El cometa 3I/ATLAS ha captado la atención de astrónomos de todo el mundo durante meses. En principio, porque existía la posibilidad de que pudiera chocar con la Tierra. Cuando se descartó, cabía la opción de que lo hiciera con la Luna. Pero pese a que esto tampoco ocurrirá, sigue arrojando información curiosa para la ciencia.. Un grupo de astrónomos que usaron el telescopio Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA) detectaron una cantidad inusualmente alta de la molécula orgánica metanol en 3I/ATLAS, lo que revela condiciones químicas distintas a las observadas en la mayoría de los cometas del Sistema Solar.. Las conclusiones de los astrónomos han sido recogidas en un artículo publicado en Astrophysical Journal Letters. Aseguran que 3I/ATLAS contiene significativamente más metanol que cianuro de hidrógeno, a diferencia de casi todos los cometas estudiados previamente.. Según los autores, estos resultados ofrecen una oportunidad poco común para estudiar la química de sistemas planetarios más allá del nuestro.. «Observar 3I/ATLAS es como tomar una huella dactilar de otro sistema solar», dice Nathan Roth, autor principal de esta investigación y profesor de la American University, en Washington DC.. «Los detalles revelan de qué está hecho y qué está lleno de metanol de una manera que simplemente no solemos ver en los cometas de nuestro propio Sistema Solar», agrega Roth.. Los investigadores aún no tienen una respuesta definitiva sobre por qué el cometa es así. Una teoría plantea que 3I/ATLAS nació en una región mucho más fría de su sistema estelar de origen.. Otra sostiene que su composición podría deberse a los rayos cósmicos de alta energía a los que ha estado expuesto durante su viaje de 7.000 millones de años.. Los autores creen que toda esta información podría ayudarnos a comprender, con el tiempo, de dónde provino el cometa. Por ahora, 3I/ATLAS sigue viajando a toda velocidad por nuestro sistema solar, y el lunes realizará su máximo acercamiento a Júpiter.
El cometa 3I/ATLAS ha captado la atención de astrónomos de todo el mundo durante meses. En principio, porque existía la posibilidad de que pudiera chocar con la Tierra. Cuando se descartó, cabía la opción de que lo hiciera con la Luna. Pero pese a que esto tampoco ocurrirá, sigue arrojando información curiosa para la ciencia.
Un grupo de astrónomos que usaron el telescopio Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA) detectaron una cantidad inusualmente alta de la molécula orgánica metanol en 3I/ATLAS, lo que revela condiciones químicas distintas a las observadas en la mayoría de los cometas del Sistema Solar.
Las conclusiones de los astrónomos han sido recogidas en un artículo publicado en Astrophysical Journal Letters. Aseguran que 3I/ATLAS contiene significativamente más metanol que cianuro de hidrógeno, a diferencia de casi todos los cometas estudiados previamente.
Según los autores, estos resultados ofrecen una oportunidad poco común para estudiar la química de sistemas planetarios más allá del nuestro.
«Observar 3I/ATLAS es como tomar una huella dactilar de otro sistema solar», dice Nathan Roth, autor principal de esta investigación y profesor de la American University, en Washington DC.
«Los detalles revelan de qué está hecho y qué está lleno de metanol de una manera que simplemente no solemos ver en los cometas de nuestro propio Sistema Solar«, agrega Roth.
Los investigadores aún no tienen una respuesta definitiva sobre por qué el cometa es así. Una teoría plantea que 3I/ATLAS nació en una región mucho más fría de su sistema estelar de origen.
Otra sostiene que su composición podría deberse a los rayos cósmicos de alta energía a los que ha estado expuesto durante su viaje de 7.000 millones de años.
Los autores creen que toda esta información podría ayudarnos a comprender, con el tiempo, de dónde provino el cometa. Por ahora, 3I/ATLAS sigue viajando a toda velocidad por nuestro sistema solar, y el lunes realizará su máximo acercamiento a Júpiter.
