La primera de las siete finales que le quedan al Mundial de MotoGP en 2026 fue para Marc Márquez, que este domingo ganó el GP de Japón con una carrera impecable en el circuito de Motegi, donde ya ha ganado en cuatro ocasiones a lo largo de su trayectoria en la élite. La exhibición de ritmo y sangre fría del defensor de la corona le permitió superar a su gran rival por el título, un Jorge Martín que plantó cara al heptacampeón del mundo y cruzó la meta en segunda plaza para mantener el liderato del certamen. Con su tira y afloja constante dentro de la pista, los aspirantes al título de Ducati y Aprilia viajan esta misma semana a Indonesia separados por tan solo dos puntos cuando quedan 222 en juego en seis carreras.. Seguir leyendo
La primera de las siete finales que le quedan al Mundial de MotoGP en 2026 fue para Marc Márquez, que este domingo ganó el GP de Japón con una carrera impecable en el circuito de Motegi, donde ya ha ganado en cuatro ocasiones a lo largo de su trayectoria en la élite. La exhibición de ritmo y sangre fría del defensor de la corona le permitió superar a su gran rival por el título, un Jorge Martín que plantó cara al heptacampeón del mundo y cruzó la meta en segunda plaza para mantener el liderato del certamen. Con su tira y afloja constante dentro de la pista, los aspirantes al título de Ducati y Aprilia viajan esta misma semana a Indonesia separados por tan solo dos puntos cuando quedan 222 en juego en seis carreras.. “¡Qué ritmo!”, le decía Martín a Márquez en el parque cerrado, entre risas. “¡Joer!”, contestaba sin aliento el vigente campeón. Ambos finalizaron con el corazón en la garganta tras batirse una décima arriba, otra abajo, vuelta tras vuelta, acompañados en el podio por un Marco Bezzecchi incapaz de ponerse a su altura en los últimos grandes premios. El contendiente italiano está ahora a 49 puntos de su compañero de garaje y se aleja un poco más de la batalla a tres por el título.. Más información. “Era importante estar cerca de estos 37 puntos, y los hemos conseguido todos. La carrera ha sido dura, sobre todo cuando iba detrás de Jorge. Sabía que tenía algo más si le adelantaba, y he tenido que arriesgar mucho para conseguirlo”, valoraba el ganador del día, que acumula ya seis victorias de domingo este curso. “Luego él ha intentado contraatacar, pero por suerte he podido responder poniendo un poco más ritmo un par de vueltas para poder terminar algo más relajado la carrera”, detallaba el piloto de Ducati, que celebró las 100 victorias de Gigi Dall’Igna desde que fue designado máximo responsable de la fábrica que lleva seis cursos marcando el paso en la categoría.. “Las sensaciones han sido maravillosas, pero el resultado no es el que quería. Tenía las armas para ganar. Ha sido un gran día, he pilotado casi perfecto, yendo fino, con un ritmo muy alto, así que solo queda felicitar a Marc y seguir pensando en positivo, porque sabemos que tenemos un gran paquete para luchar por el título”, apuntaba Martín. Aprilia jamás había subido al podio en Motegi, y este domingo colocó a sus dos pilotos entre los puestos de honor, un resultado que dejó a todos muy satisfechos.. Para ganar, Márquez tuvo que navegar como el resto de la parrilla la carcasa reforzada que Michelin trajo a Japón ante la incógnita sobre el desgaste de los neumáticos. Aguantaron y funcionaron después del reasfaltado del circuito, visto el tremendo ritmo impuesto por todos los pilotos sobre el trazado, los 15 primeros completando la prueba en menos tiempo que el ganador del año pasado, un Pecco Bagnaia que continúa desaparecido en su último curso en Borgo Panigale y que solo pudo ser octavo, a 20 segundos de su compañero de garaje.. Más información. El 93 salió bien pero no fue capaz de replicar su machada del sábado para ganar la ‘sprint’ en la primera curva del trazado. Ya le habían tomado la matrícula. Tuvo que mantenerse a la estela de Martín, autor de la ‘pole position’, durante el primer tramo de carrera. A una distancia prudencial de medio segundo, hizo la goma para no sobrecalentar los neumáticos y en la vuelta 11 de 24 lanzó su ataque definitivo. En un abrir y cerrar de ojos se pegó al colín de la RS-GP del madrileño y en la curva 9, fuerte frenada de izquierdas, como a él le gustan, soltó la maneta y dejó correr por el interior de la trazada su Desmosedici GP en un adelantamiento por la victoria impoluto.. A pesar de que Márquez tomó la delantera, Martín no se dio por derrotado e intentó también mantener la presión alta ante el coloso de la categoría. Lo consiguió hasta que el catalán dijo basta a seis vueltas de la conclusión, firmando su vuelta rápida personal y destacándose a más de un segundo. El tramo final tuvo fuegos artificiales gracias a la inesperada batalla por el podio de Enea Bastianini, que encadenó cinco vueltas rápidas de carrera de récord con la KTM para quedarse a un suspiro del último cajón del podio de Bezzecchi.. También brillaron Raúl Fernández y Ai Ogura, capaces de resistir a un Pedro Acosta que les buscó las cosquillas sin poder replicar su gran rendimiento en Austria, escenario de su primera victoria. En una prueba que pareció una lucha contra el crono interminable entre los tres primeros, la doble sanción de vuelta larga de Alex Márquez privó al de Gresini de decir la suya en la pelea. Rodaba cuarto pegado a los líderes nada más comenzar, pero cayó hasta la novena plaza una vez cumplida la sanción por tirar a dos compañeros el sábado y finalmente terminó en la grava a cinco giros de la conclusión. El vigente subcampeón acumula ya 20 caídas este curso, el que más de toda la parrilla.. La próxima semana, el Mundial continúa su gira asiática en Mandalika con la disputa del GP de Indonesia, donde Márquez jamás ha logrado terminar una carrera. Quedan seis finales por el título, y la cita en la paradisíaca isla de Lombok trae buenos recuerdos a un Martín que ya ganó allí en su campaña victoriosa de 2024.
