Cuando en 1995 llegó a los cines Toy Story, el mundo conoció a Woody, Buzz Lightyear… y a Andy, el niño cuya imaginación daba sentido a todo ese universo. Detrás de ese personaje estaba John Morris, un actor infantil cuya voz quedó grabada en la memoria de toda una generación.
Morris tenía apenas ocho años cuando fue elegido por Pixar para poner voz a Andy en la primera entrega de la saga. No era un completo desconocido: había participado en pequeños papeles en televisión y cine, pero fue Toy Story la que marcó un antes y un después para él.
Su trabajo no se limitó a la película original. También prestó su voz en Toy Story 2 y, años más tarde, regresó para Toy Story 3 (2010), en una bonita coincidencia vital: su voz había madurado al mismo tiempo que el personaje. Ese crecimiento paralelo fue clave para una de las escenas más recordadas de la saga: el emotivo momento en el que Andy se despide de sus juguetes.
Tras su paso por la saga, su presencia en pantalla fue limitada. Participó en algunos proyectos menores y en trabajos de doblaje adicionales, pero nunca buscó consolidarse como estrella mediática, de modo que se centró en su formación. Estudió en la universidad y se fue alejando progresivamente de la interpretación como actividad principal.
En la actualidad, Morris trabaja en el ámbito educativo y creativo, y suele estar vinculado a proyectos relacionados con la enseñanza y la producción audiovisual, aunque sin una gran exposición pública.
Aun así, su vinculación con las películas no ha desaparecido del todo. Durante años, y todavía hoy, sigue siendo invitado y asistiendo a convenciones y encuentros de fans, donde su papel en Toy Story continúa despertando interés. No es raro verle en estos eventos o en pódcast recordando anécdotas del rodaje o reflexionando sobre el impacto cultural de una película que cambió la historia de la animación.
El actor, que tenía 8 años la primera vez que fue Andy, se alejó de la interpretación y ahora trabaja en el ámbito educativo y audiovisual.
Cuando en 1995 llegó a los cines Toy Story, el mundo conoció a Woody, Buzz Lightyear… y a Andy, el niño cuya imaginación daba sentido a todo ese universo. Detrás de ese personaje estaba John Morris, un actor infantil cuya voz quedó grabada en la memoria de toda una generación.. Morris tenía apenas ocho años cuando fue elegido por Pixar para poner voz a Andy en la primera entrega de la saga. No era un completo desconocido: había participado en pequeños papeles en televisión y cine, pero fue Toy Story la que marcó un antes y un después para él.. Su trabajo no se limitó a la película original. También prestó su voz en Toy Story 2 y, años más tarde, regresó para Toy Story 3 (2010), en una bonita coincidencia vital: su voz había madurado al mismo tiempo que el personaje. Ese crecimiento paralelo fue clave para una de las escenas más recordadas de la saga: el emotivo momento en el que Andy se despide de sus juguetes.. Tras su paso por la saga, su presencia en pantalla fue limitada. Participó en algunos proyectos menores y en trabajos de doblaje adicionales, pero nunca buscó consolidarse como estrella mediática, de modo que se centró en su formación. Estudió en la universidad y se fue alejando progresivamente de la interpretación como actividad principal.. En la actualidad, Morris trabaja en el ámbito educativo y creativo, y suele estar vinculado a proyectos relacionados con la enseñanza y la producción audiovisual, aunque sin una gran exposición pública.. Aun así, su vinculación con las películas no ha desaparecido del todo. Durante años, y todavía hoy, sigue siendo invitado y asistiendo a convenciones y encuentros de fans, donde su papel en Toy Story continúa despertando interés. No es raro verle en estos eventos o en pódcast recordando anécdotas del rodaje o reflexionando sobre el impacto cultural de una película que cambió la historia de la animación.
