En plena resaca por el pase de la selección española de fútbol a la final del Mundial 2026, en la que espera Argentina el próximo domingo, Elvis Crespo actuó este miércoles en Noches del Botánico, el ciclo de conciertos de la capital, donde no quedó nadie sentado en su asiento.. A lo largo de la hora y media larga que duró el show, el artista estadounidense de ascendencia puertorriqueña derrochó energía, fuerza, sazón y no dejó de bailar, algo que, contagiados, imitaron los cerca de 4.000 asistentes, la mayoría de la comunidad latina.. Nadie se quedó sin rumbear, sumergidos por el merengue del cantante, que, además de aptitudes musicales, regaló actitud, ya que no dejó de sonreír, saludar y, sobre todo, hacer guiños al hito de la Roja en la Copa del Mundo. El primero, vestirse él -y toda su banda- con la equipación de nuestra selección, desatando la locura de los asistentes cuando apareció sobre el escenario; y, después, hacer continuas alusiones a la Roja e incluso proyectar una enorme bandera de España en el pantallón.. A esa euforia futbolera hizo alusión en su primer speech al público, y casi el único de la noche: «Buenas noches, Madrid. Voy a hablar de lo que siento al estar aquí. Es un momento único, cantar en Madrid en el timing perfecto, porque España está en la final del Mundial. Cuando escucho La Graciosa en cada gol, me emociono».. «Me llevo a España tatuada en el corazón y estaré cantando hasta que ustedes me lo permitan. ¡Esta noche será la mejor noche de nuestras vidas!», anunciaba, ante el jolgorio de un público con ganas de fiesta.. Latinoameríca y España nunca estuvieron tan cerca como esta hora y media larga que duró el concierto del ganador de un Grammy y un Grammy Latino. Porque sobre el escenario del cliclo de conciertos madrileño sonaron, además de su archiconocido Suavemente, que en 1998 lanzó al estrellato mundial al cantante y que dejó para el final, temas como Tu sonrisa, Tatuaje, Besos de Coral o Píntame.. Su último trabajo, Poeta herío, también estuvo presente, interpretando Elvis dos temas que se incluyen en él, Nuestra canción y Me mataron. No podían faltar, asimismo, Abeja Blanca, Bandida y, sobre todo, La Graciosa, su dúo con Quevedo y una de las más esperadas -y bailadas- de la noche.. Convertido en una especie de discoteca, el festival capitalino vivió los últimos temas del americano en un formato idóneo para que el recinto se convirtiera en una auténtica pista de baile. De esta forma sonaron Azukita, A lo mexicana y, cómo no, Suaventente. La próxima parada de Elvis Crespo en nuestro país será en el Tenerife Cook Music Fest, que celebra su quinto aniversario desde este jueves hasta el sábado.
En plena resaca por el pase de la selección española de fútbol a la final del Mundial 2026, en la que espera Argentina el próximo domingo, Elvis Crespo actuó este miércoles en Noches del Botánico, el ciclo de conciertos de la capital, donde no quedó nadie sentado en su asiento.. A lo largo de la hora y media larga que duró el show, el artista estadounidense de ascendencia puertorriqueña derrochó energía, fuerza, sazón y no dejó de bailar, algo que, contagiados, imitaron los cerca de 4.000 asistentes, la mayoría de la comunidad latina.. Nadie se quedó sin rumbear, sumergidos por el merengue del cantante, que, además de aptitudes musicales, regaló actitud, ya que no dejó de sonreír, saludar y, sobre todo, hacer guiños al hito de la Roja en la Copa del Mundo. El primero, vestirse él -y toda su banda- con la equipación de nuestra selección, desatando la locura de los asistentes cuando apareció sobre el escenario; y, después, hacer continuas alusiones a la Roja e incluso proyectar una enorme bandera de España en el pantallón.. A esa euforia futbolera hizo alusión en su primer speech al público, y casi el único de la noche: «Buenas noches, Madrid. Voy a hablar de lo que siento al estar aquí. Es un momento único, cantar en Madrid en el timing perfecto, porque España está en la final del Mundial. Cuando escucho La Graciosa en cada gol, me emociono».. «Me llevo a España tatuada en el corazón y estaré cantando hasta que ustedes me lo permitan. ¡Esta noche será la mejor noche de nuestras vidas!», anunciaba, ante el jolgorio de un público con ganas de fiesta.. Latinoameríca y España nunca estuvieron tan cerca como esta hora y media larga que duró el concierto del ganador de un Grammy y un Grammy Latino. Porque sobre el escenario del cliclo de conciertos madrileño sonaron, además de su archiconocido Suavemente, que en 1998 lanzó al estrellato mundial al cantante y que dejó para el final, temas como Tu sonrisa, Tatuaje, Besos de Coral o Píntame.. Su último trabajo, Poeta herío, también estuvo presente, interpretando Elvis dos temas que se incluyen en él, Nuestra canción y Me mataron. No podían faltar, asimismo, Abeja Blanca, Bandida y, sobre todo, La Graciosa, su dúo con Quevedo y una de las más esperadas -y bailadas- de la noche.. Convertido en una especie de discoteca, el festival capitalino vivió los últimos temas del americano en un formato idóneo para que el recinto se convirtiera en una auténtica pista de baile. De esta forma sonaron Azukita, A lo mexicana y, cómo no, Suaventente. La próxima parada de Elvis Crespo en nuestro país será en el Tenerife Cook Music Fest, que celebra su quinto aniversario desde este jueves hasta el sábado.
20MINUTOS.ES – Cultura
