Mehmet Oz, reconocido médico por acompañar en algunas ocasiones a Donald Trump y al secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., ha revelado en una conversación con el hijo del mandatario la opinión que tiene su padre acerca de las bebidas dietéticas. «Tu padre cree que la gaseosa dietética le hace bien porque mata el césped -si lo viertes sobre él-, así que, por consiguiente, debe matar las células cancerosas dentro del cuerpo», contó entonces en el podcast.. El especialista se refiere a esos refrescos etiquetados como light o zero que se caracterizan por la ausencia de azúcar, pero por la presencia de edulcorantes. Este formato nació con la etiqueta de más saludable y el mensaje caló rápidamente en la población. Y aunque es cierto que reduce la cantidad de azúcares e incluso a veces los elimina, diversos estudios médicos y de nutrición también advierten de poner atención al uso precisamente de edulcorantes.. Los refrescos sin azúcar o light también tienen efectos en la salud. Diversos estudios han confirmado a lo largo del tiempo que los refrescos azucarados tienen un importante impacto en la salud metabólica. Pero, la misma afirmación ha ocurrido con aquellos refrescos dietéticos que, incluso en menor medida, también provocan efectos o aumentan el riesgo de desarrollar enfermedades como la hipertensión o afecciones hepáticas.. El doctor Saurabh Sethi, médico de Harvard y gastroenterólogo, ya aseguró como se hizo eco 20minutos, que dos o más refrescos dietéticos al día «enfrentan un riesgo significativamente mayor de sufrir ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares». Los estudios incluso ya hablan de porcentajes de mortalidad, situándose en un 16% más de probabilidad de muerte prematura en las personas que los consumen a diario.. Las bebidas light no son más saludables que las azucaradas según la ciencia.Getty Images/iStockphoto. Diversos investigadores, además, han podido estudiar cómo consumir estas bebidas normalmente también repercute en la salud de los riñones. Una investigación respaldada por la Asociación Colombiana de Nefrología e Hipertensión Arterial recoge efectos como la producción de proteinuria progresiva y disminución de la tasa de filtración glomerular. Ahora bien, para saber qué efectos tienen ante el cáncer y el motivo por el que la ciencia desmiente a Donald Trump, hay que poner el foco en los edulcorantes, sobre todo, en el aspartamo.. Los refrescos lights ni previenen ni matan células cancerígenas. El aspartamo es un edulcorante artificial que da a la bebida ese sabor dulce que se pierde al eliminar el azúcar. Este tipo, concretamente, se encuentra en la mayoría de refrescos dietéticos, sin embargo, es el único que ha sido clasificado en el Grupo 2Bpor la Organización Mundial de la Salud por ser «posiblemente cancerígeno para los seres humanos».. Una información, por tanto, que difiere de aquello que piensa Donald Trump. Aunque las investigaciones alrededor de este edulcorante continúan de cara a posible reevaluaciones. Hasta ahora, la confirmación más evidente es la de unas pruebas «limitadas» de una relación con el cáncer de hígado que se producen en los seres humanos, tal y como recogen desde el Instituto Nacional del Cáncer.
Mehmet Oz, reconocido médico por acompañar en algunas ocasiones a Donald Trump y al secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., ha revelado en una conversación con el hijo del mandatario la opinión que tiene su padre acerca de las bebidas dietéticas. «Tu padre cree que la gaseosa dietética le hace bien porque mata el césped -si lo viertes sobre él-, así que, por consiguiente, debe matar las células cancerosas dentro del cuerpo», contó entonces en el podcast.. El especialista se refiere a esos refrescos etiquetados como light o zero que se caracterizan por la ausencia de azúcar, pero por la presencia de edulcorantes. Este formato nació con la etiqueta de más saludable y el mensaje caló rápidamente en la población. Y aunque es cierto que reduce la cantidad de azúcares e incluso a veces los elimina, diversos estudios médicos y de nutrición también advierten de poner atención al uso precisamente de edulcorantes.. Los refrescos sin azúcar o light también tienen efectos en la salud. Diversos estudios han confirmado a lo largo del tiempo que los refrescos azucarados tienen un importante impacto en la salud metabólica. Pero, la misma afirmación ha ocurrido con aquellos refrescos dietéticos que, incluso en menor medida, también provocan efectos o aumentan el riesgo de desarrollar enfermedades como la hipertensión o afecciones hepáticas.. El doctor Saurabh Sethi, médico de Harvard y gastroenterólogo, ya aseguró como se hizo eco 20minutos, que dos o más refrescos dietéticos al día «enfrentan un riesgo significativamente mayor de sufrir ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares». Los estudios incluso ya hablan de porcentajes de mortalidad, situándose en un 16% más de probabilidad de muerte prematura en las personas que los consumen a diario.. Diversos investigadores, además, han podido estudiar cómo consumir estas bebidas normalmente también repercute en la salud de los riñones. Una investigación respaldada por la Asociación Colombiana de Nefrología e Hipertensión Arterial recoge efectos como la producción de proteinuria progresiva y disminución de la tasa de filtración glomerular. Ahora bien, para saber qué efectos tienen ante el cáncer y el motivo por el que la ciencia desmiente a Donald Trump, hay que poner el foco en los edulcorantes, sobre todo, en el aspartamo.. Los refrescos lights ni previenen ni matan células cancerígenas. El aspartamo es un edulcorante artificial que da a la bebida ese sabor dulce que se pierde al eliminar el azúcar. Este tipo, concretamente, se encuentra en la mayoría de refrescos dietéticos, sin embargo, es el único que ha sido clasificado en el Grupo 2B por la Organización Mundial de la Salud por ser «posiblemente cancerígeno para los seres humanos».. Una información, por tanto, que difiere de aquello que piensa Donald Trump. Aunque las investigaciones alrededor de este edulcorante continúan de cara a posible reevaluaciones. Hasta ahora, la confirmación más evidente es la de unas pruebas «limitadas» de una relación con el cáncer de hígado que se producen en los seres humanos, tal y como recogen desde el Instituto Nacional del Cáncer.
