Utilizamos la expresión ‘Tener bula’ para referirnos a aquellas personas que gozan de permiso o impunidad para hacer algo que a otros no se les concede, haciendo referencia el término ‘bula’ a una tolerancia extra de la que se disfruta por encima de los demás.. El origen lo encontramos en un documento eclesiástico por el cual ciertos individuos podían gozar de cierta impunidad y privilegios (por ejemplo, comer carne en días de abstinencia) generalmente a cambio de un pago.. Etimológicamente, el término ‘bula’ proviene del latín ‘bulla’ haciendo referencia a una especie de distintivo que, en la Antigua Roma, llevaban al cuello los hijos de familias nobles hasta el momento en que ya vestían la toga.. Posteriormente, ese mismo término sirvió para designar el sello de plomo o cera utilizado por los pontífices en sus documentos (con las caras de San Pedro y San Pablo en una cara y el nombre del papa en la otra) y, con el tiempo, a los escritos, permisos y dispensas concedidos desde la Iglesia.
Utilizamos la expresión ‘Tener bula’ para referirnos a aquellas personas que gozan de permiso o impunidad para hacer algo que a otros no se les concede, haciendo referencia el término ‘bula’ a una tolerancia extra de la que se disfruta por encima de los demás.. El origen lo encontramos en un documento eclesiástico por el cual ciertos individuos podían gozar de cierta impunidad y privilegios (por ejemplo, comer carne en días de abstinencia) generalmente a cambio de un pago.. Etimológicamente, el término ‘bula’ proviene del latín ‘bulla’ haciendo referencia a una especie de distintivo que, en la Antigua Roma, llevaban al cuello los hijos de familias nobles hasta el momento en que ya vestían la toga.. Posteriormente, ese mismo término sirvió para designar el sello de plomo o cera utilizado por los pontífices en sus documentos (con las caras de San Pedro y San Pablo en una cara y el nombre del papa en la otra) y, con el tiempo, a los escritos, permisos y dispensas concedidos desde la Iglesia.
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