El Museo del Prado ha presentado este lunes 2 de febrero una pequeña exposición de sus fondos de fotografía, entre las que destacan las de las salas abigarradas de cuadros tal y casi sin público, tal y como se veían a finales del siglo XIX.. La exposición El Prado multiplicado: la fotografía como memoria compartida, que se podrá visitar hasta el 5 de abril, incluye 44 antiguas fotografías de algunas de las salas más emblemáticas y de cuadros específicos, como Las Lanzas de Velázquez.. Así, algunas de las fotos de la exposición permiten ver cómo eran la Galería Central y la sala de Murillo, con decenas de cuadros colgados uno sobre otro casi hasta el techo; o la antigua Galería de Escultura, donde se exhibían todas las esculturas que hoy lucen repartidas por el Prado.. Como ha señalado el director del museo, Miguel Falomir, en rueda de prensa, las fotos de las salas tienen un alto valor documental e histórico, y revelan aspectos curiosos como el mobiliario, los sistemas de calefacción, los extintores o la presencia de algún que otro visitante o trabajador en unas salas que solían aparecer desiertas.. Por su parte, las fotografías de los cuadros las realizaban fotógrafos independientes tanto para estudiosos del arte o coleccionistas como para tarjetas y postales. La fotografía de las obras del museo comenzó de manera sistemática en la década de 1860, cuando las limitaciones técnicas de los primeros procesos fotográficos obligaban, en muchos casos, a sacar las obras al exterior para aprovechar la luz natural.. Entre las fotos expuestas, muchas de fotógrafos de referencia como Juan Laurent, José Lacoste, Braun, Moreno, Anderson y Hanfstaengl, que desempeñaron un papel esencial en la difusión de la imagen del museo y sus obras maestras.. La comisaria de la muestra, Beatriz Sánchez, del departamento de la Colección de Dibujos y Estampas del Prado, ha detallado que el museo cuenta con una colección de más de 10.000 referencias que incluyen fotografías sueltas y álbumes completos, por lo que el número de imágenes es muy superior.. La mayor parte de las fotografías son de cuadros específicos del museo y han servido para investigaciones sobre los marcos, las cartelas o la restauración de las obras a lo largo de los años. Iniciada oficialmente en 2004, la de fotografías es la colección «más joven del museo» y no se comenzó hasta que, en aquel año, con motivo de una exposición de imágenes para el grafoscopio, se recopilaron todas las fotos dispersas por el museo. Gracias a importantes donaciones y compras, el museo cuenta con una colección que incluye imágenes desde la primera mitad del siglo XIX hasta el final de la Guerra Civil, «la horquilla cronológica del museo», ha precisado Sánchez.
El Museo del Prado ha presentado este lunes 2 de febrero una pequeña exposición de sus fondos de fotografía, entre las que destacan las de las salas abigarradas de cuadros tal y casi sin público, tal y como se veían a finales del siglo XIX.. La exposición El Prado multiplicado: la fotografía como memoria compartida, que se podrá visitar hasta el 5 de abril, incluye 44 antiguas fotografías de algunas de las salas más emblemáticas y de cuadros específicos, como Las Lanzas de Velázquez.. Así, algunas de las fotos de la exposición permiten ver cómo eran la Galería Central y la sala de Murillo, con decenas de cuadros colgados uno sobre otro casi hasta el techo; o la antigua Galería de Escultura, donde se exhibían todas las esculturas que hoy lucen repartidas por el Prado.. Como ha señalado el director del museo, Miguel Falomir, en rueda de prensa, las fotos de las salas tienen un alto valor documental e histórico, y revelan aspectos curiosos como el mobiliario, los sistemas de calefacción, los extintores o la presencia de algún que otro visitante o trabajador en unas salas que solían aparecer desiertas.. Por su parte, las fotografías de los cuadros las realizaban fotógrafos independientes tanto para estudiosos del arte o coleccionistas como para tarjetas y postales. La fotografía de las obras del museo comenzó de manera sistemática en la década de 1860, cuando las limitaciones técnicas de los primeros procesos fotográficos obligaban, en muchos casos, a sacar las obras al exterior para aprovechar la luz natural.. El director del Museo del Prado, Miguel Falomir.FERNANDO ALVARADO / EFE. Entre las fotos expuestas, muchas de fotógrafos de referencia como Juan Laurent, José Lacoste, Braun, Moreno, Anderson y Hanfstaengl, que desempeñaron un papel esencial en la difusión de la imagen del museo y sus obras maestras.. La comisaria de la muestra, Beatriz Sánchez, del departamento de la Colección de Dibujos y Estampas del Prado, ha detallado que el museo cuenta con una colección de más de 10.000 referencias que incluyen fotografías sueltas y álbumes completos, por lo que el número de imágenes es muy superior.. La mayor parte de las fotografías son de cuadros específicos del museo y han servido para investigaciones sobre los marcos, las cartelas o la restauración de las obras a lo largo de los años. Iniciada oficialmente en 2004, la de fotografías es la colección «más joven del museo» y no se comenzó hasta que, en aquel año, con motivo de una exposición de imágenes para el grafoscopio, se recopilaron todas las fotos dispersas por el museo. Gracias a importantes donaciones y compras, el museo cuenta con una colección que incluye imágenes desde la primera mitad del siglo XIX hasta el final de la Guerra Civil, «la horquilla cronológica del museo», ha precisado Sánchez.
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