A pesar de que no tiene agenda pública, el ministro de Transportes, Óscar Puente, no acudirá este martes al Congreso para defender el decreto con ayudas al transporte público que el Gobierno aprobó a finales de diciembre y que la Cámara Baja ha de convalidar para que no decaigan los descuentos. Así que, de momento, el ministro no se someterá al escrutinio parlamentario pese a la tormenta desatada tras el trágico accidente de Adamuz, que ha abierto una crisis ferroviaria en toda España y que ha llevado a partidos de la oposición como PP y Vox, pero también socios como ERC, a exigir explicaciones y su cese.. Si bien la crisis estará presente en el hemiciclo, la ausencia de Puente también será previsiblemente objeto de las críticas de los diputados, pues aunque los problemas en el sistema ferroviario no figuran en el orden del día del Pleno, el debate parlamentario de este lunes será el primero tras el siniestro de Adamuz y el tema a tratar afecta a la cartera de Transportes.. En este caso, será el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, quien se encargará de defender el decreto, algo que ya hizo en la anterior ocasión en que se aprobó esta iniciativa, aunque en aquel momento fue porque Puente tenía un viaje oficial. De este modo, el titular de Transportes no dará explicaciones en sede parlamentaria hasta el próximo jueves, 29 de enero, cuando tiene previsto comparecer en el Senado por este asunto.. Además del accidente en Adamuz que ha costado la vida a 45 personas, Puente se enfrenta a la petición de explicaciones de todos los partidos por la crisis ferroviaria por la que atraviesa España desde entonces: retrasos, alerta de incidencias en las vías, órdenes para reducir la velocidad de los trenes en diferentes tramos de la Alta Velocidad —y contraórdenes en cuestión de horas—, quejas de los maquinistas por la falta de seguridad y una próxima convocatoria de huelga… Además, a todo ello se unió el caos en Rodalies, que desde la semana pasada sigue sin retomar la normalidad después del siniestro en el que murió un maquinista. Es lo que ha llevado a que uno de los socios más fieles del Gobierno de Pedro Sánchez y también en la Generalitat de Cataluña, ERC, se uniera a las peticiones de dimisión.. Pero más allá de toda esta crisis de gestión de las infraestructuras ferroviarias, la investigación por Adamuz ha revelado datos del estado de las vías que han obligado al ministro a rectificar sobre la renovación de las mismas. Puente llevaba desde la misma noche del siniestro manteniendo que el tramo en el que se produjo el descarrilamiento del tren Iryo y la posterior colisión del Alvia tuvo lugar en una vía totalmente renovada el año pasado.. Sin embargo, este lunes tuvo que admitir, a raíz de las publicaciones de varios medios de comunicación, que no se sustituyó la vía en su totalidad, sino que hubo partes donde se mantuvieron «tramos del material original», de 1989, y que en su soldadura con una parte de carril nuevo es donde precisamente se rompió, provocando el trágico accidente.. La información sobre las partes más antiguas de la vía fue lo que llevó al PP a cambiar radicalmente su postura. De limitarse el viernes a reclamar explicaciones por el accidente y por la crisis ferroviaria, pasó el domingo a pedir el cese del ministro, porque considera que «mentir con ese desahogo a la cara a los españoles» en mitad de una tragedia invalida a Puente para continuar al frente del ministerio. El líder popular, Alberto Núñez Feijóo, añadió el lunes además el «colapso» en el sistema ferroviario para argumentar que Puente debe dar un paso a un lado o ser cesado.. En todo caso, el ministro ha dado muestras de no tener intención de dimitir: «Yo no he mentido en ningún momento ni tengo ningún interés en mentir ni en que sea el tren, la vía o la catenaria. Quiero saber qué ha pasado porque en mi responsabilidad está intentar que no se vuelva a producir», dijo este lunes. Eso sí, tampoco lo descartó del todo si se determina que tiene alguna responsabilidad, «por acción u omisión».. Todos estos asuntos saldrán irremediablemente en el debate de este martes en el Congreso, aunque Puente no esté presente, sobre el decreto de descuentos en el transporte, el cual prorroga las ayudas vigentes tanto para los medios gestionados por el Estado como para los que son ofrecidos por las comunidades autónomas. La nueva fórmula establecida por el Ministerio de Transportes premia a los usuarios recurrentes de trenes Avant y de Cercanías con distintas fórmulas que permitirán tener un mayor descuento en el precio de sus billetes cuantos más viajes hagan en estas redes ferroviarias. También se creó a través de este decreto el abono único, la tarifa plana mensual de 60 euros para el público general y de 30 euros para los usuarios hasta 26 años para viajar en Cercanías, trenes de Media Distancia y autobuses en líneas de titularidad estatal.. La convalidación del decreto está ahora en manos de Junts, una vez que el PP confirmó este mismo lunes que votará en contra del mismo. Sin embargo, los de Carles Puigdemont no han revelado el sentido de su voto, aunque las relaciones con el Gobierno se mantienen rotas desde hace meses y no hay ninguna conversación entre ambas partes al respecto.
Bolaños le sustituirá en un debate en el que el accidente de Adamuz y los problemas en el sistema ferroviario planearán sobre las intervenciones de los diputados. La convalidación de los descuentos que el Gobierno aprobó a finales de 2025 depende de Junts después de que el PP anunciara este lunes su voto en contra.
A pesar de que no tiene agenda pública, el ministro de Transportes, Óscar Puente, no acudirá este martes al Congreso para defender el decreto con ayudas al transporte público que el Gobierno aprobó a finales de diciembre y que la Cámara Baja ha de convalidar para que no decaigan los descuentos. Así que, de momento, el ministro no se someterá al escrutinio parlamentario pese a la tormenta desatada tras el trágico accidente de Adamuz, que ha abierto una crisis ferroviaria en toda España y que ha llevado a partidos de la oposición como PP y Vox, pero también socios como ERC, a exigir explicaciones y su cese.. Si bien la crisis estará presente en el hemiciclo, la ausencia de Puente también será previsiblemente objeto de las críticas de los diputados, pues aunque los problemas en el sistema ferroviario no figuran en el orden del día del Pleno, el debate parlamentario de este lunes será el primero tras el siniestro de Adamuz y el tema a tratar afecta a la cartera de Transportes.. En este caso, será el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, quien se encargará de defender el decreto, algo que ya hizo en la anterior ocasión en que se aprobó esta iniciativa, aunque en aquel momento fue porque Puente tenía un viaje oficial. De este modo, el titular de Transportes no dará explicaciones en sede parlamentaria hasta el próximo jueves, 29 de enero, cuando tiene previsto comparecer en el Senado por este asunto.. Además del accidente en Adamuz que ha costado la vida a 45 personas, Puente se enfrenta a la petición de explicaciones de todos los partidos por la crisis ferroviaria por la que atraviesa España desde entonces: retrasos, alerta de incidencias en las vías, órdenes para reducir la velocidad de los trenes en diferentes tramos de la Alta Velocidad —y contraórdenes en cuestión de horas—, quejas de los maquinistas por la falta de seguridad y una próxima convocatoria de huelga… Además, a todo ello se unió el caos en Rodalies, que desde la semana pasada sigue sin retomar la normalidad después del siniestro en el que murió un maquinista. Es lo que ha llevado a que uno de los socios más fieles del Gobierno de Pedro Sánchez y también en la Generalitat de Cataluña, ERC, se uniera a las peticiones de dimisión.. Pero más allá de toda esta crisis de gestión de las infraestructuras ferroviarias, la investigación por Adamuz ha revelado datos del estado de las vías que han obligado al ministro a rectificar sobre la renovación de las mismas. Puente llevaba desde la misma noche del siniestro manteniendo que el tramo en el que se produjo el descarrilamiento del tren Iryo y la posterior colisión del Alvia tuvo lugar en una vía totalmente renovada el año pasado.. Sin embargo, este lunes tuvo que admitir, a raíz de las publicaciones de varios medios de comunicación, que no se sustituyó la vía en su totalidad, sino que hubo partes donde se mantuvieron «tramos del material original», de 1989, y que en su soldadura con una parte de carril nuevo es donde precisamente se rompió, provocando el trágico accidente.. La información sobre las partes más antiguas de la vía fue lo que llevó al PP a cambiar radicalmente su postura. De limitarse el viernes a reclamar explicaciones por el accidente y por la crisis ferroviaria, pasó el domingo a pedir el cese del ministro, porque considera que «mentir con ese desahogo a la cara a los españoles» en mitad de una tragedia invalida a Puente para continuar al frente del ministerio. El líder popular, Alberto Núñez Feijóo, añadió el lunes además el «colapso» en el sistema ferroviario para argumentar que Puente debe dar un paso a un lado o ser cesado.. En todo caso, el ministro ha dado muestras de no tener intención de dimitir: «Yo no he mentido en ningún momento ni tengo ningún interés en mentir ni en que sea el tren, la vía o la catenaria. Quiero saber qué ha pasado porque en mi responsabilidad está intentar que no se vuelva a producir», dijo este lunes. Eso sí, tampoco lo descartó del todo si se determina que tiene alguna responsabilidad, «por acción u omisión».. Todos estos asuntos saldrán irremediablemente en el debate de este martes en el Congreso, aunque Puente no esté presente, sobre el decreto de descuentos en el transporte, el cual prorroga las ayudas vigentes tanto para los medios gestionados por el Estado como para los que son ofrecidos por las comunidades autónomas. La nueva fórmula establecida por el Ministerio de Transportes premia a los usuarios recurrentes de trenes Avant y de Cercanías con distintas fórmulas que permitirán tener un mayor descuento en el precio de sus billetes cuantos más viajes hagan en estas redes ferroviarias. También se creó a través de este decreto el abono único, la tarifa plana mensual de 60 euros para el público general y de 30 euros para los usuarios hasta 26 años para viajar en Cercanías, trenes de Media Distancia y autobuses en líneas de titularidad estatal.. La convalidación del decreto está ahora en manos de Junts, una vez que el PP confirmó este mismo lunes que votará en contra del mismo. Sin embargo, los de Carles Puigdemont no han revelado el sentido de su voto, aunque las relaciones con el Gobierno se mantienen rotas desde hace meses y no hay ninguna conversación entre ambas partes al respecto.
