El entrenador del AEK, Marko Nikolic, pidió en la previa “poner fuego en las gradas” ante la visita del Madrid. Más de una hora y media antes del partido, el serbio apareció en el césped y se puso a rezar con las manos en la cara mientras del anfiteatro salía un sonido profundo y cavernoso gritando su nombre. Empezó entonces el festival de coros y danzas en el Santa Sofía de Atenas, que ni siquiera se apagó con el zurriagazo de Fede Valverde en el 92.. Seguir leyendo
El entrenador del AEK, Marko Nikolic, pidió en la previa “poner fuego en las gradas” ante la visita del Madrid. Más de una hora y media antes del partido, el serbio apareció en el césped y se puso a rezar con las manos en la cara mientras del anfiteatro salía un sonido profundo y cavernoso gritando su nombre. Empezó entonces el festival de coros y danzas en el Santa Sofía de Atenas, que ni siquiera se apagó con el zurriagazo de Fede Valverde en el 92.. “A veces, me lo pienso mucho y los compañeros me dan la confianza para tomar ese impulso”, confesó en Movistar el uruguayo, que arrancó la noche en el banquillo (pensando en el sábado en Mestalla) y la terminó en el centro del campo, su sitio favorito, pero no ahora para José Mourinho, que lo prefiere en el lateral derecho. “Si ganamos [otra vez en el descuento] es porque sentimos que podemos hacerlo”, enfatizó el técnico luso, que sumó la quinta victoria en los últimos minutos (Espanyol, Elche, Roma, clásico y AEK).. AEK AtenasAEK. 2. Aboubakary Koïta 11′,Stavros Pilios 74′,Aboubakary Koïta 94′. Real MadridRMA. 3. Bellingham 31′,Mbappé 77′,Valverde 91′. Pese al golpe final, el que sigue sin escapar de las llamas que le comen los pies fue Vinicius, otra vez titular en Europa (le queda un partido de sanción en Liga) y otra vez intrascendente. Su partido tuvo toda la pinta de una sesión terapéutica de Mou, que lo mantuvo en el campo hasta el 82 y relevó antes a Yan Diomande (en el 67), que regresó a la orilla diestra. El encuentro del siete, sin embargo, no alteró el guion de su flojera. Esta vez, eso sí, celebró la victoria con sus compañeros en el césped y no se marchó rápido al vestuario, como en otras ocasiones de su vía crucis.. Su entrenador trató de dedicarle palabras amables. “Su partido fue muy aceptable. No extraordinario, pero tampoco el equipo estuvo extraordinario. Él ha cumplido en esa línea”, analizó Mourinho, que matizó que su inclusión no provocó el movimiento del costamarfileño a la otra costa. “Diomande vino para jugar en las dos bandas, no solo en una. Le da igual la izquierda o la derecha, no cambia nada”, subrayó.. La actuación de Vini se cerró con tres tiros, ninguno de ellos a portería, y solo un intento sin éxito de regate. Venía de dos encuentros seguidos en Champions sin ni siquiera intentarlo (Roma y Leipzig). Su tarjeta dejó al brasileño en el mismo diván. “Con él, hasta ahora, uso un 80% de mano blanda y un 20% de mano dura”, contó con una sonrisa el entrenador blanco cuando fue preguntado por ello.. “El AEK ha sido el responsable de no hacer el partido perfecto·“, señaló a modo general. ”De todos los que analizamos de ellos, no llegaron ni de cerca el nivel de hoy. Pero supimos reaccionar y tener personalidad con el 1-0 y 2-1”, valoró Mourinho, que, con los 12 puntos conseguidos, dio por asegurado el playoff, y calculó que les harán falta seis o siete puntos más para quedar entre los ocho primeros y evitar así una eliminatoria. Por delante les restan PSV (casa), Arsenal (fuera), LASK (casa) y Shakhtar (fuera).. El técnico volvió a juntar de inicio a los cuatro atacantes (Bellingham, Diomande, Vinicius y Mbappé), como en Roma, pero este miércoles con una salvedad: recurrió a un centro del campo híbrido (Camavinga y Bernardo Silva), igual que en las últimas citas, y no al hormigón de Italia (Tchouameni y Valverde). En la convocatoria no estaban Güler ni el pivote francés. No obstante, el choque lo terminó con Valverde y Camavinga en el medio. El compromiso de Grecia, en medio de las citas en Santander y Mestalla, lo empujó también a tomar decisiones pensando en el duelo del sábado en Valencia. Por las rotaciones de inicio (Dumfries, Camavinga y Rüdiger, más la vuelta de Vini), y algunos movimientos posteriores. En Mestalla, adelantó, saldrán Huijsen, Konaté, Tchouameni y Güler. El Madrid arrancó otra hoja del calendario. A Vinicius, sin embargo, la cita no lo sacó del hoyo.
