El discurso de Navidad con el que el rey Felipe VI abogó por la convivencia y alertó del «hastío» ciudadano ante la tensión política ha sido aplaudido por PP y PSOE, pero criticado por la izquierda de Sumar y Podemos, además de por nacionalistas. En su tradicional mensaje de Nochebuena, el monarca pidió ejemplaridad a los poderes públicos, alertó sobre la crisis de confianza de las sociedades democráticas, que nutre a extremismos, radicalismos y populismos, e hizo una llamada al diálogo, recordando que hace cincuenta años se inició la Transición, sin mencionar la dictadura franquista ni a su padre, el rey emérito Juan Carlos I.. El coste de la vida, los problemas de acceso a la vivienda, la incertidumbre laboral de los avances tecnológicos o las crisis del multilateralismo y el orden mundial aparecieron también en un mensaje que no incluyó los casos de corrupción y que, como cada año, ha suscitado múltiples reacciones políticas.. En un guion similar al de anteriores navidades, el Partido Popular y el PSOE han aplaudido el discurso. En X, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, suscribió el llamamiento de Felipe VI a la convivencia y su reivindicación de la Constitución y de la Unión Europea.. En términos similares reaccionaron presidentes autonómicos como los de Andalucía, Madrid, Extremadura, Castilla y León o Murcia, que destacaron que la convivencia es una «construcción frágil», como sostuvo Isabel Díaz Ayuso, reivindicaron el espíritu de la Transición como modelo a seguir, en palabras de Juanma Moreno, y defendieron la política de los hechos «alejada del ruido».. Los populares han considerado como propio el discurso y han recalcado que trabajan por una España sin muros, donde el futuro no lo decidan los extremismos y populismos, como ha apuntado en declaraciones remitidas a la prensa este jueves el secretario general, Miguel Tellado.. Desde el PSOE ha reaccionado su presidenta, Cristina Narbona, quien ha aplaudido que el monarca advirtiese de las amenazas a la convivencia democrática y ha dicho que su partido está comprometido con garantizar «la máxima ejemplaridad en la acción pública». Además, los socialistas han pedido «corresponsabilidad» del resto de partidos y administraciones para abordar los desafíos mentados por el monarca en un país tan descentralizado como España.. «En un país tan descentralizado como el nuestro, ninguno de estos desafíos puede abordarse con éxito si no existe una implicación real, una implicación activa y coherente de todas las administraciones, de todos los niveles de la administración pública y de todos los partidos que gobiernan esas administraciones», ha expresado Narbona en un mensaje de valoración del discurso del Rey publicado en redes sociales. Por ello, ha añadido, el PSOE «comparte y acepta esa llamada a la corresponsabilidad».. El mensaje del rey no ha suscitado, por el momento, reacción entre los dirigentes de Vox.. Críticas de la izquierda. Los partidos a la izquierda del PSOE componen la cara B de las reacciones al discurso monárquico, con especial beligerancia de Podemos, que ha calificado a Felipe VI de «nieto político de Franco» y le ha acusado de jugar «para los fascistas» con un mensaje de antipolítica que pone en el «mismo plano a víctimas y victimarios» y exige la misma reacción «al racista y al antirracista, al machista y las feministas».. La diputada Lucía Muñoz ha puesto imagen a las críticas expresadas en Nochebuena en redes por Ione Belarra e Irene Montero y ha acusado al rey de alimentar «de manera irresponsable el auge de la ultraderecha, el racismo y el nacionalismo más rancio», y ha afeado que el rey quiera callar el ruido de las reivindicaciones sociales que trajeron la democracia.. Los morados consideran la Transición «un pacto entre élites del franquismo para acallar la conflictividad social» y afean que Felipe VI no hablase de su padre o enarbolase el mito de los «grandes hombres de la Transición», aludiendo a la reciente denuncia por violencia sexual contra Adolfo Suárez.. Desde Sumar han hablado de decepción. Su portavoz en el Congreso, Verónica Martínez Barbero, sostuvo en redes que «frente a la desigualdad, la precariedad y la crisis de la vivienda, no vale con exaltar el pasado», sino que la democracia se defiende garantizando derechos «aquí y ahora».. Izquierda Unida también ve un «preocupante distanciamiento» del rey con la realidad que vive la mayoría del país, según ha afirmado en declaraciones a EFE su coordinador general, Antonio Maíllo, que ha afeado la «abstracción» de Felipe VI y, como Podemos, ha reprochado sus silencios sobre el rey emérito y la dictadura o la ausencia de alusiones al «genocidio» del Gobierno israelí en Palestina.. El independentismo catalán recuerda al rey su discurso tras el referéndum. Una Navidad más el independentismo catalán ha replicado al discurso del rey recordando el mensaje que este lanzó tras el referéndum ilegal de independencia celebrado el 1 de octubre de 2017.. Así, Junts per Catalunya (JxCat) ve «surrealista» que apele a acabar con los extremismos y la crispación, cuando fue, a su juicio, «el más radical contra la convivencia democrática, cuando el pueblo de Cataluña quiso expresar en las urnas su voluntad popular», según ha dicho el secretario general de esta formación, Jordi Turull.. En términos similares se ha expresado el presidente de ERC, Oriol Junqueras, que se ha limitado a afirmar que en 2017 el rey hizo «apología de la violencia» y animó a «apalizar a los demócratas». Gabriel Rufián, portavoz de esta formación en el Congreso, reaccionó con memes para criticar, por ejemplo, que el monarca hablase de vivienda desde un palacio.. Desde el nacionalismo vasco, la portavoz del PNV en el Congreso, Maribel Vaquero, ha exigido al rey derogar la ley de secretos oficiales, porque impide «conocer los hechos del final de la dictadura y la Transición», y ha criticado que el rey no se refiriese a los «ataques muy graves» sufridos por el euskera. «Las vascas y los vascos no tenemos rey», ha señalado por su parte EH-Bildu, que defiende una república para Euskadi.
Podemos tilda al rey de «nieto político» de Franco y Sumar habla de decepción, mientras que el independentismo catalán, una Navidad más, recuerda al monarca su discurso tras el referéndum del 1-O.
El discurso de Navidad con el que el rey Felipe VI abogó por la convivencia y alertó del «hastío» ciudadano ante la tensión política ha sido aplaudido por PP y PSOE, pero criticado por la izquierda de Sumar y Podemos, además de por nacionalistas. En su tradicional mensaje de Nochebuena, el monarca pidió ejemplaridad a los poderes públicos, alertó sobre la crisis de confianza de las sociedades democráticas, que nutre a extremismos, radicalismos y populismos, e hizo una llamada al diálogo, recordando que hace cincuenta años se inició la Transición, sin mencionar la dictadura franquista ni a su padre, el rey emérito Juan Carlos I.. El coste de la vida, los problemas de acceso a la vivienda, la incertidumbre laboral de los avances tecnológicos o las crisis del multilateralismo y el orden mundial aparecieron también en un mensaje que no incluyó los casos de corrupción y que, como cada año, ha suscitado múltiples reacciones políticas.. En un guion similar al de anteriores navidades, el Partido Popular y el PSOE han aplaudido el discurso. En X, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, suscribió el llamamiento de Felipe VI a la convivencia y su reivindicación de la Constitución y de la Unión Europea.. En términos similares reaccionaron presidentes autonómicos como los de Andalucía, Madrid, Extremadura, Castilla y León o Murcia, que destacaron que la convivencia es una «construcción frágil», como sostuvo Isabel Díaz Ayuso, reivindicaron el espíritu de la Transición como modelo a seguir, en palabras de Juanma Moreno, y defendieron la política de los hechos «alejada del ruido».. Los populares han considerado como propio el discurso y han recalcado que trabajan por una España sin muros, donde el futuro no lo decidan los extremismos y populismos, como ha apuntado en declaraciones remitidas a la prensa este jueves el secretario general, Miguel Tellado.. Desde el PSOE ha reaccionado su presidenta, Cristina Narbona, quien ha aplaudido que el monarca advirtiese de las amenazas a la convivencia democrática y ha dicho que su partido está comprometido con garantizar «la máxima ejemplaridad en la acción pública». Además, los socialistas han pedido «corresponsabilidad» del resto de partidos y administraciones para abordar los desafíos mentados por el monarca en un país tan descentralizado como España.. «En un país tan descentralizado como el nuestro, ninguno de estos desafíos puede abordarse con éxito si no existe una implicación real, una implicación activa y coherente de todas las administraciones, de todos los niveles de la administración pública y de todos los partidos que gobiernan esas administraciones», ha expresado Narbona en un mensaje de valoración del discurso del Rey publicado en redes sociales. Por ello, ha añadido, el PSOE «comparte y acepta esa llamada a la corresponsabilidad».. El mensaje del rey no ha suscitado, por el momento, reacción entre los dirigentes de Vox.. Críticas de la izquierda. Los partidos a la izquierda del PSOE componen la cara B de las reacciones al discurso monárquico, con especial beligerancia de Podemos, que ha calificado a Felipe VI de «nieto político de Franco» y le ha acusado de jugar «para los fascistas» con un mensaje de antipolítica que pone en el «mismo plano a víctimas y victimarios» y exige la misma reacción «al racista y al antirracista, al machista y las feministas».. La diputada Lucía Muñoz ha puesto imagen a las críticas expresadas en Nochebuena en redes por Ione Belarra e Irene Montero y ha acusado al rey de alimentar «de manera irresponsable el auge de la ultraderecha, el racismo y el nacionalismo más rancio», y ha afeado que el rey quiera callar el ruido de las reivindicaciones sociales que trajeron la democracia.. Los morados consideran la Transición «un pacto entre élites del franquismo para acallar la conflictividad social» y afean que Felipe VI no hablase de su padre o enarbolase el mito de los «grandes hombres de la Transición», aludiendo a la reciente denuncia por violencia sexual contra Adolfo Suárez.. Desde Sumar han hablado de decepción. Su portavoz en el Congreso, Verónica Martínez Barbero, sostuvo en redes que «frente a la desigualdad, la precariedad y la crisis de la vivienda, no vale con exaltar el pasado», sino que la democracia se defiende garantizando derechos «aquí y ahora».. Izquierda Unida también ve un «preocupante distanciamiento» del rey con la realidad que vive la mayoría del país, según ha afirmado en declaraciones a EFE su coordinador general, Antonio Maíllo, que ha afeado la «abstracción» de Felipe VI y, como Podemos, ha reprochado sus silencios sobre el rey emérito y la dictadura o la ausencia de alusiones al «genocidio» del Gobierno israelí en Palestina.. El independentismo catalán recuerda al rey su discurso tras el referéndum. Una Navidad más el independentismo catalán ha replicado al discurso del rey recordando el mensaje que este lanzó tras el referéndum ilegal de independencia celebrado el 1 de octubre de 2017.. Así, Junts per Catalunya (JxCat) ve «surrealista» que apele a acabar con los extremismos y la crispación, cuando fue, a su juicio, «el más radical contra la convivencia democrática, cuando el pueblo de Cataluña quiso expresar en las urnas su voluntad popular», según ha dicho el secretario general de esta formación, Jordi Turull.. En términos similares se ha expresado el presidente de ERC, Oriol Junqueras, que se ha limitado a afirmar que en 2017 el rey hizo «apología de la violencia» y animó a «apalizar a los demócratas». Gabriel Rufián, portavoz de esta formación en el Congreso, reaccionó con memes para criticar, por ejemplo, que el monarca hablase de vivienda desde un palacio.. Desde el nacionalismo vasco, la portavoz del PNV en el Congreso, Maribel Vaquero, ha exigido al rey derogar la ley de secretos oficiales, porque impide «conocer los hechos del final de la dictadura y la Transición», y ha criticado que el rey no se refiriese a los «ataques muy graves» sufridos por el euskera. «Las vascas y los vascos no tenemos rey», ha señalado por su parte EH-Bildu, que defiende una república para Euskadi.
