La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), dependiente del Ministerio de Sanidad, ha publicado este martes un informe técnico en el que concluye «de forma categórica» que «no existe evidencia científica que avale la eficacia de la homeopatía como instrumento terapéutico». Tras revisar decenas de estudios y evaluaciones internacionales, Sanidad sostiene que los efectos observados con estos productos son «comparables al placebo» y advierte de reacciones adversas graves.. El informe, titulado Homeopatía y productos homeopáticos: Evaluación de las evidencias acerca de su eficacia y seguridad, subraya además que los ciudadanos «pueden poner en peligro su salud» si rechazan o sustituyen tratamientos médicos basados en la evidencia por productos homeopáticos. Según remarca la AEMPS, ese es el principal riesgo asociado al uso de estas terapias.. En este sentido, si bien existe la creencia popular de que los productos homeopáticos son inocuos por ser «naturales», el documento recuerda que sí se han comunicado efectos adversos relevantes. Una revisión citada por la agencia recopiló 38 publicaciones con incidentes asociados a la homeopatía, que afectaron a 1.159 pacientes y se saldaron con cuatro muertes. Los casos incluían reacciones alérgicas, intoxicaciones y daños derivados de omitir terapias convencionales adecuadas.. Entre los ejemplos, la AEMPS menciona 11 ingresos hospitalarios en Israel por reacciones graves relacionadas con un preparado homeopático para el cólico del lactante. También recuerda el estudio de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EEUU (FDA, por sus siglas en inglés) sobre productos homeopáticos para la dentición infantil que detectó más de 400 efectos adversos en bebés y niños en el periodo de seis años, incluidos diez fallecimientos, vinculados a concentraciones elevadas de belladona superiores a las declaradas.. Para llegar a estas conclusiones, la agencia dependiente del Ministerio de Sanidad realizó una revisión de la literatura científica publicada y analizó documentos oficiales de organismos públicos de distintos países. En total, examinó 64 revisiones sistemáticas publicadas desde 2009, seleccionadas tras un proceso de cribado en bases de datos biomédicos como Medline y EMBASE.. Tras analizar los trabajos disponibles, la AEMPS concluye que la evidencia es insuficiente para recomendar el uso de productos homeopáticos en ninguna patología. Por ello, el balance general del informe es contundente: la mayoría de los estudios que sugieren beneficios de la homeopatía presentan importantes limitaciones metodológicas.. En la mayoría de los casos, los estudios no muestran diferencias significativas frente a placebo o presentan limitaciones importantes, como muestras pequeñas, seguimientos cortos, problemas de aleatorización o ausencia de cegamiento adecuado. Según la AEMPS, a medida que aumenta la calidad y el rigor de los estudios, el supuesto efecto beneficioso disminuye hasta desaparecer.. Choque con la farmacología. El informe dedica varias páginas a cuestionar los fundamentos teóricos de la homeopatía. Recuerda que esta práctica, creada por Samuel Hahnemann a finales del siglo XVIII, se basa en principios como que «lo semejante cura lo semejante» y en el uso de diluciones extremas de sustancias originales. «Los principios homeopáticos de las altas diluciones y dinamizaciones no son verificables por los fundamentos científicos de la farmacología y la farmacoterapia», señala la agencia.. La AEMPS explica que en diluciones habituales como la 12 CH —que implica mezclar una parte de la sustancia original con cien partes de disolvente y repetir el proceso doce veces— resulta matemáticamente imposible que permanezca una sola molécula activa. Por ello, concluye que las diluciones utilizadas en ciertos preparados homeopáticos «hacen imposible asegurar una relación causa-efecto».. Para ilustrarlo, el documento pone como ejemplo una dilución 6 CH aplicada a la atropina, una sustancia usada como referencia para explicar el grado extremo de dilución que emplea la homeopatía. Según la AEMPS, esa concentración equivaldría a disolver 10 gramos —aproximadamente lo que cabe en un sobre de azúcar— en toda el agua del mar Mediterráneo.. Sanidad también rechaza teorías utilizadas para justificar el mecanismo de acción de estos productos, como la llamada «memoria del agua», es decir, la idea de que el líquido conservaría propiedades de una sustancia aunque ya no queden moléculas presentes. Según la AEMPS, estas hipótesis carecen de respaldo empírico y «desafían no solo al pensamiento científico, sino al mero pensamiento racional».. Sin indicaciones terapéuticas autorizadas en España. El informe repasa además la situación regulatoria en España. Durante años, estos productos permanecieron en el mercado acogidos a disposiciones transitorias, pese a no estar plenamente autorizados. En cumplimiento con la normativa europea y nacional, la AEMPS ha finalizado un proceso de regularización que que culminó con la retirada de numerosos productos.. A fecha de publicación del informe, en España no existe ningún producto homeopático con indicación terapéutica autorizada. Los 976 que permanecen registrados lo hacen mediante un procedimiento simplificado que no exige demostrar eficacia terapéutica, precisamente porque sus diluciones extremas se consideran garantía de inocuidad. La normativa también les prohíbe incluir indicaciones terapéuticas en el etiquetado.. España se alinea así con una corriente creciente entre organismos públicos de distintos países. Reino Unido recomendó hace años retirar la financiación pública de la homeopatía y advirtió sobre su falta de eficacia. Australia concluyó, por su parte, que no existe ninguna condición clínica para la que haya pruebas fiables de efectividad. Mientras, Francia eliminó su reembolso público en 2021 y Alemania estudia suprimir definitivamente la cobertura por el seguro médico legal.. En EEUU, la FDA considera estos preparados como «nuevos medicamentos no aprobados» y prioriza la retirada de aquellos que supongan mayor riesgo para la salud pública. Además, la Comisión Federal de Comercio estadounidense exige que cualquier publicidad esté respaldada por evidencia científica o advierta expresamente de que no existen pruebas de eficacia.. La conclusión final del informe es inequívoca: «No existe evidencia científica publicada que avale la eficacia de la homeopatía como un instrumento terapéutico eficaz». Así, la AEMPS insiste en que los pacientes deben conocer que esta práctica puede poner en riesgo su salud y recalca que deben disponer de información transparente para tomar decisiones seguras, sin retrasar ni abandonar tratamientos médicos efectivos.
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), dependiente del Ministerio de Sanidad, ha publicado este martes un informe técnico en el que concluye «de forma categórica» que «no existe evidencia científica que avale la eficacia de la homeopatía como instrumento terapéutico». Tras revisar decenas de estudios y evaluaciones internacionales, Sanidad sostiene que los efectos observados con estos productos son «comparables al placebo» y advierte de reacciones adversas graves.
El informe, titulado Homeopatía y productos homeopáticos: Evaluación de las evidencias acerca de su eficacia y seguridad, subraya además que los ciudadanos «pueden poner en peligro su salud» si rechazan o sustituyen tratamientos médicos basados en la evidencia por productos homeopáticos. Según remarca la AEMPS, ese es el principal riesgo asociado al uso de estas terapias.
En este sentido, si bien existe la creencia popular de que los productos homeopáticos son inocuos por ser «naturales», el documento recuerda que sí se han comunicado efectos adversos relevantes. Una revisión citada por la agencia recopiló 38 publicaciones con incidentes asociados a la homeopatía, que afectaron a 1.159 pacientes y se saldaron con cuatro muertes. Los casos incluían reacciones alérgicas, intoxicaciones y daños derivados de omitir terapias convencionales adecuadas.
Entre los ejemplos, la AEMPS menciona 11 ingresos hospitalarios en Israel por reacciones graves relacionadas con un preparado homeopático para el cólico del lactante. También recuerda el estudio de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EEUU (FDA, por sus siglas en inglés) sobre productos homeopáticos para la dentición infantil que detectó más de 400 efectos adversos en bebés y niños en el periodo de seis años, incluidos diez fallecimientos, vinculados a concentraciones elevadas de belladona superiores a las declaradas.
Para llegar a estas conclusiones, la agencia dependiente del Ministerio de Sanidad realizó una revisión de la literatura científica publicada y analizó documentos oficiales de organismos públicos de distintos países. En total, examinó 64 revisiones sistemáticas publicadas desde 2009, seleccionadas tras un proceso de cribado en bases de datos biomédicos como Medline y EMBASE.
Tras analizar los trabajos disponibles, la AEMPS concluye que la evidencia es insuficiente para recomendar el uso de productos homeopáticos en ninguna patología. Por ello, el balance general del informe es contundente: la mayoría de los estudios que sugieren beneficios de la homeopatía presentan importantes limitaciones metodológicas.
En la mayoría de los casos, los estudios no muestran diferencias significativas frente a placebo o presentan limitaciones importantes, como muestras pequeñas, seguimientos cortos, problemas de aleatorización o ausencia de cegamiento adecuado. Según la AEMPS, a medida que aumenta la calidad y el rigor de los estudios, el supuesto efecto beneficioso disminuye hasta desaparecer.
Choque con la farmacología
El informe dedica varias páginas a cuestionar los fundamentos teóricos de la homeopatía. Recuerda que esta práctica, creada por Samuel Hahnemann a finales del siglo XVIII, se basa en principios como que «lo semejante cura lo semejante» y en el uso de diluciones extremas de sustancias originales. «Los principios homeopáticos de las altas diluciones y dinamizaciones no son verificables por los fundamentos científicos de la farmacología y la farmacoterapia», señala la agencia.
La AEMPS explica que en diluciones habituales como la 12 CH —que implica mezclar una parte de la sustancia original con cien partes de disolvente y repetir el proceso doce veces— resulta matemáticamente imposible que permanezca una sola molécula activa. Por ello, concluye que las diluciones utilizadas en ciertos preparados homeopáticos «hacen imposible asegurar una relación causa-efecto».
Para ilustrarlo, el documento pone como ejemplo una dilución 6 CH aplicada a la atropina, una sustancia usada como referencia para explicar el grado extremo de dilución que emplea la homeopatía. Según la AEMPS, esa concentración equivaldría a disolver 10 gramos —aproximadamente lo que cabe en un sobre de azúcar— en toda el agua del mar Mediterráneo.
Sanidad también rechaza teorías utilizadas para justificar el mecanismo de acción de estos productos, como la llamada «memoria del agua», es decir, la idea de que el líquido conservaría propiedades de una sustancia aunque ya no queden moléculas presentes. Según la AEMPS, estas hipótesis carecen de respaldo empírico y «desafían no solo al pensamiento científico, sino al mero pensamiento racional».
Sin indicaciones terapéuticas autorizadas en España
El informe repasa además la situación regulatoria en España. Durante años, estos productos permanecieron en el mercado acogidos a disposiciones transitorias, pese a no estar plenamente autorizados. En cumplimiento con la normativa europea y nacional, la AEMPS ha finalizado un proceso de regularización que que culminó con la retirada de numerosos productos.
A fecha de publicación del informe, en España no existe ningún producto homeopático con indicación terapéutica autorizada. Los 976 que permanecen registrados lo hacen mediante un procedimiento simplificado que no exige demostrar eficacia terapéutica, precisamente porque sus diluciones extremas se consideran garantía de inocuidad. La normativa también les prohíbe incluir indicaciones terapéuticas en el etiquetado.
España se alinea así con una corriente creciente entre organismos públicos de distintos países. Reino Unido recomendó hace años retirar la financiación pública de la homeopatía y advirtió sobre su falta de eficacia. Australia concluyó, por su parte, que no existe ninguna condición clínica para la que haya pruebas fiables de efectividad. Mientras, Francia eliminó su reembolso público en 2021 y Alemania estudia suprimir definitivamente la cobertura por el seguro médico legal.
En EEUU, la FDA considera estos preparados como «nuevos medicamentos no aprobados» y prioriza la retirada de aquellos que supongan mayor riesgo para la salud pública. Además, la Comisión Federal de Comercio estadounidense exige que cualquier publicidad esté respaldada por evidencia científica o advierta expresamente de que no existen pruebas de eficacia.
La conclusión final del informe es inequívoca: «No existe evidencia científica publicada que avale la eficacia de la homeopatía como un instrumento terapéutico eficaz». Así, la AEMPS insiste en que los pacientes deben conocer que esta práctica puede poner en riesgo su salud y recalca que deben disponer de información transparente para tomar decisiones seguras, sin retrasar ni abandonar tratamientos médicos efectivos.
