiones de formato -por un número de países mayor del inicialmente previsto por la Unión Europea- y, sobre todo, interrogantes jurídicos. Estos se refieren a la posible colisión con el Derecho de la UE y con el marco multilateral vigente, dado que la iniciativa plantea dotar al organismo de carácter permanente y de funciones de mediación en otros conflictos, competencias que ya ejerce la ONU.. Pese a estas reservas, el próximo 19 de febrero está prevista una reunión de la Junta de Paz en Washington, con la participación de los líderes de los 27 «miembros fundadores». Entre ellos figuran dos Estados miembros de la UE, Bulgaria y Hungría, en un encuentro que servirá para calibrar el alcance real del foro y su encaje en el entramado internacional. Mientras, otros países como Grecia, Italia o Rumanía se han erigido como observadores, pero no miembros, del nuevo formato propuesto por EEUU.
