Cuando ya era millonario (inversor pionero en internet), Jan Henric Buettner se preguntó que actividades le enriquecían como persona: la música y el ajedrez, se dijo. Contactó en 2023 con el mejor jugador del mundo, Magnus Carlsen, y le propuso financiar la modalidad freestyle (con 959 maneras distintas de empezar una partida) que tanto gusta al noruego. Le encantó la compañía de los genios, y ahora, a los 62 años, el alemán será el sábado uno de los tres candidatos a la presidencia de la Federación Internacional (FIDE) en Samarcanda (Uzbekistán). Los pronósticos no le favorecen, por su inexperiencia, aunque sí puede ser decisivo en la segunda vuelta. Pero asegura que su único puesto aceptable es el número uno.. Seguir leyendo
Cuando ya era millonario (inversor pionero en internet), Jan Henric Buettner se preguntó que actividades le enriquecían como persona: la música y el ajedrez, se dijo. Contactó en 2023 con el mejor jugador del mundo, Magnus Carlsen, y le propuso financiar la modalidad freestyle (con 959 maneras distintas de empezar una partida) que tanto gusta al noruego. Le encantó la compañía de los genios, y ahora, a los 62 años, el alemán será el sábado uno de los tres candidatos a la presidencia de la Federación Internacional (FIDE) en Samarcanda (Uzbekistán). Los pronósticos no le favorecen, por su inexperiencia, aunque sí puede ser decisivo en la segunda vuelta. Pero asegura que su único puesto aceptable es el número uno.. Y lo demostró este miércoles por la tarde, con un comunicado donde niega rotundamente que vaya a retirarse antes de la votación. Asegura que cuenta con un 41% de los votos -aunque la opinión mayoritaria es que no superará la primera vuelta. Y añade una propuesta rompedora: que el principal favorito, el kazajo de origen ruso Timur Turlov, acepte ser su número dos para asegurar la victoria sobre el alemán (de madre rusa y padre ucranio) Wadim Rosenstein. Buettner ofrece una visión externa y muy profesional del ajedrez. Y para compensar su inexperiencia ha elegido como su mano derecha a un gran experto, el británico Malcolm Pein.. Pregunta: ¿Por qué da tanto valor a estar rodeado con frecuencia durante los últimos años por las grandes estrellas del ajedrez?. Respuesta: Siento una profunda admiración y mucho respeto por quienes están entre los diez mejores del mundo de cualquier ámbito, porque sé los miles de horas de trabajo que hay detrás de ese éxito. Antes estuve involucrado en otros ámbitos y deportes, y hace unos años descubrí que el mundo del ajedrez de élite también es muy interesante.. P. En su programa llama mucho la atención que quiere convertir a los 204 países (o territorios autónomos) miembros de la FIDE en accionistas.. R. Quiero gestionar la FIDE de manera muy profesional, como ocurre desde hace muchos años con la F1. Un 20% de los ingresos que generemos serán para esos 204 países accionistas. Sé cómo presentar el ajedrez para que sea atractivo de cara a los patrocinadores potenciales. Y creo que hay estrategias para atraerlos que todavía no se han explotado en la FIDE. Por ejemplo, si tenemos 204 países miembros ahora mismo, bien puede ocurrir que una empresa o marca tenga un especial interés en un país determinado. Supongamos, por ejemplo, Guinea Ecuatorial. Pues bien, Guinea Ecuatorial es miembro de la FIDE, y por tanto esa empresa puede abrir allí su mercado a través del ajedrez. La FIDE puede ser un gran escaparate para abrir mercados.. P. Pero en sus abundantes viajes de los últimos meses por todo el mundo habrá visto que la inmensa mayoría de las juntas directivas de las federaciones nacionales carecen de un experto en comunicación, mercadotecnia, imagen, captación de patrocinadores, etc.. R. Sí, he visitado más de ochenta países, y las diferencias son enormes. En un extremo, hay federaciones con muy pocos recursos, que por ejemplo venden salchichas los fines de semana para poder comprar tableros y piezas; mientras que, en otras, los grandes ingresos que recibe el país por turismo facilitan el patrocinio del ajedrez. A partir de esas realidades tan distintas, tenemos que elaborar un plan. Y al hacerlo, por qué no aprovechar, por ejemplo, todo lo que ha hecho Estonia, el país más digitalizado del mundo, para digitalizar también el mundo del ajedrez.. P. Si alguien dice que el ajedrez es muy difícil, sólo para personas muy inteligentes, usted qué dice.. R. Eso es un mantra tan extendido como falso, pero se arregla con buena pedagogía y comunicación. Por ejemplo, también enfrentaron ese problema en la Fórmula 1 hace muchos años; pero lo arreglaron de esa manera, y con buenos comentaristas.. P. Arkady Dvorkóvich, presidente de la FIDE hasta hace dos meses, tenía una estrategia para lograr que el ajedrez termine entrando en los Juegos Olímpicos: introducirlo poco a poco en distintos juegos continentales (Sudamérica, Caribe, África…).. R. Sí, pero creo que eso no funciona. Si soy presidente, primero intentaré que el ajedrez tenga una presencia consolidada en un escenario global (por ejemplo, el de los esports) y luego hablaría con los directivos del COI. Por mi experiencia, creo que una de mis especialidades es convencer a los líderes mundiales en general.. P. Usted es el menos conocido de los tres candidatos por las bases del ajedrez. Pero tiene una visión externa, que puede ser inspiradora. ¿Qué opina de Dvorkóvich y de sus dos rivales?. R. Aprecio mucho a Dvorkóvich; si gano, le ofreceré un puesto. Siento respeto por Turlov, y mucho menos por Rosenstein. Creo que no está capacitado para el puesto, ni de lejos; es muy joven, y por muchas cosas que haya hecho ya, no está preparado. Puedo dar fe, por ejemplo, dado que soy alemán como él, de que la cuota de mercado de las empresas de Rosenstein en Alemania es ínfima. Entiendo que alguien vote por Turlov si busca continuidad, pero no entiendo por qué se puede votar a Rosenstein. Se ha hablado mucho sobre las conexiones rusas de ambos, pero yo ahí no quiero entrar. Lo que puedo decir es que el único candidato realmente innovador y transparente soy yo; por mucho que hayan investigado, de mí no han podido sacar ningún trapo sucio. Por eso creo que soy la persona indicada para que la FIDE se convierta en un organismo autosuficiente, que no dependa de mecenazgos, sino de patrocinadores.. P. Deduzco de su respuesta que si pierde en la primera vuelta, aceptaría entrar en el equipo de Turlov, pero no en el de Rosenstein.. R. Sólo me gusta ser el jefe. Si el vencedor de las elecciones no soy yo y me ofrecen un puesto, diré que no. Si no gano, me iré del ajedrez, y probablemente viviré mejor porque tengo una gran esposa y una vida excelente; no necesito el ajedrez, aunque sí me gustaría renovarlo.. P. El ajedrez ha crecido mucho desde la pandemia, y vive en una oportunidad de oro. ¿Pero están preparadas la comunidad del ajedrez y la FIDE para aprovecharlo?. R. La comunidad del ajedrez está lista, pero la FIDE quizá no. Si la popularidad del ajedrez se ha multiplicado por diez desde la pandemia, la FIDE sólo ha crecido un 30%. Eso es lo que quiero mejorar.. Leontxo García es, además de periodista, asesor de la FIDE en ajedrez educativo.
