El socialista Emmanuel Grégoire, que durante años fue mano derecha de la actual alcaldesa de París, Anne Hidalgo, será el próximo alcalde de la capital francesa, según los primeros sondeos publicados tras el cierre de los colegios electorales.. Grégoire, que ha cosechado más del 50% de los votos, ha conseguido así el más difícil todavía de mantener el bastón de mando de París otros seis años en manos socialistas, como venía ocurriendo en el último cuarto de siglo.. Y es que el mantenimiento de la candidata de La Francia Insumisa (LFI), Sophia Chikirou, en la segunda vuelta, al negarse Grégoire a tomar la mano tendida para pactos con ella, era un importante palo en las ruedas de Grégoire, quien salió este domingo de la cabina de voto con la papeleta de la política hecha un gurruño en una mano.. Exactamente, Grégoire obtuvo el 53,1% de los votos en París, según una estimación inicial de Ipsos BVA. Rachida Dati (Los Republicanos), que fusionó su lista con la del centrista Pierre-Yves Bournazel (Horizontes), quedó rezagada por más de 15 puntos con el 38% de los votos. Sophia Chikirou (La Francia Insumisa) quedó en último lugar con el 8,9% de los votos.. Grégoire, al frente de una alianza con comunistas y ecologistas, fue el más votado el pasado domingo con el 38% de los votos, por delante de Dati que tuvo el 25,46 %, pero el mantenimiento de la izquierdista Sophia Chikirou (11,34 %) en al carrera ponía en peligro su victoria.. Un socialista de raza. El nuevo alcalde de París es un socialista de raza que se afilió al partido de la mano del ex primer ministro Lionel Jospin, trabajó junto al ex jefe de Gobierno Jean-Marc Ayrault y entró en la vida municipal con el exalcalde Bertrand Delanoë, tres figuras de peso de la izquierda francesa.. Nacido en Lilas, municipio del cinturón obrero de la capital, el 24 de diciembre de 1977, mamó izquierda desde niño en el seno de una familia acomodada en la que sus abuelos militaron en el Partido Comunista, del que su padre fue asalariado.. Licenciado en Ciencias Políticas, su militancia se alejó de la de sus progenitores y optó por la socialdemocracia de la mano del primer ministro Jospin, el ‘padre’ de la semana laboral de las 35 horas, por cuya admiración ingresó en el partido en 2002.. Su militancia en el popular distrito XII de la ciudad le llevó a ingresar en el gabinete de Delanoë, que un año antes se había convertido en el primer regidor de izquierdas de París desde 1871.. Tras su paso por el gabinete Ayrault, regresó al Ayuntamiento tras la victoria de Anne Hidalgo en 2014, siendo su brazo derecho. Todo apuntaba a que Grégoire tomaría el testigo de la alcaldesa de forma tranquila como ella había sucedido a Delanoë.. Pero a partir de 2024 las relaciones entre ambos se enturbiaron. Hidalgo le reprochó una actitud distante durante su campaña presidencial de 2022, en la que apenas obtuvo un 1,74% de los votos, el peor resultado de la historia socialista, mientras que él reclamaba ser designado ya como su delfín.. Poco antes de los Juegos de París de 2024 abandonó el Ayuntamiento para presentarse a las legislativas, en las que fue elegido diputado por la capital y desde ahí preparó su candidatura a la Alcaldía, que consiguió en unas primarias pese al rechazó expreso de Hidalgo.. La extrema derecha conquista Niza pero no Marsella. Por su parte, la extrema derecha logró este domingo conquistar Niza con la victoria de Éric Ciotti, aliado de Marine Le Pen, en la quinta mayor ciudad de Francia, pero no pudo imponerse en Marsella, la segunda más poblada del país, donde fue reelegido como alcalde el socialista Benoît Payan, según las primeras estimaciones.. Con los colegios de votación ya cerrados, Ciotti logró el 45% de los votos frente al 39,5% que obtuvo el alcalde saliente tras casi una década en el poder, el centrista Christian Estrosi, según las proyecciones de la consultora Ifop para las cadenas TF1 y LCI.. «El suspense es moderado y soy feliz de anunciaros que hemos ganado la alcaldía de Niza», celebró Ciotti al comparecer tras conocerse esos datos, y catalogó los datos de una «inmensa victoria», en especial para los habitantes que esperaban un «cambio».. De esa manera, la villa mediterránea, con 360.000 habitantes, pasará a convertirse en el mayor bastión de la extrema derecha gala, que también sumó ciudades como Carcasona, Orange, Castres o Carpentras a sus ya feudos como Perpiñán, que había quedado sentenciado en la primera vuelta del pasado domingo con la reelección de Louis Aliot.. No logró, sin embargo, imponerse en otros municipios del área mediterránea como Toulon o Nîmes, pero sí en la también sureña Carcasona.. «Esta es una gran victoria y una confirmación de la estrategia de implantación local de la Agrupación Nacional (RN, por sus siglas en francés)», dijo Marine Le Pen, en su cuenta de X tras conocerse las primeras estimaciones.. También su mano derecha y presidente del partido, Jordan Bardella, celebró las victorias, con unos 1.300 alcaldes elegidos en todo el país bajo sus siglas en esta segunda vuelta, lo que representa «el comienzo de una alternancia que deberá, mañana, encarnarse a escala nacional».. Presentó al bloque de la extrema derecha como la alternativa frente al avance de la izquierda y entre ellas mencionó Marsella, donde el candidato de RN Franck Allisio no pudo finalmente batir al socialista Benoît Payan, quien se benefició sobre todo de la retirada del aspirante a la alcaldía de la radical La Francia Insumisa (LFI, el partido de Jean-Luc Mélenchon), Sébastien Delogu.. De acuerdo a las estimaciones, Payan obtuvo una victoria clara con el 53% de los votos, frente al 41,5% que se anotó Allisio en la villa portuaria, que tiene 860.000 habitantes y es la segunda mayor de Francia tras París.. Como el pasado domingo más del 80% de los alcaldes ya fueron elegidos, esencialmente en la Francia rural, solo 17 millones de franceses, de los más de 48 millones totales estaban hoy llamados a acudir a los colegios electorales en 1.526 municipios que restaban por decidirse del total de 35.000 que tiene el país.. Pacto fracasado. El pacto entre candidatos socialistas con las listas de la izquierda radical de La Francia Insumisa (LF) de Jean-Luc Mélenchon en las municipales de este domingo en Francia se saldaron con rotundos fracasos, simbolizados en Toulouse, cuarta ciudad del país, pero también en otros bastiones como Limoges.. Al contrario, en aquellas metrópolis donde no llegaron a acuerdos, como París, Marsella, Rennes o Le Mans, los candidatos socialistas lograron mantener los ayuntamientos, un símbolo que puede tener consecuencias de cara a las presidenciales del año próximo.. El secretario general del partido, Pierre Jouvet, fue tajante al asegurar que las alianzas con LFI, «hacen perder», mientras que varias figuras socialistas criticaron esos pactos.. Nantes fue la única ciudad de peso donde esa alianza funcionó, lo que permitió a la alcaldesa socialista revalidar su puesto tras fusionarse con LFI.. Frente a ello, se vieron fracasos sonoros como Toulouse, donde no lograron desbancar al alcalde conservador, Limoges o Clermont-Ferrand, donde gobernaban desde hace 80 años.. El líder del partido, Olivier Faure, que había asegurado que no había acuerdo nacional con LFI pero que había permitido los locales, apeló a la reflexión y criticó a la izquierda radial por su discurso de ruptura, al tiempo que señaló que el Partido Socialista «es el principal de la izquierda francesa», con la vista puesta en las presidenciales.. El portavoz de LFI, Manuel Bompard, por su parte, recordó que era la primera vez que su movimiento se presentaba a las municipales y que tras haber logrado la victoria en Saint-Denis en la primera vuelta, la segunda ciudad más poblada de la región de París, sumaron Roubaix, otra de más de 100.000 habitantes.
20MINUTOS.ES – Internacional
El socialista Emmanuel Grégoire, que durante años fue mano derecha de la actual alcaldesa de París, Anne Hidalgo, será el próximo alcalde de la capital francesa, según los primeros sondeos publicados tras el cierre de los colegios electorales.. Grégoire, que ha cosechado más del 50% de los votos, ha conseguido así el más difícil todavía de mantener el bastón de mando de París otros seis años en manos socialistas, como venía ocurriendo en el último cuarto de siglo.. Y es que el mantenimiento de la candidata de La Francia Insumisa (LFI), Sophia Chikirou, en la segunda vuelta, al negarse Grégoire a tomar la mano tendida para pactos con ella, era un importante palo en las ruedas de Grégoire, quien salió este domingo de la cabina de voto con la papeleta de la política hecha un gurruño en una mano.. Exactamente, Grégoire obtuvo el 53,1% de los votos en París, según una estimación inicial de Ipsos BVA. Rachida Dati (Los Republicanos), que fusionó su lista con la del centrista Pierre-Yves Bournazel (Horizontes), quedó rezagada por más de 15 puntos con el 38% de los votos. Sophia Chikirou (La Francia Insumisa) quedó en último lugar con el 8,9% de los votos.. Grégoire, al frente de una alianza con comunistas y ecologistas, fue el más votado el pasado domingo con el 38% de los votos, por delante de Dati que tuvo el 25,46 %, pero el mantenimiento de la izquierdista Sophia Chikirou (11,34 %) en al carrera ponía en peligro su victoria.. Un socialista de raza. El nuevo alcalde de París es un socialista de raza que se afilió al partido de la mano del ex primer ministro Lionel Jospin, trabajó junto al ex jefe de Gobierno Jean-Marc Ayrault y entró en la vida municipal con el exalcalde Bertrand Delanoë, tres figuras de peso de la izquierda francesa.. Nacido en Lilas, municipio del cinturón obrero de la capital, el 24 de diciembre de 1977, mamó izquierda desde niño en el seno de una familia acomodada en la que sus abuelos militaron en el Partido Comunista, del que su padre fue asalariado.. Licenciado en Ciencias Políticas, su militancia se alejó de la de sus progenitores y optó por la socialdemocracia de la mano del primer ministro Jospin, el ‘padre’ de la semana laboral de las 35 horas, por cuya admiración ingresó en el partido en 2002.. Su militancia en el popular distrito XII de la ciudad le llevó a ingresar en el gabinete de Delanoë, que un año antes se había convertido en el primer regidor de izquierdas de París desde 1871.. Tras su paso por el gabinete Ayrault, regresó al Ayuntamiento tras la victoria de Anne Hidalgo en 2014, siendo su brazo derecho. Todo apuntaba a que Grégoire tomaría el testigo de la alcaldesa de forma tranquila como ella había sucedido a Delanoë.. Pero a partir de 2024 las relaciones entre ambos se enturbiaron. Hidalgo le reprochó una actitud distante durante su campaña presidencial de 2022, en la que apenas obtuvo un 1,74% de los votos, el peor resultado de la historia socialista, mientras que él reclamaba ser designado ya como su delfín.. Poco antes de los Juegos de París de 2024 abandonó el Ayuntamiento para presentarse a las legislativas, en las que fue elegido diputado por la capital y desde ahí preparó su candidatura a la Alcaldía, que consiguió en unas primarias pese al rechazó expreso de Hidalgo.. La extrema derecha conquista Niza pero no Marsella. Por su parte, la extrema derecha logró este domingo conquistar Niza con la victoria de Éric Ciotti, aliado de Marine Le Pen, en la quinta mayor ciudad de Francia, pero no pudo imponerse en Marsella, la segunda más poblada del país, donde fue reelegido como alcalde el socialista Benoît Payan, según las primeras estimaciones.. Con los colegios de votación ya cerrados, Ciotti logró el 45% de los votos frente al 39,5% que obtuvo el alcalde saliente tras casi una década en el poder, el centrista Christian Estrosi, según las proyecciones de la consultora Ifop para las cadenas TF1 y LCI.. «El suspense es moderado y soy feliz de anunciaros que hemos ganado la alcaldía de Niza», celebró Ciotti al comparecer tras conocerse esos datos, y catalogó los datos de una «inmensa victoria», en especial para los habitantes que esperaban un «cambio».. De esa manera, la villa mediterránea, con 360.000 habitantes, pasará a convertirse en el mayor bastión de la extrema derecha gala, que también sumó ciudades como Carcasona, Orange, Castres o Carpentras a sus ya feudos como Perpiñán, que había quedado sentenciado en la primera vuelta del pasado domingo con la reelección de Louis Aliot.. No logró, sin embargo, imponerse en otros municipios del área mediterránea como Toulon o Nîmes, pero sí en la también sureña Carcasona.. «Esta es una gran victoria y una confirmación de la estrategia de implantación local de la Agrupación Nacional (RN, por sus siglas en francés)», dijo Marine Le Pen, en su cuenta de X tras conocerse las primeras estimaciones.. También su mano derecha y presidente del partido, Jordan Bardella, celebró las victorias, con unos 1.300 alcaldes elegidos en todo el país bajo sus siglas en esta segunda vuelta, lo que representa «el comienzo de una alternancia que deberá, mañana, encarnarse a escala nacional».. Presentó al bloque de la extrema derecha como la alternativa frente al avance de la izquierda y entre ellas mencionó Marsella, donde el candidato de RN Franck Allisio no pudo finalmente batir al socialista Benoît Payan, quien se benefició sobre todo de la retirada del aspirante a la alcaldía de la radical La Francia Insumisa (LFI, el partido de Jean-Luc Mélenchon), Sébastien Delogu.. De acuerdo a las estimaciones, Payan obtuvo una victoria clara con el 53% de los votos, frente al 41,5% que se anotó Allisio en la villa portuaria, que tiene 860.000 habitantes y es la segunda mayor de Francia tras París.. Como el pasado domingo más del 80% de los alcaldes ya fueron elegidos, esencialmente en la Francia rural, solo 17 millones de franceses, de los más de 48 millones totales estaban hoy llamados a acudir a los colegios electorales en 1.526 municipios que restaban por decidirse del total de 35.000 que tiene el país.. Pacto fracasado. El pacto entre candidatos socialistas con las listas de la izquierda radical de La Francia Insumisa (LF) de Jean-Luc Mélenchon en las municipales de este domingo en Francia se saldaron con rotundos fracasos, simbolizados en Toulouse, cuarta ciudad del país, pero también en otros bastiones como Limoges.. Al contrario, en aquellas metrópolis donde no llegaron a acuerdos, como París, Marsella, Rennes o Le Mans, los candidatos socialistas lograron mantener los ayuntamientos, un símbolo que puede tener consecuencias de cara a las presidenciales del año próximo.. El secretario general del partido, Pierre Jouvet, fue tajante al asegurar que las alianzas con LFI, «hacen perder», mientras que varias figuras socialistas criticaron esos pactos.. Nantes fue la única ciudad de peso donde esa alianza funcionó, lo que permitió a la alcaldesa socialista revalidar su puesto tras fusionarse con LFI.. Frente a ello, se vieron fracasos sonoros como Toulouse, donde no lograron desbancar al alcalde conservador, Limoges o Clermont-Ferrand, donde gobernaban desde hace 80 años.. El líder del partido, Olivier Faure, que había asegurado que no había acuerdo nacional con LFI pero que había permitido los locales, apeló a la reflexión y criticó a la izquierda radial por su discurso de ruptura, al tiempo que señaló que el Partido Socialista «es el principal de la izquierda francesa», con la vista puesta en las presidenciales.. El portavoz de LFI, Manuel Bompard, por su parte, recordó que era la primera vez que su movimiento se presentaba a las municipales y que tras haber logrado la victoria en Saint-Denis en la primera vuelta, la segunda ciudad más poblada de la región de París, sumaron Roubaix, otra de más de 100.000 habitantes.
