Este martes se registró una intensa erupción solar, cuyo máximo se produjo alrededor de las 10.04 UTC (11.15 hora peninsular española). En menos de una hora, se detectó una eyección de masa coronal (CME) con una velocidad inicial estimada de unos 1.500 km/s, que podría alcanzar la Tierra entre la tarde de este miércoles y la mañana de este jueves.. Según los expertos, el impacto de la tormenta geomagnética asociada podría ser «severo», con posibles efectos sobre los satélites, las redes eléctricas y los sistemas de navegación. No obstante, el fenómeno no supone un riesgo biológico directo para la población terrestre.. La Agencia Espacial Europea (ESA) se mantiene atenta a la evolución de este evento de meteorología espacial de gran magnitud y está recopilando información detallada a través de sus diferentes centros de servicios especializados.. En el caso de España, a través de la Agencia Espacial Española (AEE) en coordinación con la europea, están realizando un seguimiento detallado de la evolución de la tormenta geomagnética para prevenir cualquier situación potencialmente crítica.. «Todo apunta a que los efectos en nuestro país serán limitados y de corta duración», según ha detallado fuentes del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. Además han añadido que no tendrá consecuencias graves para la población ni para el funcionamiento de los sistemas tecnológicos nacionales.. Las mismas fuentes recuerdan que Españano se encuentra entre los países con mayor exposición directa al actual episodio extremo de clima espacial. «Nuestra ubicación en latitudes medias, alejadas de las regiones polares,reduce significativamente la intensidad de los efectos previstos sobre el territorio nacional», señalan.. En consecuencia, añade el ministerio, no se anticipan daños relevantes ni interrupciones significativas en infraestructuras críticas españolas como resultado de la tormenta geomagnética. «En términos generales, los impactos en España serán leves. Podrían registrarse interferencias puntuales en sistemas de navegación por satélite, con ligeras pérdidas de precisión en aplicaciones basadas en GPS y GNSS».. También es posible que se produzcan alteraciones muy limitadas en comunicaciones por radio de onda corta o alta frecuencia. No obstante, las redes habituales de telefonía móvil, internet o radio FM no deberían experimentar afectaciones apreciables, según estas fuentes.. Respecto a los satélites gestionados por España o aquellos que prestan servicios esenciales al país, como telecomunicaciones, meteorología u observación terrestre, no se esperan efectos relevantes. En algunos casos podrían activarse protocolos automáticos de seguridad o detectarse errores transitorios, sin impacto real en la continuidad del servicio, recalcan desde el departamento que dirige Diana Morant.. «A pesar de tratarse de la tormenta solar más intensa de los últimos años y, aunque es necesario mantener la vigilancia ante su evolución, todo apunta a que los efectos en nuestro país serán limitados y de corta duración, sin consecuencias graves para la población ni para el funcionamiento de los sistemas tecnológicos nacionales», han declarado.. Tanto desde la Agencia Espacial Europea (ESA) como desde la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos se monitoriza activamente este evento severo de clima espacial.. La NOAA ha informado a través de su página web de que el ‘corazón’ de la tormenta solar que comenzó hace varios días pasa actualmente sobre la Tierra y lo seguirá haciendo durante las próximas horas (la tormenta también es responsable de posibles auroras boreales).. Los diferentes niveles de alerta establecidos por el Centro de Predicción del Clima Espacial de la NOAA abarcan desde el G1 (menor) hasta el G5 (extrema). Los fijados inicialmente para este miércoles han alcanzado una alerta de nivel G4 (severa) debido a la actual tormenta geomagnética, que ocurre cuando las partículas expulsadas por el Sol golpean el campo electromágnético de la Tierra.. Ahora mismo este nivel de alerta está en G3 (fuerte). No obstante, el organismo advierte de que la naturaleza de la perturbación actual implica que aún son posibles condiciones G4 con probabilidad de niveles más altos. Es viable que la intensidad de la tormenta geomagnética se mantenga elevada hasta este viernes, según la NOAA.
Este martes se registró una intensa erupción solar, cuyo máximo se produjo alrededor de las 10.04 UTC (11.15 hora peninsular española). En menos de una hora, se detectó una eyección de masa coronal (CME) con una velocidad inicial estimada de unos 1.500 km/s, que podría alcanzar la Tierra entre la tarde de este miércoles y la mañana de este jueves.
Según los expertos, el impacto de la tormenta geomagnética asociada podría ser «severo», con posibles efectos sobre los satélites, las redes eléctricas y los sistemas de navegación. No obstante, el fenómeno no supone un riesgo biológico directo para la población terrestre.
La Agencia Espacial Europea (ESA) se mantiene atenta a la evolución de este evento de meteorología espacial de gran magnitud y está recopilando información detallada a través de sus diferentes centros de servicios especializados.
En el caso de España, a través de la Agencia Espacial Española (AEE) en coordinación con la europea, están realizando un seguimiento detallado de la evolución de la tormenta geomagnética para prevenir cualquier situación potencialmente crítica.
«Todo apunta a que los efectos en nuestro país serán limitados y de corta duración», según ha detallado fuentes del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. Además han añadido que no tendrá consecuencias graves para la población ni para el funcionamiento de los sistemas tecnológicos nacionales.
Las mismas fuentes recuerdan que España no se encuentra entre los países con mayor exposición directa al actual episodio extremo de clima espacial. «Nuestra ubicación en latitudes medias, alejadas de las regiones polares, reduce significativamente la intensidad de los efectos previstos sobre el territorio nacional», señalan.
En consecuencia, añade el ministerio, no se anticipan daños relevantes ni interrupciones significativas en infraestructuras críticas españolas como resultado de la tormenta geomagnética. «En términos generales, los impactos en España serán leves. Podrían registrarse interferencias puntuales en sistemas de navegación por satélite, con ligeras pérdidas de precisión en aplicaciones basadas en GPS y GNSS».
También es posible que se produzcan alteraciones muy limitadas en comunicaciones por radio de onda corta o alta frecuencia. No obstante, las redes habituales de telefonía móvil, internet o radio FM no deberían experimentar afectaciones apreciables, según estas fuentes.
Respecto a los satélites gestionados por España o aquellos que prestan servicios esenciales al país, como telecomunicaciones, meteorología u observación terrestre, no se esperan efectos relevantes. En algunos casos podrían activarse protocolos automáticos de seguridad o detectarse errores transitorios, sin impacto real en la continuidad del servicio, recalcan desde el departamento que dirige Diana Morant.
«A pesar de tratarse de la tormenta solar más intensa de los últimos años y, aunque es necesario mantener la vigilancia ante su evolución, todo apunta a que los efectos en nuestro país serán limitados y de corta duración, sin consecuencias graves para la población ni para el funcionamiento de los sistemas tecnológicos nacionales», han declarado.
De nivel 4 a nivel 3
Tanto desde la Agencia Espacial Europea (ESA) como desde la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos se monitoriza activamente este evento severo de clima espacial.
La NOAA ha informado a través de su página web de que el ‘corazón’ de la tormenta solar que comenzó hace varios días pasa actualmente sobre la Tierra y lo seguirá haciendo durante las próximas horas (la tormenta también es responsable de posibles auroras boreales).
Los diferentes niveles de alerta establecidos por el Centro de Predicción del Clima Espacial de la NOAA abarcan desde el G1 (menor) hasta el G5 (extrema). Los fijados inicialmente para este miércoles han alcanzado una alerta de nivel G4 (severa) debido a la actual tormenta geomagnética, que ocurre cuando las partículas expulsadas por el Sol golpean el campo electromágnético de la Tierra.
Ahora mismo este nivel de alerta está en G3 (fuerte). No obstante, el organismo advierte de que la naturaleza de la perturbación actual implica que aún son posibles condiciones G4 con probabilidad de niveles más altos. Es viable que la intensidad de la tormenta geomagnética se mantenga elevada hasta este viernes, según la NOAA.
