China avanza en sus planes para probar una nueva tecnología destinada a proteger el planeta Tierra frente a posibles amenazas procedentes del espacio. El país asiático prepara una misión en la que una nave impactará de forma intencionada contra un asteroide de 30 metros de diámetro con el objetivo de estudiar si es posible modificar su trayectoria.. Esta prueba de la Administración Espacial Nacional de China (CNSA) se enmarca en el desarrollo de sistemas de defensa planetaria, una línea de investigación que en los últimos años también han impulsado otras potencias espaciales como por ejemplo Estados Unidos.. Un impactador cinético. El proyecto chino utilizará la técnica conocida como impactador cinético, que consiste en lanzar una nave contra un objeto para transferir energía y alterar su movimiento sin utilizar explosivos. El impacto se produciría contra el asteroide 2015 XF261, situado a millones de kilómetros de distancia, a una velocidad que podría superar los 9 kilómetros por segundo, más de 26 veces la velocidad del sonido en la atmósfera terrestre.. La misión, que se realizará previsiblemente entre 2029 y 2030, está diseñada como un experimento de defensa planetaria, pero sin que realmente exista en la actualidad un asteroide identificado como una amenaza para la Tierra. El objetivo es conocer cómo responde un cuerpo celeste real ante un impacto controlado y recopilar datos que permitan mejorar las estrategias futuras en caso de que algún día se detecte un objeto con una trayectoria peligrosa para nuestro planeta.. Siguiendo los pasos de la misión DART. China no parte de cero en la exploración de asteroides. Su programa espacial desarrolla actualmente la misión Tianwen-2, una sonda destinada a estudiar un asteroide cercano a la Tierra, el 2016 HO3, y recoger muestras de su superficie. La nave llegó al entorno del asteroide este 2026, donde comenzó las tareas de observación científica antes de las siguientes fases de la misión.. Además, la nueva prueba de impacto sigue la estela de la misión DART de la NASA, que en 2022 logró modificar la órbita Dimorphos, una pequeña luna del asteroide Didymos, mediante el choque de una nave. Este experimento demostró por primera vez que la tecnología de impacto cinético podía servir como una herramienta para desviar asteroides, aunque hay que tener en cuenta que cada objeto espacial presenta características diferentes y requiere estudios específicos.
China avanza en sus planes para probar una nueva tecnología destinada a proteger el planeta Tierra frente a posibles amenazas procedentes del espacio. El país asiático prepara una misión en la que una nave impactará de forma intencionada contra un asteroide de 30 metros de diámetro con el objetivo de estudiar si es posible modificar su trayectoria.
Esta prueba de la Administración Espacial Nacional de China (CNSA) se enmarca en el desarrollo de sistemas de defensa planetaria, una línea de investigación que en los últimos años también han impulsado otras potencias espaciales como por ejemplo Estados Unidos.
Un impactador cinético
El proyecto chino utilizará la técnica conocida como impactador cinético, que consiste en lanzar una nave contra un objeto para transferir energía y alterar su movimiento sin utilizar explosivos. El impacto se produciría contra el asteroide 2015 XF261, situado a millones de kilómetros de distancia, a una velocidad que podría superar los 9 kilómetros por segundo, más de 26 veces la velocidad del sonido en la atmósfera terrestre.
La misión, que se realizará previsiblemente entre 2029 y 2030, está diseñada como un experimento de defensa planetaria, pero sin que realmente exista en la actualidad un asteroide identificado como una amenaza para la Tierra. El objetivo es conocer cómo responde un cuerpo celeste real ante un impacto controlado y recopilar datos que permitan mejorar las estrategias futuras en caso de que algún día se detecte un objeto con una trayectoria peligrosa para nuestro planeta.
Siguiendo los pasos de la misión DART
China no parte de cero en la exploración de asteroides. Su programa espacial desarrolla actualmente la misión Tianwen-2, una sonda destinada a estudiar un asteroide cercano a la Tierra, el 2016 HO3, y recoger muestras de su superficie. La nave llegó al entorno del asteroide este 2026, donde comenzó las tareas de observación científica antes de las siguientes fases de la misión.
Además, la nueva prueba de impacto sigue la estela de la misión DART de la NASA, que en 2022 logró modificar la órbita Dimorphos, una pequeña luna del asteroide Didymos, mediante el choque de una nave. Este experimento demostró por primera vez que la tecnología de impacto cinético podía servir como una herramienta para desviar asteroides, aunque hay que tener en cuenta que cada objeto espacial presenta características diferentes y requiere estudios específicos.
