Un grupo de astrónomos ha asegurado haber detectado por primera vez emisiones de radio procedentes de un planeta situado fuera del sistema solar. Sin embargo, el equipo de investigadores, formado por Kevin N. Ortiz Ceballos y Edo Berger, del Centro de Astrofísica de Harvard y el Smithsonian, y Yvette Cendes, de la Universidad de Oregón, ha remarcado que esta señal no es una prueba de la existencia de vida inteligente, sino de un campo magnético colosal.. «Sé que las señales de radio están asociadas a la búsqueda inteligencia extraterrestre, pero esto es algo muy diferente», ha señalado Berger acerca del descubrimiento que, difundido en la plataforma de prepublicaciones científicas arXiv, ha identificado una serie de ráfagas procedentes del exoplaneta Beta Pictoris b, situado a 63 años luz de la Tierra y con una masa 12 veces superior a la de Júpiter y 1,75 veces superior a la del Sol.. «Para poder observar ondas de radio que lleguen hasta las frecuencias que hemos detectado, se necesita un campo magnético increíblemente potente», ha explicado el astrónomo. De hecho, el campo magnético de Beta Pictoris b sería al menos «200 veces más potente que el de Júpiter», cuya magnetosfera es considerada la estructura más grande de nuestro sistema solar.. Según Berger, los procesos relacionados con el campo magnético del planeta son los responsables de las emisiones de radio. En concreto, la señal está vinculada a auroras similares a las boreales de la Tierra, fenómenos provocados por partículas cargadas que interactúan con un campo magnético. Las partículas de alta energía que giran dentro del campo magnético producen tanto las auroras como las ondas de radio.. El equipo utilizó MeerKAT, una red de 64 antenas de radiotelescopio situada en Sudáfrica, para detectar la señal. Gracias a ello, los investigadores lograron determinar que esta procedía del propio planeta y no de su estrella, algo que representaba una de las principales dificultades que habían impedido confirmar hasta ahora emisiones de radio procedentes de exoplanetas.. El sistema de Beta Pictoris tiene unos 23 millones de años, una edad muy joven en términos astronómicos frente a los 4.500 millones de años del sistema solar. Beta Pictoris b fue descubierto en 2008 y forma parte de un sistema que cuenta con otros dos planetas conocidos.. El estudio, sin embargo, todavía no ha sido sometido a revisión y los investigadores han solicitado más tiempo de observación para estudiar Beta Pictoris b y tratar de determinar por qué su campo magnético es tan potente. Y es que, desde el equipo de investigación trasladan que esta cuestión «ocupará a los investigadores durante bastante tiempo».
Un grupo de astrónomos ha asegurado haber detectado por primera vez emisiones de radio procedentes de un planeta situado fuera del sistema solar. Sin embargo, el equipo de investigadores, formado por Kevin N. Ortiz Ceballos y Edo Berger, del Centro de Astrofísica de Harvard y el Smithsonian, y Yvette Cendes, de la Universidad de Oregón, ha remarcado que esta señal no es una prueba de la existencia de vida inteligente, sino de un campo magnético colosal.
«Sé que las señales de radio están asociadas a la búsqueda inteligencia extraterrestre, pero esto es algo muy diferente«, ha señalado Berger acerca del descubrimiento que, difundido en la plataforma de prepublicaciones científicas arXiv, ha identificado una serie de ráfagas procedentes del exoplaneta Beta Pictoris b, situado a 63 años luz de la Tierra y con una masa 12 veces superior a la de Júpiter y 1,75 veces superior a la del Sol.
«Para poder observar ondas de radio que lleguen hasta las frecuencias que hemos detectado, se necesita un campo magnético increíblemente potente», ha explicado el astrónomo. De hecho, el campo magnético de Beta Pictoris b sería al menos «200 veces más potente que el de Júpiter», cuya magnetosfera es considerada la estructura más grande de nuestro sistema solar.
23 millones de años
Según Berger, los procesos relacionados con el campo magnético del planeta son los responsables de las emisiones de radio. En concreto, la señal está vinculada a auroras similares a las boreales de la Tierra, fenómenos provocados por partículas cargadas que interactúan con un campo magnético. Las partículas de alta energía que giran dentro del campo magnético producen tanto las auroras como las ondas de radio.
El equipo utilizó MeerKAT, una red de 64 antenas de radiotelescopio situada en Sudáfrica, para detectar la señal. Gracias a ello, los investigadores lograron determinar que esta procedía del propio planeta y no de su estrella, algo que representaba una de las principales dificultades que habían impedido confirmar hasta ahora emisiones de radio procedentes de exoplanetas.
El sistema de Beta Pictoris tiene unos 23 millones de años, una edad muy joven en términos astronómicos frente a los 4.500 millones de años del sistema solar. Beta Pictoris b fue descubierto en 2008 y forma parte de un sistema que cuenta con otros dos planetas conocidos.
El estudio, sin embargo, todavía no ha sido sometido a revisión y los investigadores han solicitado más tiempo de observación para estudiar Beta Pictoris b y tratar de determinar por qué su campo magnético es tan potente. Y es que, desde el equipo de investigación trasladan que esta cuestión «ocupará a los investigadores durante bastante tiempo».
