Cada hora sale un tren de alta velocidad de Shanghái en dirección a Hangzhou, situada a 170 kilómetros al sur de la megalópolis asiática. Pese a su cercanía, ambas urbes tienen personalidades opuestas. Mientras la primera fue el cuartel general de los europeos después de las Guerras del Opio, la segunda representa la esencia de China. Hangzhou tuvo su periodo de esplendor durante la dinastía Song del Sur, que la convirtió en su capital, entre los años 1127 y 1276. Incluso a finales del siglo XIII, cuando ya había sido arrasada por los mongoles de Kublai Kan, Marco Polo la describió en el Libro de las Maravillas como “la ciudad más espléndida y noble del mundo”. No parece que fuera una exageración. Aunque la mayoría de palacios, templos y pagodas son reconstrucciones recientes, su ubicación sigue siendo inigualable.. Seguir leyendo
Cada hora sale un tren de alta velocidad de Shanghái en dirección a Hangzhou, situada a 170 kilómetros al sur de la megalópolis asiática. Pese a su cercanía, ambas urbes tienen personalidades opuestas. Mientras la primera fue el cuartel general de los europeos después de las Guerras del Opio, la segunda representa la esencia de China. Hangzhou tuvo su periodo de esplendor durante la dinastía Song del Sur, que la convirtió en su capital, entre los años 1127 y 1276. Incluso a finales del siglo XIII, cuando ya había sido arrasada por los mongoles de Kublai Kan, Marco Polo la describió en el Libro de las Maravillas como “la ciudad más espléndida y noble del mundo”. No parece que fuera una exageración. Aunque la mayoría de palacios, templos y pagodas son reconstrucciones recientes, su ubicación sigue siendo inigualable.
