20MINUTOS.ES – Televisión
Había un morbo añadido más allá de saber quién iba a ganar Bailando con las estrellas, ¿se despediría Jesús Vázquez de la audiencia de Telecinco? Sin embargo, los grandes comunicadores son los que no suelen necesitar tediosos discursos. Incluso son los que saben que las despedidas son una vanidad sobrevalorada, pues la confianza con el público la han congregado en años y años de trayectoria.. Así que a Jesús Vázquez le ha bastado con decir “Ha sido una edición maravillosa” justo antes de salir corriendo a aguantar con su hombro izquierdo a Jorge González, el ganador de la edición que acababa de ser aupado por uno de los miembros del jurado del programa, Gorka Márquez. Y se ve que no calculó demasiado bien el peso en músculos del cantante -y, ahora, también bailarín-, pues su expresivo rostro anunció una pérdida de equilibrio.. Pero raudo intervino Jesús Vázquez para sostener a Jorge en todo lo alto. Como si fuera a salir por la puerta grande del plató. Juntos crearon una imagen de gran colofón para cerrar un formato tan viejo como Dancing with the stars que, en cambio, ha sido de lo más vivo que ha conseguido el Telecinco actual. Más vivo sin poner los cuernos a nadie.. Durante el último tramo de la emisión, el propio Jesús Vázquez fue reprobado por insinuar que Jorge González había sido el mejor concursante de esta edición cuando aún estaban las votaciones abiertas. En la televisión en la que Jesús empezó a trabajar hace cuarenta años pocos le hubieran echado cuentas sobre este comentario. Hasta se hubiera entendido y relativizado, como un simple halago a un concursante que no iba a influir en el voto del público. Nada que ver con ahora. En la era de la susceptibilidad el reproche es muy rentable. Funciona. Con la pataleta simple se suman más ‘corazones’ y se rascan más ‘clics’ en la gresca de las redes. La velocidad con la que consumimos en los entornos virales propicia que miremos más lo que nos indigna que lo que nos aporta.. En cambio, Bailando con las estrellas ha funcionado en un maltrecho Telecinco sin demasiadas polémicas. Porque, en realidad, la irritación de las redes es solo un espejismo que amplificamos entre todos. Las audiencias más masivas, que continúa reuniendo el prime time, agradecen más fantasía y menos gritos. Aunque algunos no quieran creerlo.. Y Jesús Vázquez al frente siempre siempre da caché. Presente el programa que presente. Hasta cuando se pierde en pleno directo fruto de una tele low cost en la que falta orden y ensayo. Da igual, también en el caos, Jesús contagia complicidad y, a la vez, autoridad. Telecinco necesita esta combinación. Telecinco se está quedando sin star system de rostros. Tanto que muchos pensábamos que Jesús se podría despedir anoche para liberarse de compromisos de larga duración con una cadena. Lo insinuó ya en el FesTVal de Vitoria-Gasteiz. Suceda o no, define cómo la televisión embaucada en un trajín de la inmediatez va perdiendo la magia que provocaba que a los mismos presentadores les costara retirarse a tiempo. Ahora las experiencias ya no están en la tele. Te puedes ir a viajar por el mundo y recibir mismos o mejores afectos colgando un vídeo en Instagram. Un vídeo bonito, con filtro Amaro, sin necesidad de que te meta prisa nadie a través de un pinganillo.
Había un morbo añadido más allá de saber quién iba a ganar Bailando con las estrellas, ¿se despediría Jesús Vázquez de la audiencia de Telecinco? Sin embargo, los grandes comunicadores son los que no suelen necesitar tediosos discursos. Incluso son los que saben que las despedidas son una vanidad sobrevalorada, pues la confianza con el público la han congregado en años y años de trayectoria.. Así que a Jesús Vázquez le ha bastado con decir “Ha sido una edición maravillosa” justo antes de salir corriendo a aguantar con su hombro izquierdo a Jorge González, el ganador de la edición que acababa de ser aupado por uno de los miembros del jurado del programa, Gorka Márquez. Y se ve que no calculó demasiado bien el peso en músculos del cantante -y, ahora, también bailarín-, pues su expresivo rostro anunció una pérdida de equilibrio.. Pero raudo intervino Jesús Vázquez para sostener a Jorge en todo lo alto. Como si fuera a salir por la puerta grande del plató. Juntos crearon una imagen de gran colofón para cerrar un formato tan viejo como Dancing with the stars que, en cambio, ha sido de lo más vivo que ha conseguido el Telecinco actual. Más vivo sin poner los cuernos a nadie.. Durante el último tramo de la emisión, el propio Jesús Vázquez fue reprobado por insinuar que Jorge González había sido el mejor concursante de esta edición cuando aún estaban las votaciones abiertas. En la televisión en la que Jesús empezó a trabajar hace cuarenta años pocos le hubieran echado cuentas sobre este comentario. Hasta se hubiera entendido y relativizado, como un simple halago a un concursante que no iba a influir en el voto del público. Nada que ver con ahora. En la era de la susceptibilidad el reproche es muy rentable. Funciona. Con la pataleta simple se suman más ‘corazones’ y se rascan más ‘clics’ en la gresca de las redes. La velocidad con la que consumimos en los entornos virales propicia que miremos más lo que nos indigna que lo que nos aporta.. En cambio, Bailando con las estrellas ha funcionado en un maltrecho Telecinco sin demasiadas polémicas. Porque, en realidad, la irritación de las redes es solo un espejismo que amplificamos entre todos. Las audiencias más masivas, que continúa reuniendo el prime time, agradecen más fantasía y menos gritos. Aunque algunos no quieran creerlo.. Y Jesús Vázquez al frente siempre siempre da caché. Presente el programa que presente.Hasta cuando se pierde en pleno directo fruto de una tele low cost en la que falta orden y ensayo. Da igual, también en el caos, Jesús contagia complicidad y, a la vez, autoridad. Telecinco necesita esta combinación. Telecinco se está quedando sin star system de rostros. Tanto que muchos pensábamos que Jesús se podría despedir anoche para liberarse de compromisos de larga duración con una cadena. Lo insinuó ya en el FesTVal de Vitoria-Gasteiz. Suceda o no, define cómo la televisión embaucada en un trajín de la inmediatez va perdiendo la magia que provocaba que a los mismos presentadores les costara retirarse a tiempo. Ahora las experiencias ya no están en la tele. Te puedes ir a viajar por el mundo y recibir mismos o mejores afectos colgando un vídeo en Instagram. Un vídeo bonito, con filtro Amaro, sin necesidad de que te meta prisa nadie a través de un pinganillo.
