El campo europeo vuelve a movilizarse estos días ante el Parlamento Europeo en Estrasburgo para oponerse, otra vez, a la firma del acuerdo comercial de la UE con el Mercosur, que está previsto que sea ratificado por la Eurocámara esta semana. Miles de agricultores han marchado en los aledaños de la sede francesa de la institución para reclamar lo que vienen pidiendo desde hace años: protección para el sector primario. «Es una vergüenza que Ursula von der Leyen quiera cambiar la alimentación europea para fabricar coches alemanes y venderlos en Río de Janeiro», ha asegurado Luis Portilla, responsable de las Juventudes Agrarias de COAG. «El campo está en pie de guerra», añadió.. «Le decimos no a Mercosur, no a que los eurodiputados aprueben este acuerdo. Tenemos que proteger el campo europeo, por eso estamos aquí», sostuvo Portilla. En la misma línea habló Pedro Barato, presidente de Asaja. «Estamos defendiendo los intereses del campo. No podemos aceptar una PAC con menos dinero y con más obligaciones», comenzó diciendo. Y se opuso al pacto con el Mercosur: «Así no». Porque el acuerdo, dijo, «es una ruina para el campo español». Barato dejó claro que el campo «necesita producir y trabajar» pero «sin tanta burocracia». Asaja y COAG avisan contra la ‘competencia desleal’ y avisan contre el impacto negativo del pacto comercial sobre actividades como el cereal, la carne de vacuno, el arroz, la remolacha y la miel. Además critican las cláusulas de salvaguardia, que se activarían si hay un desvío del 5% en las importaciones o los precios, por considerar que el proceso de activación es muy farragoso.. Catarina y Francesco, dos agricultores italianos, explican desde Estrasburgo a 20minutos in situ que esas garantías «no son suficientes», e insisten en la idea de que el pacto con el Mercosur «supone una desigualdad» con el sector primario de América Latina. Matizan que no están en contra del acuerdo, «pero no así» porque, lamentan, este tipo de pasos «convierte la agricultura en un desastre por decisiones de políticos». Pierre, agricultor francés con más de 30 años de experiencia, señala precisamente a la clase política. «Llevamos años pidiendo que esto no se haga así, que nos escuchen, y la cosa siempre acaba con nosotros movilizados por defender los nuestro», concluye a este periódico.. Mientras, la movilización se extendió por los alrededores del Parlamento Europeo, con un cordón policial a unos 100 metros de distancia y algunas barricadas, pero sin incidentes. Las manifestaciones provocaron importantes cortes en el transporte público en toda la ciudad y está previsto que se mantengan hasta la tarde de este miércoles.. ‘Superjueves’ agrario en España. Tanto Asaja como COAG han hecho acto de presencia en Estrasburgo acompañado por decenas de agricultores y ganaderos, donde se reúne esta semana el Parlamento Europeo (PE). La ciudad francesa es una escala previa a las movillizaciones convocadas en España para la próxima semana, por estas organizaciones agrarias junto a la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA). La próxima semana hay programadas tractoradas en provincias como Salamanca, Madrid, Valencia, Soria, Toledo, Murcia, Almería o Cádiz, entre otras, contra el Acuerdo UE-Mercosur y la propuesta de Bruselas de recortar el 22% de los fondos de la Política Agraria Común (PAC) como principales reivindicaciones. La mayoría de las concentraciones está fijadas para el 29 de enero, ya bautizado como el ‘superjueves’ agrario, en el que tractores saldrán por media España (Madrid, Soria, Murcia, Valencia, Almería, Córdoba, Cádiz, Granada, Huelva, Jaén, Málaga y Sevilla). Por su lado, Unión de Uniones ha convocado una tractorada en Madrid el 11 de febrero para protestar contra el acuerdo comercial y los recortes en la PAC.. La UE y los países del Mercosur escenificaron la firma del acuerdo el pasado fin de semana en Paraguay, pero el filtro de la Eurocámara es importante. De hecho, Francia, principal opositor al pacto, se agarra a que el Parlamento Europeo lo rechace -solo puede aprobarlo o no, pero no matizarlo. En ese sentido, el miércoles está prevista una votación para que la Eurocámara decida si lleva el acuerdo o no ante el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE). «Se plantean varias cuestiones jurídicas y sobre las cuales el Tribunal de Justicia tendría motivos para debatir», apuntó a este respecto la ministra de Agricultura francesa, Anne Genevard. Los grupos de derecha radical de la Eurocámara son los que defienden que el pacto acabe precisamente en el TJUE. Fuentes consultadas de Asaja y COAG no dan la batalla por perdida y seguirán intentando convencer a los eurodiputados españoles para que voten en contra del Acuerdo UE- Mercosur. La ratificación por parte del Parlamento Europe es para ellos, el punto de retorno. Las espadas seguirán en alto.. «Estamos creando un mercado de 700 millones de personas: la zona de libre comercio más grande del mundo. Nuestro mensaje al mundo es este: la colaboración genera prosperidad y la apertura impulsa el progreso», reaccionó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, cuando los países refrendaron el acuerdo por mayoría cualificada, con 21 votos a favor, entre ellos el de España. El pacto desde el punto de vista europeo, de hecho, adquiere más importancia si cabe ante la amenaza arancelaria de Donald Trump, esta vez a cuenta de Groenlandia.. Mercosur, no solo comercio. La UE estima que el pacto UE-Mercosur permitirá el ahorro de unos 4.000 millones de euros en aranceles al año. Esa ausencia de tasas, además de un aumento de las inversiones, intercambio de información y homologación de las condiciones son algunos de los puntos. Si bien es cierto que hasta ahora la Unión ha ido firmando históricamente acuerdos bilaterales y concretos con países que forman parte el Mercosur, este pacto unifica la alianza, con sus cosas buenas y sus dudas, dignas de un momento «histórico para las relaciones comerciales», como se ha definido a ambos lados del océano.. Pero la realidad es que el acuerdo, para la UE, no es solo un papel; no se trata solo del comercio. Por lo pronto, se eliminan aranceles sobre el 91% de las exportaciones de la UE al Mercosur y sobre el 92% de las exportaciones del Mercosur al bloque comunitario, por lo que no solo los intercambios se facilitarán, sino que -si acaba aprobado- el acuerdo también permitirá una relación más fluida entre las dos partes. «Es una cuestión también de confianza estratégica», explicaron en su momento las fuentes consultadas por 20minutos. Y es que, más allá de los bienes, también se habla de servicios: se abren sectores como telecomunicaciones, transporte y servicios financieros a empresas europeas.. Todo esto incluye vínculos a nivel energético o en lo que se refiere a las materias raras, un sector clave para el desarrollo de la UE como ‘competidor’ tanto de China como de Estados Unidos. Y es que Pekín ha incrementado significativamente su influencia en América Latina, principalmente a través de inversiones en infraestructura y comercio (como la soja y minerales). Este acuerdo permite a la UE contrarrestar, reconocen expertos, esta influencia, consolidándose como un socio económico estratégico para el Mercosur.. El proceso, no obstante, no acaba ahora. Tras la firma, en las próximas semanas el expediente pasará al Parlamento Europeo , que podrá aprobarlo o rechazarlo (no puede modificarlo); si la Eurocámara lo aprueba, el nuevo acuerdo de libre comercio entrará en aplicación provisional tras la ratificación por al menos un país del Mercosur y, después de algunos años de aplicación provisional, será necesaria la ratificación de los parlamentos nacionales, pudiendo países como Francia, Polonia, Hungría u otros denegar su consentimiento en ese momento -algo que ya sucedió con el acuerdo UE-Canadá (CETA)-, por lo que el pacto no se aplicará plenamente hasta contar con la ratificación completa.
20MINUTOS.ES – Internacional
El campo europeo vuelve a movilizarse estos días ante el Parlamento Europeo en Estrasburgo para oponerse, otra vez, a la firma del acuerdo comercial de la UE con el Mercosur, que está previsto que sea ratificado por la Eurocámara esta semana. Miles de agricultores han marchado en los aledaños de la sede francesa de la institución para reclamar lo que vienen pidiendo desde hace años: protección para el sector primario. «Es una vergüenza que Ursula von der Leyen quiera cambiar la alimentación europea para fabricar coches alemanes y venderlos en Río de Janeiro», ha asegurado Luis Portilla, responsable de las Juventudes Agrarias de COAG. «El campo está en pie de guerra», añadió.. «Le decimos no a Mercosur, no a que los eurodiputados aprueben este acuerdo. Tenemos que proteger el campo europeo, por eso estamos aquí», sostuvo Portilla. En la misma línea habló Pedro Barato, presidente de Asaja. «Estamos defendiendo los intereses del campo. No podemos aceptar una PAC con menos dinero y con más obligaciones», comenzó diciendo. Y se opuso al pacto con el Mercosur: «Así no». Porque el acuerdo, dijo, «es una ruina para el campo español». Barato dejó claro que el campo «necesita producir y trabajar» pero «sin tanta burocracia». Asaja y COAG avisan contra la ‘competencia desleal’ y avisan contre el impacto negativo del pacto comercial sobre actividades como el cereal, la carne de vacuno, el arroz, la remolacha y la miel. Además critican las cláusulas de salvaguardia, que se activarían si hay un desvío del 5% en las importaciones o los precios, por considerar que el proceso de activación es muy farragoso.. Catarina y Francesco, dos agricultores italianos, explican desde Estrasburgo a 20minutos in situ que esas garantías «no son suficientes», e insisten en la idea de que el pacto con el Mercosur «supone una desigualdad» con el sector primario de América Latina. Matizan que no están en contra del acuerdo, «pero no así» porque, lamentan, este tipo de pasos «convierte la agricultura en un desastre por decisiones de políticos». Pierre, agricultor francés con más de 30 años de experiencia, señala precisamente a la clase política. «Llevamos años pidiendo que esto no se haga así, que nos escuchen, y la cosa siempre acaba con nosotros movilizados por defender los nuestro», concluye a este periódico.. Mientras, la movilización se extendió por los alrededores del Parlamento Europeo, con un cordón policial a unos 100 metros de distancia y algunas barricadas, pero sin incidentes. Las manifestaciones provocaron importantes cortes en el transporte público en toda la ciudad y está previsto que se mantengan hasta la tarde de este miércoles.. ‘Superjueves’ agrario en España. Tanto Asaja como COAG han hecho acto de presencia en Estrasburgo acompañado por decenas de agricultores y ganaderos, donde se reúne esta semana el Parlamento Europeo (PE). La ciudad francesa es una escala previa a las movillizaciones convocadas en España para la próxima semana, por estas organizaciones agrarias junto a la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA). La próxima semana hay programadas tractoradas en provincias como Salamanca, Madrid, Valencia, Soria, Toledo, Murcia, Almería o Cádiz, entre otras, contra el Acuerdo UE-Mercosur y la propuesta de Bruselas de recortar el 22% de los fondos de la Política Agraria Común (PAC) como principales reivindicaciones. La mayoría de las concentraciones está fijadas para el 29 de enero, ya bautizado como el ‘superjueves’ agrario, en el que tractores saldrán por media España (Madrid, Soria, Murcia, Valencia, Almería, Córdoba, Cádiz, Granada, Huelva, Jaén, Málaga y Sevilla). Por su lado, Unión de Uniones ha convocado una tractorada en Madrid el 11 de febrero para protestar contra el acuerdo comercial y los recortes en la PAC.. La UE y los países del Mercosur escenificaron la firma del acuerdo el pasado fin de semana en Paraguay, pero el filtro de la Eurocámara es importante. De hecho, Francia, principal opositor al pacto, se agarra a que el Parlamento Europeo lo rechace -solo puede aprobarlo o no, pero no matizarlo. En ese sentido, el miércoles está prevista una votación para que la Eurocámara decida si lleva el acuerdo o no ante el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE). «Se plantean varias cuestiones jurídicas y sobre las cuales el Tribunal de Justicia tendría motivos para debatir», apuntó a este respecto la ministra de Agricultura francesa, Anne Genevard. Los grupos de derecha radical de la Eurocámara son los que defienden que el pacto acabe precisamente en el TJUE. Fuentes consultadas de Asaja y COAG no dan la batalla por perdida y seguirán intentando convencer a los eurodiputados españoles para que voten en contra del Acuerdo UE- Mercosur. La ratificación por parte del Parlamento Europe es para ellos, el punto de retorno. Las espadas seguirán en alto.. «Estamos creando un mercado de 700 millones de personas: la zona de libre comercio más grande del mundo. Nuestro mensaje al mundo es este: la colaboración genera prosperidad y la apertura impulsa el progreso», reaccionó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, cuando los países refrendaron el acuerdo por mayoría cualificada, con 21 votos a favor, entre ellos el de España. El pacto desde el punto de vista europeo, de hecho, adquiere más importancia si cabe ante la amenaza arancelaria de Donald Trump, esta vez a cuenta de Groenlandia.. Mercosur, no solo comercio. La UE estima que el pacto UE-Mercosur permitirá el ahorro de unos 4.000 millones de euros en aranceles al año. Esa ausencia de tasas, además de un aumento de las inversiones, intercambio de información y homologación de las condiciones son algunos de los puntos. Si bien es cierto que hasta ahora la Unión ha ido firmando históricamente acuerdos bilaterales y concretos con países que forman parte el Mercosur, este pacto unifica la alianza, con sus cosas buenas y sus dudas, dignas de un momento «histórico para las relaciones comerciales», como se ha definido a ambos lados del océano.. Pero la realidad es que el acuerdo, para la UE, no es solo un papel; no se trata solo del comercio. Por lo pronto, se eliminan aranceles sobre el 91% de las exportaciones de la UE al Mercosur y sobre el 92% de las exportaciones del Mercosur al bloque comunitario, por lo que no solo los intercambios se facilitarán, sino que -si acaba aprobado- el acuerdo también permitirá una relación más fluida entre las dos partes. «Es una cuestión también de confianza estratégica», explicaron en su momento las fuentes consultadas por 20minutos. Y es que, más allá de los bienes, también se habla de servicios: se abren sectores como telecomunicaciones, transporte y servicios financieros a empresas europeas.. Todo esto incluye vínculos a nivel energético o en lo que se refiere a las materias raras, un sector clave para el desarrollo de la UE como ‘competidor’ tanto de China como de Estados Unidos. Y es que Pekín ha incrementado significativamente su influencia en América Latina, principalmente a través de inversiones en infraestructura y comercio (como la soja y minerales). Este acuerdo permite a la UE contrarrestar, reconocen expertos, esta influencia, consolidándose como un socio económico estratégico para el Mercosur.. El proceso, no obstante, no acaba ahora. Tras la firma, en las próximas semanas el expediente pasará al Parlamento Europeo , que podrá aprobarlo o rechazarlo (no puede modificarlo); si la Eurocámara lo aprueba, el nuevo acuerdo de libre comercio entrará en aplicación provisional tras la ratificación por al menos un país del Mercosur y, después de algunos años de aplicación provisional, será necesaria la ratificación de los parlamentos nacionales, pudiendo países como Francia, Polonia, Hungría u otros denegar su consentimiento en ese momento -algo que ya sucedió con el acuerdo UE-Canadá (CETA)-, por lo que el pacto no se aplicará plenamente hasta contar con la ratificación completa.
