Mientras Óscar Sánchez seguía masticando la derrota del Mestalla ante el UCAM Murcia (1-0), mientras le daba vueltas a qué había podido fallar, vibró su teléfono. Los acontecimientos se habían precipitado en el club el domingo y, tras la destitución del CEO Ron Gourlay, Braulio Vázquez, el nuevo director deportivo del Valencia, le pedía que se hiciera cargo del primer equipo en sustitución de Carlos Corberán a la espera de que la entidad encontrara a la persona adecuada. El técnico murciano, de 47 años, sin experiencia en Primera como entrenador, aceptó el reto y se puso a pensar en el Alavés y en cómo mejorar a una plantilla herida desde su posición de colista tras un inicio de Liga infame.. Seguir leyendo
Mientras Óscar Sánchez seguía masticando la derrota del Mestalla ante el UCAM Murcia (1-0), mientras le daba vueltas a qué había podido fallar, vibró su teléfono. Los acontecimientos se habían precipitado en el club el domingo y, tras la destitución del CEO Ron Gourlay, Braulio Vázquez, el nuevo director deportivo del Valencia, le pedía que se hiciera cargo del primer equipo en sustitución de Carlos Corberán a la espera de que la entidad encontrara a la persona adecuada. El técnico murciano, de 47 años, sin experiencia en Primera como entrenador, aceptó el reto y se puso a pensar en el Alavés y en cómo mejorar a una plantilla herida desde su posición de colista tras un inicio de Liga infame.. “Duermo poco. Uno se va haciendo mayor y quizá sea eso”, advirtió, con una sonrisa, el decimotercer inquilino del banquillo —hasta 18 cambios de entrenador se han producido desde que llegó Peter Lim hace 12 años—.“Por la tarde vimos qué nos podíamos encontrar ante el Alavés, cómo preparar la sesión de hoy y la he afrontado con total naturalidad, como hubiera hecho en el Mestalla”.. El entrenador interino se estrenará este martes (20.00, Dazn) en Mendizorroza ante un Alavés que es la primera sorpresa de la temporada después de ganar tres de los cinco partidos y conceder solo una derrota, un balance que le ha llevado a la tercera posición en la clasificación. Pero Sánchez, que demostró tener carácter y personalidad en su primera comparecencia ante la prensa, está convencido de que el Valencia puede remontar el vuelo. “Cuando vienes de perder cuatro partidos, aparte de aspectos tácticos, lo importante es a nivel emocional. Hay buen equipo, hay buenos chicos, chicos con ganas de revertir la situación y darle alegrías a la afición. Solo hay que demostrarles que son buenos”, expuso.. El nuevo entrenador comentó que se ha encontrado un recibimiento “muy bueno” y que ha visto a un grupo “muy receptivo”. Por su parte, el desafío colma a un técnico que llegó a Valencia en 2024 para dirigir al juvenil, al que hizo campeón de su grupo y al que llevó a la final de la Copa de Campeones, que perdió ante el Betis, tras eliminar al Barcelona y al Real Madrid. El 24 de marzo de 2026 sustituyó a Miguel Ángel Angulo al frente del filial y medio año después se sentará en el banquillo de Mendizorroza para dirigir a un Valencia que recupera a Guido y Luis Rioja.. Su idea futbolística siempre es la misma, tenga quien tenga en la plantilla, según explicó. “Intento que los equipos tengan muy marcado a qué queremos jugar. Nos preocupa quién está delante, claro, pero que no nos condicione. Quiero que el equipo sea valiente, que intentemos ir a por el rival y, cuando toque sufrir, que suframos todos juntos. Que el equipo le meta pasión e ilusión”.. Nadie sabe cuánto durará su paso por el primer equipo, pero el murciano tiene muy claras las prioridades. “Si la afición ve un equipo reconocible, se va a reenganchar todo el mundo. Yo he venido aquí como jugador y cuando Mestalla está encendido, gana partidos. Eso hacía que vinieras un poco cagado…”.. Óscar Sánchez, que no eludió ninguna pregunta, también tuvo palabras de cariño hacia su antecesor, Carlos Corberán. “El cuerpo técnico anterior tenía muy trabajado el equipo. La destitución de Carlos, a nivel personal, tengo que decir que ha sido una tristeza porque siempre se preocupó por el filial. Fue el primero por preocuparse por el equipo y por mí. Seguro que se hacían cosas muy bien y ahora solo falta darle nuestro sello”.. El nuevo entrenador forjó su carrera como futbolista fundamentalmente en dos equipos: el Valladolid, donde jugó siete temporadas —cuatro en Primera y tres en Segunda—, y el Murcia, donde el lateral izquierdo se convirtió en el capitán del equipo de su tierra. Allí colgó las botas.. Luego necesitó tiempo para volver a enamorarse del fútbol. “Cuando era jugador, no me llamaba mucho entrenar, pero los últimos años empecé a preocuparme un poco del juego y por qué se hacían las cosas. Tuve la suerte de empezar al lado de un grandísimo entrenador —José Manuel Aira, en el Murcia— y aprendí mucho de él. He tenido grandes entrenadores en mi carrera y ahora resulta que disfruto del fútbol, lo vivo con pasión y a veces hasta lo disfruto más que cuando jugaba. Estoy encantado de dedicarme a esto”. En 2018 se convirtió en el director deportivo del equipo murciano y después estuvo como ayudante en la segunda liga francesa unos pocos meses antes de ingresar en el cuerpo técnico de la Cultural Leonesa. Siempre como segundo entrenador, también en el Marbella, hasta que en 2021 firmó como primer entrenador del Orihuela, de Tercera División, equipo al que subiría a Segunda Federación en 2023.. Su trayectoria es corta, pero se ve en él a un hombre decidido y con las ideas claras. Su debut, este martes, lo afronta con mucho optimismo. “Voy con la confianza de ver que han entrenado bien y que les he visto con ilusión y muchas ganas”, dijo. “He visto un vestuario responsabilizado. En cuanto empiecen a salir los resultados, que llegarán pronto, esa ilusión les va a venir muy bien”.
