Las acciones de la empresa de defensa alemana Rheinmetall se desploman hasta un 16% este miércoles, la mayor caída en un año tras el anuncio del Ministerio de Defensa alemán de no seguir adelante con la construcción de un total de seis fragatas del tipo F126, debido a “los considerables retrasos en el proyecto, los previsibles aumentos de costes y los riesgos que habría conllevado un cambio de contratista general”. En su lugar, informó de que prevé adquirir un total de ocho fragatas MEKO, destinadas principalmente a la caza de submarinos.
“La caza de submarinos desde el mar reviste la máxima importancia dentro de la OTAN y, por lo tanto, también constituye una prioridad nacional. El cumplimiento puntual y completo de las obligaciones contraídas con la OTAN es decisivo en la adquisición de fragatas”, escribieron en un comunicado de prensa.
El Miniserio de Defensa acusa a la empresa Damen Schelde Naval Shipbuilding (DSNS), que inicialmente había sido contratada como contratista general, de no poder cumplir los plazos y las condiciones financieras acordados.
Para la construcción de un total de seis fragatas del tipo F126, se acordó que el primer buque se entregaría con capacidad inicial a mediados de 2028. La Armada tenía previsto inicialmente que las seis fragatas de la clase 126 estuvieran operativas para el año 2033. El coste total del proyecto, iniciado en 2020, debía ascender a unos 10.000 millones de euros para las seis fragatas. Sin embargo, DSNS les informó de un “retraso considerable” y de que la construcción de los buques no sería posible ni dentro del plazo acordado ni dentro del presupuesto acordado, lo que llevó a Berlín a estudiar “a fondo” a partir de 2025 el cambio de contratista principal a Naval Vessels Lürssen B.V. & Co. KG (NVL). Sin embargo, esto habría supuesto un coste final de más de 18.000 millones de euros, por lo que finalmente decidieron poner fin al proyecto F126.
“Tras un examen exhaustivo, el inspector de la Armada ha confirmado que las fragatas del tipo MEKO A-200 DEU estarían en condiciones de cumplir la misión principal de la Armada alemana en la caza de submarinos y, con ello, también nuestros compromisos con la OTAN”, afirmaron.
El precio de adquisición de las cuatro primeras fragatas MEKO A-200 ascendería, previa aprobación de la Comisión de Presupuestos, a unos 6.300 millones de euros. La opción sobre otros cuatro buques podría ejercerse hasta finales de 2026 por unos 5.300 millones de euros.
Se trataba del mayor proyecto de la Armada alemana desde la Segunda Guerra Mundial. El proyecto, que ganó protagonismo con la invasión rusa de Ucrania, ha sufrido no obstante severos problemas de retraso y sobrecostes, en particular por los problemas de producción y software del astillero neerlandés Damen Schelde Naval Shipbuilding, que generaron crecientes tensiones con la oficina de contratación germana.
En un intento por salvar el proyecto, el Ministerio de Defensa alemán había dispuesto que el papel de contratista principal se transfiriera al astillero alemán Naval Vessels Lürssen el año pasado, empresa que a su vez ha sido adquirida por el gigante Rheinmetall por 1.500 millones. Alemania ya ha gastado un total de más de 2.000 millones de euros en el proyecto F126 desde que se realizó el pedido en junio de 2020, una cantidad que deberá ser provisionada, si bien en el astillero de Wolgast ya habían comenzado los trabajos sobre el primero de los barcos.
El Ministerio de Defensa alemán firmó en marzo pasado un acuerdo preliminar con TKMS para adquirir al menos cuatro buques de guerra MEKO A-200 como solución provisional, y había barajado la posibilidad de encargar cuatro más, sin renunciar, en principio, a las nuevas fragatas. El movimiento se produce en un momento en el que el Gobierno alemán se enfrenta a críticas por proyectos poco acertados y por la forma en que está asignando su presupuesto de defensa ampliado, tras haberse retirado del programa franco-alemán de aviones de combate FCAS hace tan solo dos semanas.
Carlos Pellicer, analista de Bankinter, destaca que son malas noticias para la Rheinmetall ya que el contrato de las fragatas F126 tenía un valor aproximado de 12.000 millones de euros en un período de 10 años (1.200 millones al año) con un margen operativo para Rheinmetall que podría rondar el 10%. “A medio plazo el impacto de la no adjudicación del contrato sería del 3% del resultado” explica el experto. “Por tanto, impacto negativo hoy y que se une al errático comportamiento de la cotización en lo que va de año, período en el que recorta un 25%”. Pese a ello, la firma de análisis mantiene la recomendación de compra de cara a la publicación de los resultados del segundo trimestre el próximo 6 de agosto.
El sector de defensa y aeroespacial es el más bajista del Stoxx 600 en la jornada: La italiana Leonardo cae un 3,38%, la española Indra pierde un 3,2%. BAE Systems desciende un 1,4% mientras que Thales recorta un 2,3%. Las de TKMS se dispararon hasta un 12%.
Las acciones de la empresa de defensa alemana Rheinmetall se desploman hasta un 16% este miércoles, la mayor caída en un año tras el anuncio del Ministerio de Defensa alemán de no seguir adelante con la construcción de un total de seis fragatas del tipo F126, debido a “los considerables retrasos en el proyecto, los previsibles aumentos de costes y los riesgos que habría conllevado un cambio de contratista general”. En su lugar, informó de que prevé adquirir un total de ocho fragatas MEKO, destinadas principalmente a la caza de submarinos.. Seguir leyendo
