20MINUTOS.ES – Televisión
“Mira cómo va Pedroche, ¡pero si se ha puesto todo el bazar encima para esconder el vestido!”, “Mira cómo se tambalean Estopa, los pobres no saben dónde está la cámara”, “Mira cómo está Chenoa, si está igual que hace veinte años”. Las campanadas desde la Puerta del Sol son la retransmisión de los “mira cómo”. Los minutos de televisión más rentables, pues en menos de media hora nos congregamos todos frente a la pantalla para conectar con el reloj más famoso de nuestro país que nos dará las uvas. Y, claro, las grandes televisiones lo intentan aprovechar para promocionarse mientras llaman la atención. Buscan ser competitivas para alzarse con el titular de “somos los más vistos”. Aunque nosotros contamos con el superpoder del mando a distancia: con el que vamos cambiando de canal a canal para verlo todo, para no perdernos nada. Y para que no se enfade tampoco mucho la abuela, que ella siempre quiere verlas en el canal en el que las ve desde pequeñita, en La 1, que este 2026 cumple 70 años.. Pero Cristina Pedroche ya ha creado su propia tradición paralela. Ella es infalible reclamo con su vestido, ideal para la conversación de esos “mira cómo” que nos dan tanta vidilla. Es más, el vestido -un año más escaso de tela- es perfecto para la sociedad del meme: donde queremos impactos visuales que comentar en solo un golpe de vista.. La cosa es que nadie queremos ser solo un meme, así el cambio de año, un año más, define desde cada balcón lo distinto que tenemos que actuar dependiendo cómo seamos:. Cristina Pedroche es la intensidad de la celebración. Para ser tomada más en serio, necesita sobreexplicar su vestido con un discurso cargado de valores y buenas intenciones. No quiere ser un simple maniquí de Entrevías, ella quiere reivindicarse como arte de la moda y fantasía de la tele. Así ha logrado que Nochevieja sea sinónimo de cómo pasará frío esta vez y qué locura llevará puesta encima.. Y sí, lo ha vuelto a hacer, junto a Chicote para dar la réplica. A pesar de que, cada vez, los espectadores están más inmunes a esta fórmula, pues ya van doce años desde que, en una emisión sin demasiadas pretensiones de La Sexta, la captura de las transparencias de Pedroche empezara a viajar por los móviles de España. Todos teníamos una opinión. Todos teníamos un “mira cómo” para estar más entretenidos con algo que murmurar en el comienzo del año. Pero Pedroche sabe lo que su público quiere y lo juega con una seguridad sonriente sin rival.. En la azotea de al lado, la más alta, la de TVE, Chenoa y los Estopa no necesitan tomarse tan en serio para que no les reduzcan a un no-vestido. A ellos los hemos visto crecer con su música. De hecho, su éxito ha ido unido a que nos recuerdan a los vecinos del quinto izquierda de nuestro bloque de viviendas. Caen bien independientemente de qué se pongan. José y Juan han flipado con estar ahí, con la ventaja de que tampoco les impone demasiado. Porque no parece que tuvieran como expectativa vital ser presentadores de unas campanadas. Y la inconsciencia siempre es un plus en tele, dicen. Aunque se nota la falta de experiencia en televisión y no han transmitido seguridad en pantalla. No se les pedía eso, pero han dado la espalda en ocasiones a cámara y faltaba rotundidad narrativa en algunos puntos de la emisión. Lo que podía invita a cambiar de canal.. Como consecuencia, le ha tocado a Chenoa ser la encargada de recapitular los mensajes institucionales. Lo que no ha evitado algún silencio incómodo. No obstante, el guion de la emisión les ha vestido de elementos para que pasaran más cosas. Buena idea empezar con Estopa desde la propia plaza. Porque ellos son calle. Pero ha faltado esa convicción escénica que transmite que todo lo que pase te lo van a contar bien durante la emisión. Con la capacidad de salirse del guion si es necesario. Y mi abuela cambió a Antena 3. Debilidad que han subsanado contando anécdotas propias de otras Nocheviejas y sacando la guitarra para contar cómo va el reloj. A lo Ana Obregón en los noventa. Aunque Obregón lo hacía a cappella. Ha sido como colarse en una reunión de amigos, que no está mal por otra parte.. Y, luego, ha habido un balcón libre. El de Telecinco, que este año, como en los anteriores, describe el saber irse de la fiesta cuando te percatas de que ya no hay nada que hacer allí. O, en el instante que se enciendan las luces, se verá que el gotelé se te está cayendo encima. Mejor diferenciarse hasta sentirte un contracorriente. Aunque contemples de reojo qué pasa en Sol. Así Sandra Barneda y Xuso Jones se han ido a promocionar Formigal en el salto de 2025 a 2026 de Telecinco y Cuatro. Harán mala cuota de share, pero al menos se hacen un anuncio de la nieve y el frío no solo es una alegoría de los malos rendimientos en audiencia de estos días. Lo mejor ha sido el plano final, aéreo, detrás de su escenario de leds se veía un parking lleno de coches. El glamour detrás del decorado.. También ha existido el balcón de los streamers. A falta de Ibai, este año han ido a hacer ruido los del reality en Youtube de Los Gemelos. La opción para no ver en familia. Si la familia es sensata, al menos. Algún sopapo se han dado y algún insulto también han soltado. Como era de esperar. Los fans de la mofa sin piedad disfrutarán. Aunque si se los cruzaran por la calle a las 4 de la mañana cambiarían de acera.. Diferentes realidades unidas por los “mira cómo” o, en su defecto, los “mira qué” de la sociedad reunida por una vez casi al completo frente al televisor: “Mira cómo La Pedroche se gira para que le veamos todo ”, “mira cómo están de mayores Los de la Oreja de Van Gogh», «Mira a Amaia Montero vestida de Astronauta», “mira qué guapa han puesto a Chenoa, ha firmado un cheque de juventud eterna”, “mira qué guasones son Juan y José, dónde habrán dejado su Seat panda”. Mira cómo seguimos aquí, un año más. Mira cómo continuamos compartiendo momentos desde lo que nos une, aunque a veces hasta creemos que es lo que nos separa. Mira cómo continuamos celebrando. Celebrando juntos. Feliz año nuevo. Por un alegre 2026.
“Mira cómo va Pedroche, ¡pero si se ha puesto todo el bazar encima para esconder el vestido!”, “Mira cómo se tambalean Estopa, los pobres no saben dónde está la cámara”, “Mira cómo está Chenoa, si está igual que hace veinte años”. Las campanadas desde la Puerta del Sol son la retransmisión de los “mira cómo”. Los minutos de televisión más rentables, pues en menos de media hora nos congregamos todos frente a la pantalla para conectar con el reloj más famoso de nuestro país que nos dará las uvas. Y, claro, las grandes televisiones lo intentan aprovechar para promocionarse mientras llaman la atención. Buscan ser competitivas para alzarse con el titular de “somos los más vistos”. Aunque nosotros contamos con el superpoder del mando a distancia: con el que vamos cambiando de canal a canal para verlo todo, para no perdernos nada. Y para que no se enfade tampoco mucho la abuela, que ella siempre quiere verlas en el canal en el que las ve desde pequeñita, en La 1, que este 2026 cumple 70 años.. Pero Cristina Pedroche ya ha creado su propia tradición paralela. Ella es infalible reclamo con su vestido, ideal para la conversación de esos “mira cómo” que nos dan tanta vidilla. Es más, el vestido -un año más escaso de tela- es perfecto para la sociedad del meme: donde queremos impactos visuales que comentar en solo un golpe de vista.. La cosa es que nadie queremos ser solo un meme, así el cambio de año, un año más, define desde cada balcón lo distinto que tenemos que actuar dependiendo cómo seamos:. Cristina Pedroche es la intensidad de la celebración. Para ser tomada más en serio, necesita sobreexplicar su vestido con un discurso cargado de valores y buenas intenciones. No quiere ser un simple maniquí de Entrevías, ella quiere reivindicarse como arte de la moda y fantasía de la tele. Así ha logrado que Nochevieja sea sinónimo de cómo pasará frío esta vez y qué locura llevará puesta encima.. Y sí, lo ha vuelto a hacer, junto a Chicote para dar la réplica. A pesar de que, cada vez, los espectadores están más inmunes a esta fórmula, pues ya van doce años desde que, en una emisión sin demasiadas pretensiones de La Sexta, la captura de las transparencias de Pedroche empezara a viajar por los móviles de España. Todos teníamos una opinión. Todos teníamos un “mira cómo” para estar más entretenidos con algo que murmurar en el comienzo del año. Pero Pedroche sabe lo que su público quiere y lo juega con una seguridad sonriente sin rival.. En la azotea de al lado, la más alta, la de TVE, Chenoa y los Estopa no necesitan tomarse tan en serio para que no les reduzcan a un no-vestido. A ellos los hemos visto crecer con su música. De hecho, su éxito ha ido unido a que nos recuerdan a los vecinos del quinto izquierda de nuestro bloque de viviendas. Caen bien independientemente de qué se pongan. José y Juan han flipado con estar ahí, con la ventaja de que tampoco les impone demasiado. Porque no parece que tuvieran como expectativa vital ser presentadores de unas campanadas. Y la inconsciencia siempre es un plus en tele, dicen. Aunque se nota la falta de experiencia en televisión y no han transmitido seguridad en pantalla. No se les pedía eso, pero han dado la espalda en ocasiones a cámara y faltaba rotundidad narrativa en algunos puntos de la emisión. Lo que podía invita a cambiar de canal.. Como consecuencia, le ha tocado a Chenoa ser la encargada de recapitular los mensajes institucionales. Lo que no ha evitado algún silencio incómodo. No obstante, el guion de la emisión les ha vestido de elementos para que pasaran más cosas. Buena idea empezar con Estopa desde la propia plaza. Porque ellos son calle. Pero ha faltado esa convicción escénica que transmite que todo lo que pase te lo van a contar bien durante la emisión. Con la capacidad de salirse del guion si es necesario. Y mi abuela cambió a Antena 3. Debilidad que han subsanado contando anécdotas propias de otras Nocheviejas y sacando la guitarra para contar cómo va el reloj. A lo Ana Obregón en los noventa. Aunque Obregón lo hacía a cappella. Ha sido como colarse en una reunión de amigos, que no está mal por otra parte.. Y, luego, ha habido un balcón libre. El de Telecinco, que este año, como en los anteriores, describe el saber irse de la fiesta cuando te percatas de que ya no hay nada que hacer allí. O, en el instante que se enciendan las luces, se verá que el gotelé se te está cayendo encima. Mejor diferenciarse hasta sentirte un contracorriente. Aunque contemples de reojo qué pasa en Sol. Así Sandra Barneda y Xuso Jones se han ido a promocionar Formigal en el salto de 2025 a 2026 de Telecinco y Cuatro. Harán mala cuota de share, pero al menos se hacen un anuncio de la nieve y el frío no solo es una alegoría de los malos rendimientos en audiencia de estos días. Lo mejor ha sido el plano final, aéreo, detrás de su escenario de leds se veía un parking lleno de coches. El glamour detrás del decorado.. También ha existido el balcón de los streamers. A falta de Ibai, este año han ido a hacer ruido los del reality en Youtube de Los Gemelos. La opción para no ver en familia. Si la familia es sensata, al menos. Algún sopapo se han dado y algún insulto también han soltado. Como era de esperar. Los fans de la mofa sin piedad disfrutarán. Aunque si se los cruzaran por la calle a las 4 de la mañana cambiarían de acera.. Diferentes realidades unidas por los “mira cómo” o, en su defecto, los “mira qué” de la sociedad reunida por una vez casi al completo frente al televisor: “Mira cómo La Pedroche se gira para que le veamos todo ”, “mira cómo están de mayores Los de la Oreja de Van Gogh», «Mira a Amaia Montero vestida de Astronauta», “mira qué guapa han puesto a Chenoa, ha firmado un cheque de juventud eterna”, “mira qué guasones son Juan y José, dónde habrán dejado su Seat panda”. Mira cómo seguimos aquí, un año más. Mira cómo continuamos compartiendo momentos desde lo que nos une, aunque a veces hasta creemos que es lo que nos separa. Mira cómo continuamos celebrando. Celebrando juntos. Feliz año nuevo. Por un alegre 2026.
