El incierto futuro de Groenlandia copa las portadas de los medios de comunicación de todo el mundo, también las del diario groenlandés Sermitsiaq y la radio nacional, KNR, donde los groenlandeses siguen al minuto el tira y afloja entre EEUU y Dinamarca sobre a quién debe de pertenecer la mayor isla del Ártico. Pero, además, la revitalización del interés de Donald Trump por controlar la isla, alegando razones de «seguridad nacional», y las manifestaciones de su entorno de que estaría dispuesto a comprarla, pero también a invadirla llegado el caso, han removido internamente a los habitantes de la isla, quienes han pasado de tomarse en broma a Trump a manifestar que tienen miedo.. «Los groenlandeses siguen en cierta forma tomándoselo con humor pero cuando lees las noticias y escuchas la radio se nota el miedo». Es la opinión de Silvia Rodríguez, una de las pocas españolas residentes desde hace años en Groenlandia.. «Los groenlandeses siguen en cierta forma tomándoselo con humor pero cuando lees las noticias y escuchas la radio se nota el miedo». La demostración de fuerza de Trump entrando en Venezuela, captuarndo a Nicolás Maduro y llevándolo ante los jueces de Nueva York, a elevado las tensiones por la ruptura del derecho internacional. Rodríguez, que trabaja en la administración local, considera «triste» que se equiparen ambas situaciones. «Es bastante triste que se comparé Groenlandia con Venezuela, Groenlandia es un estado de derecho. Es como si a Estados Unidos se le ocurriera invadir España», reflexiona sobre las amenazas vertidas por asesores de Trump de invadir la isla.. A Ángel Sánchez Calderón, ‘Pizarraña’, explorador español que trabaja varios meses al año en trineos tirados por perros en Groenlandia, esta crisis actual le pilla en Dinamarca, desde donde sigue puntualmente informado y en contacto con sus amigos de la isla. «Lo primero que hay que tener en cuenta es que los groenlandeses están cansados del tema, y de que les preguntemos por ‘Trompi’, como ellos llaman a Trump. Sí, es gracioso, pero no lo hacen por chiste, es que traducen todo a su idioma», explica ‘Pizarraña’.. «Solo hay una minoría dentro de los independentistas a ultranza que está a favor de la adhesión por parte de EEUU». «De todas formas lo que más les gusta es reírse. No quiero decir con eso que no les preocupe el tema, por supuesto que les preocupa. Solo hay una minoría dentro de los independentistas a ultranza que está a favor de la adhesión del territorio por parte de EEUU. Pero vamos, que la inmensa mayoría están en contra», asegura.. El 85% no quiere anexionarse a EEUU. La última encuesta oficial que preguntó a los groenlandeses si verían con buenos ojos abandonar Dinamarca y pasar a formar parte de EEUU, de enero de 2025, reflejó que el 85% de los consultados no eran favorables a dicho cambio, un 6% sí que lo son y un 9% se manifestaban indecisos.. La misma encuesta, impulsada por el diario local Sermitsiaq, reveló sin embargo que una mayoría (56%) votaría por la independencia en un posible referéndum. El 28% votaría en contra y el 17% desconoce qué votaría.. El aventurero y expedicionario ‘Pizarraña’ recuerda que Groenlandia tiene «solo 57.000 habitantes, de los cuales 17.000 son de fuera, y que hay otros 17.000 groenlandeses viviendo en Dinamarca, porque dicen que en Dinamarca se vive muy bien».. Sobre los que opinan que con EEUU se viviría mejor, reflexiona : «Creo que no son conscientes de qué puede suponer que Groenlandia pase a manos de Trump (no sé si es lo mismo que EEUU); yo tampoco, pero la historia de la humanidad se ha escrito ya varias veces y no hay más que recordar. O ver qué está pasando dentro de los propios EEUU hoy en día con los nativos, y en otras partes del mundo, mande quien mande».. Jens Jacob Simonsen, de 39 años, es groenlandés, capitán de barco y explorador, y suele trabajar al lado del aventurero español Ramón Larramendi. Por teléfono, desde la isla del Ártico, reconoce que la acción de Trump en Venezuela ha puesto en guardia esta semana a sus vecinos.. Y, en parte, lo entiende: «Es un poco difícil para gente que no sabe mucho, que no han viajado por el mundo y no saben cómo son las cosas, saber que una invasión como la que se habla no puede ocurrir, que EEUU no puede venir a un país como Groenlandia y tomarlo rápidamente, esto no es Venezuela», considera quien se ha esforzado en los últimos días en tranquilizar a sus seres queridos más preocupados.. Confianza en la vía diplomática. «Yo, como he estado en EEUU viviendo y estudiando idiomas y relaciones internacionales sé que no es posible que vaya a venir Trump de repente a tomar Groenlandia. Por eso no tengo tanto miedo y hablo con mi familia y les explico que esto es una fase, y se tranquilizan».. Simonsen considera que el Gobierno groenlandés ha hecho bien su trabajo estos últimos días para rebajar las tensiones entre la ciudadanía, lo que ha favorecido que en el día a día la vida local no se haya visto modificada. Coincide con él la española Silvia Rodríguez. En las calles de Nuuk, la capital, Rodríguez dice que «de momento no hay gente haciendo acopio de alimentos o cosas similares, la vida sigue su rutina normal».. «A pesar del ambiente yo creo que hay confianza en que se va a resolver por la vía diplomática. Si acaso Simonsen cree que puede la isla podría salir beneficiada de todo esta polémica. Defiende que al final es poner al país en el mapa. «Se puede sacar provecho, los turistas van a venir mucho más y los apoyos de la UE y de Dinamarca van a aumentar. Y si eso es una bendición para nosotros».. El capitán de barco groenlandés dice que en la isla hay estadounidenses establecidos desde la guerra mundial. «Siempre han estado aquí, estamos acostumbrados a sus bases militares y somos amigables», por lo que espera que «Trump y Dinamarca, porque Groenlandia sola no puede negociar nada, logren una solución diplomática».. Esta semana, de hecho, hay prevista una reunión entre el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, y una delegación del Gobierno danés y la ministra de Asuntos Exteriores de Groenlandia. La española Silvia Rodríguez también apuesta porque ese diálogo dé frutos. «A pesar del ambiente yo creo que hay confianza en que se va a resolver por la vía diplomática», dice. Mientras, Groenlandia seguirá en las noticias.
20MINUTOS.ES – Internacional
El incierto futuro de Groenlandia copa las portadas de los medios de comunicación de todo el mundo, también las del diario groenlandés Sermitsiaq y la radio nacional, KNR, donde los groenlandeses siguen al minuto el tira y afloja entre EEUU y Dinamarca sobre a quién debe de pertenecer la mayor isla del Ártico. Pero, además, la revitalización del interés de Donald Trump por controlar la isla, alegando razones de «seguridad nacional», y las manifestaciones de su entorno de que estaría dispuesto a comprarla, pero también a invadirla llegado el caso, han removido internamente a los habitantes de la isla, quienes han pasado de tomarse en broma a Trump a manifestar que tienen miedo.. «Los groenlandeses siguen en cierta forma tomándoselo con humor pero cuando lees las noticias y escuchas la radio se nota el miedo». Es la opinión de Silvia Rodríguez, una de las pocas españolas residentes desde hace años en Groenlandia.. «Los groenlandeses siguen en cierta forma tomándoselo con humor pero cuando lees las noticias y escuchas la radio se nota el miedo». La demostración de fuerza de Trump entrando en Venezuela, captuarndo a Nicolás Maduro y llevándolo ante los jueces de Nueva York, a elevado las tensiones por la ruptura del derecho internacional. Rodríguez, que trabaja en la administración local, considera «triste» que se equiparen ambas situaciones. «Es bastante triste que se comparé Groenlandia con Venezuela, Groenlandia es un estado de derecho. Es como si a Estados Unidos se le ocurriera invadir España», reflexiona sobre las amenazas vertidas por asesores de Trump de invadir la isla.. A Ángel Sánchez Calderón, ‘Pizarraña’, explorador español que trabaja varios meses al año en trineos tirados por perros en Groenlandia, esta crisis actual le pilla en Dinamarca, desde donde sigue puntualmente informado y en contacto con sus amigos de la isla. «Lo primero que hay que tener en cuenta es que los groenlandeses están cansados del tema, y de que les preguntemos por ‘Trompi’, como ellos llaman a Trump. Sí, es gracioso, pero no lo hacen por chiste, es que traducen todo a su idioma», explica ‘Pizarraña’.. «Solo hay una minoría dentro de los independentistas a ultranza que está a favor de la adhesión por parte de EEUU». «De todas formas lo que más les gusta es reírse. No quiero decir con eso que no les preocupe el tema, por supuesto que les preocupa. Solo hay una minoría dentro de los independentistas a ultranza que está a favor de la adhesión del territorio por parte de EEUU. Pero vamos, que la inmensa mayoría están en contra», asegura.. El 85% no quiere anexionarse a EEUU. La última encuesta oficial que preguntó a los groenlandeses si verían con buenos ojos abandonar Dinamarca y pasar a formar parte de EEUU, de enero de 2025, reflejó que el 85% de los consultados no eran favorables a dicho cambio, un 6% sí que lo son y un 9% se manifestaban indecisos.. La misma encuesta, impulsada por el diario local Sermitsiaq, reveló sin embargo que una mayoría (56%) votaría por la independencia en un posible referéndum. El 28% votaría en contra y el 17% desconoce qué votaría.. El aventurero y expedicionario ‘Pizarraña’ recuerda que Groenlandia tiene «solo 57.000 habitantes, de los cuales 17.000 son de fuera, y que hay otros 17.000 groenlandeses viviendo en Dinamarca, porque dicen que en Dinamarca se vive muy bien».. Sobre los que opinan que con EEUU se viviría mejor, reflexiona : «Creo que no son conscientes de qué puede suponer que Groenlandia pase a manos de Trump (no sé si es lo mismo que EEUU); yo tampoco, pero la historia de la humanidad se ha escrito ya varias veces y no hay más que recordar. O ver qué está pasando dentro de los propios EEUU hoy en día con los nativos, y en otras partes del mundo, mande quien mande».. Jens Jacob Simonsen, de 39 años, es groenlandés, capitán de barco y explorador, y suele trabajar al lado del aventurero español Ramón Larramendi. Por teléfono, desde la isla del Ártico, reconoce que la acción de Trump en Venezuela ha puesto en guardia esta semana a sus vecinos.. Y, en parte, lo entiende: «Es un poco difícil para gente que no sabe mucho, que no han viajado por el mundo y no saben cómo son las cosas, saber que una invasión como la que se habla no puede ocurrir, que EEUU no puede venir a un país como Groenlandia y tomarlo rápidamente, esto no es Venezuela», considera quien se ha esforzado en los últimos días en tranquilizar a sus seres queridos más preocupados.. Confianza en la vía diplomática. «Yo, como he estado en EEUU viviendo y estudiando idiomas y relaciones internacionales sé que no es posible que vaya a venir Trump de repente a tomar Groenlandia. Por eso no tengo tanto miedo y hablo con mi familia y les explico que esto es una fase, y se tranquilizan».. Simonsen considera que el Gobierno groenlandés ha hecho bien su trabajo estos últimos días para rebajar las tensiones entre la ciudadanía, lo que ha favorecido que en el día a día la vida local no se haya visto modificada. Coincide con él la española Silvia Rodríguez. En las calles de Nuuk, la capital, Rodríguez dice que «de momento no hay gente haciendo acopio de alimentos o cosas similares, la vida sigue su rutina normal».. «A pesar del ambiente yo creo que hay confianza en que se va a resolver por la vía diplomática. Si acaso Simonsen cree que puede la isla podría salir beneficiada de todo esta polémica. Defiende que al final es poner al país en el mapa. «Se puede sacar provecho, los turistas van a venir mucho más y los apoyos de la UE y de Dinamarca van a aumentar. Y si eso es una bendición para nosotros».. El capitán de barco groenlandés dice que en la isla hay estadounidenses establecidos desde la guerra mundial. «Siempre han estado aquí, estamos acostumbrados a sus bases militares y somos amigables», por lo que espera que «Trump y Dinamarca, porque Groenlandia sola no puede negociar nada, logren una solución diplomática».. Esta semana, de hecho, hay prevista una reunión entre el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, y una delegación del Gobierno danés y la ministra de Asuntos Exteriores de Groenlandia. La española Silvia Rodríguez también apuesta porque ese diálogo dé frutos. «A pesar del ambiente yo creo que hay confianza en que se va a resolver por la vía diplomática», dice. Mientras, Groenlandia seguirá en las noticias.
