Desde hace un tiempo que el ciclismo ha virado el trazo, pues los jóvenes del pelotón piden perdón antes que permiso, ciclistas que han acortado u obviado las etapas de madurez, que ya se codean con los mejores desde bien temprano como hizo en su momento Pogacar, también ahora Del Toro, Seixas, Ayuso y tantos otros. Es por eso que los equipos ya no se conforman con tener un plantel de desarrollo (sub-23) y crean estructuras sub-19 para detectar y catapultar antes el talento, tomar la delantera. Picnic, Visma, Ineos (en este caso es convenido, no es suyo propio), Soudal, Decathlon, Groupama, Movistar (con Cafés Baqué), Barhein (con Team Friulli y Cannibal) y Red Bull, quizá el más potente de todos, ya cuentan con su equipo de juveniles. También Lidl-Trek desde este curso con el Racing Junior, pero su apuesta, conservadora y a mucho orgullo, se parece muy poco a la del resto.. Seguir leyendo
Desde hace un tiempo que el ciclismo ha virado el trazo, pues los jóvenes del pelotón piden perdón antes que permiso, ciclistas que han acortado u obviado las etapas de madurez, que ya se codean con los mejores desde bien temprano como hizo en su momento Pogacar, también ahora Del Toro, Seixas, Ayuso y tantos otros. Es por eso que los equipos ya no se conforman con tener un plantel de desarrollo (sub-23) y crean estructuras sub-19 para detectar y catapultar antes el talento, tomar la delantera. Picnic, Visma, Ineos (en este caso es convenido, no es suyo propio), Soudal, Decathlon, Groupama, Movistar (con Cafés Baqué), Barhein (con Team Friulli y Cannibal) y Red Bull, quizá el más potente de todos, ya cuentan con su equipo de juveniles. También Lidl-Trek desde este curso con el Racing Junior, pero su apuesta, conservadora y a mucho orgullo, se parece muy poco a la del resto.. Resulta que los equipos han profesionalizado a los juveniles, corredores que no viven en casa y que afrontan durante el año un calendario internacional, bien remunerados y sin tiempo para el disfrute, para seguir siendo simples chavales. Una filosofía que no casa con Lidl-Trek ni con Luca Guercilena, el hasta ahora CEO de la estructura —el relevo se lo está cogiendo progresivamente el exciclista Andy Schleck—, que siempre defendió la NICA, carreras populares y gratuitas en Estados Unidos de carácter amateur y donde no es necesaria la licencia, jornadas de food trucks, stands de marcas y fiesta del ciclismo para promocionar la base. Idea de la que nació, por ejemplo, la campeona del mundo de ciclismo de montaña Kate Courtney. “Luca es el ideólogo de todo; defendió que no nos podemos cargar la base con las prisas”, conviene Josu Larrazábal, director de entrenamiento y rendimiento del Lidl-Trek. Lo amplía Markel Irizar, gerente en los procesos de desarrollo del equipo y encargado de la academia: “Al igual que Luca, en el equipo hemos tenido siempre una mentalidad conservadora en ese aspecto, pensando a largo plazo tanto en lo físico como en lo metal. No hay que quemarlos y creemos que hay un buen nicho alrededor de nuestra filosofía, pues no todos los padres quieren que su hijo queme todas las cartas tan rápido. Tiene que haber espacio para el que no un sea talento muy joven, o quizá no esté tan desarrollado, o, simplemente, sea un gran estudiante y quiera ir más despacio…”.. El equipo juvenil Lidl-Trek en una imagen cedida por el equipo.. Sabe de lo que hablar Irizar, que durante años ha sido el scout en solitario de Lidl-Trek, panzadas de carreras y carreras, de charlas con los padres y de acercamiento a las promesas. Un plan de vida que seguirá teniendo —porque es lo que le gusta—, pero ya con un gran equipo a su lado, creado el departamento de desarrollo y con varios analistas a jornada completa. Pero el cambio, dice, debe ser gradual. “Nos estamos futbolizando. Se aceleran los procesos, las marcas fuertes los fichan, crecen los contratos y los corredores despuntan antes. Pero son muy jóvenes y se les hace estrellas antes de tiempo. Quizá no en lo fisiológico porque han crecido mucho, mira a Seixas y Noval, pero el físico debe durar muchos años y sobre todo hay que atender a lo mental”. Así lo ve Larrazábal: “Hay que ver cuánto podrán mantener el nivel de presión. Con ese acceso prematuro al profesionalismo, ponemos a los chavales en un camino difícil. Antes se les dejaba madurar, iban con la selección, retos poco a poco. Ahora todo de golpe. Y eso requiere una gestión y un tipo de capacidades que hace que algunos corredores lo dejen antes de tiempo”. Y agrega: “No por no tener capacidad física, sino por no adaptarse al profesionalismo tan temprano. Es un problema que ya lo notamos cuando suben porque son niños a los ya no solo les vale una buena carrera o un mes bueno, sino mucho más”.. Es por eso que Lidl-Trek ha absorbido al equipo regional alemán de Baden-Württemberg sin demasiado bombo ni platillo, centrados en esa carrera de fondo para los chavales. Así, al menos el 50% de la plantilla debe ser de la zona —el año que viene serán 9 y otros 6 internacionales— y el resto puede competir en sus equipos base y unirse al equipo de Lidl-Trek en carreras veraniegas, trampolín para el equipo de desarrollo o, quién sabe, quizá al profesionalismo. “Son los mismos y no por llevar ahora Lidl-Trek van a tener 50 vatios más”, resuelve Larrazábal. “No les damos un salario, pero sí les apoyamos con todo el material —todos tienen, por ejemplo, tres bicis— y a los entrenadores se les ayuda con la preparación y asesoramiento”, se suma Irizar, que, curiosamente, tendrá a su hijo Aimar en el equipo; “tenía reticencias, pero realmente lo quieren y mi mujer me dijo que con quién iba a aprender más…”, explica con timidez, aunque orgulloso de su velocidad y técnica.. Saben desde Lidl-Trek que van a contracorriente, que ahora vira todo rápido hacia el profesionalismo. “Solo hay dos factores que podrían cambiar nuestra filosofía: que llegue un nuevo sponsor más agresivo y nos marque otro camino; o que dejemos de ser atractivos para las familias”, apostilla Irizar. Pero eso, por el momento, no está en la hoja de ruta, una que pasa por ser el mejor equipo alemán en un futuro próximo y que asiente las bases de Lidl-Trek. Poco a poco, sin prisas ni pausas.
