El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado la creación de un comité para investigar a Lisa Cook, gobernadora de la Reserva Federal, a la que lleva tiempo tratando de despedir porque se opone a las rebajas de tipos de interés que él reclama.
La Casa Blanca publicó un informe explicando que el nuevo “comité de investigación” analizará las declaraciones de Cook sobre el caso de supuesto fraude hipotecario para determinar si contenían afirmaciones falsas. El presidente deslizó que celebrará una audiencia en la Casa Blanca el próximo 5 de noviembre para determinar si hay motivos para destituirla.
Se trata de la última ofensiva de la Administración Trump contra la gobernadora de la Fed, a la que ya trató de despedir el año pasado acusándola sin pruebas de cometer irregularidades en la concesión de dos hipotecas.
La arremetida contra Cook no es el único movimiento del equipo de Trump para ajustar cuentas contra sus rivales. Varios medios estadounidenses aseguran que los fiscales federales han estado presentando pruebas ante un gran jurado en Washington para que se pronuncie si la exasesora de la Casa Blanca Cassidy Hutchinson pudo haber mentido al Congreso en su testimonio durante la comparecencia en la comisión que investigó el Capitolio del 6 de enero de 2021, cuando una turba enardecida, alentada por las falsedades de Trump sobre irregularidades en las elecciones, trató de impedir la confirmación de la victoria de Joe Biden.
La declaración de Hutchinson, exasesora del jefe de gabinete de la Casa Blanca en el primer mandato de Trump, desató la ira del movimiento MAGA, los seguidores más acérrimos del presidente. La exfuncionaria aseguró en la comisión del Congreso que advirtió a Trump y a su equipo de las consecuencias de alentar a las masas y de que algunos de los que se habían congregado en la avenida de Pensilvania, junto a la Casa Blanca, para dirigirse al Capitolio portaban armas. En su relato agregó que el presidente indicó que no le importaba y trató de ordenar a los agentes de seguridad que retiraran los detectores de metales.
La decisión de la Casa Blanca contra Cook se produce a pesar de que el Tribunal Supremo dictó una sentencia a finales del pasado julio en la que rechazaba el intento del presidente estadounidense de destituir a la funcionaria de la Reserva Federal nombrada por Joe Biden porque no se había probado una “causa justificada”.
El ocupante del Despacho Oval no tardó en anunciar que volvería a la carga contra Cook, en un ataque insólito contra la autonomía del banco central de Estados Unidos. Con la creación del comité de investigación, la Administración Trump busca reunir los argumentos para justificar causa probada, aunque existen muchas dudas sobre la solidez del caso contra Cook.
“Como presidente, mi trabajo es asegurar que las leyes se cumplan fielmente, incluso despidiendo a los subordinados en quienes no se puede confiar para que digan la verdad y cumplan la ley”, señala Trump en el memorando compartido este viernes por la Casa Blanca. El mandatario republicano argumenta que el comité investigará si “hay motivos fundados” para la destitución de la prestigiosa economista.
Para tratar de armar el caso contra Cook, la Casa Blanca envió hace un par de meses una carta a la primera mujer negra de la Fed informándola de que planea su destitución tras acusarla sin pruebas de irregularidades en la solicitud de dos hipotecas para supuestamente beneficiarse de mejores condiciones financieras.
En el documento publicado por la Casa Blanca y firmado por Donald Trump se establece que Cook debe acudir a la Casa Blanca el próximo 5 de noviembre, tres días después de las elecciones de medio mandato, para comparecer en una audiencia a puerta cerrada que no durará más de cuatro horas, donde se decidirá si hay causa. Durante la inusual vista, el comité podrá “considerar las pruebas y acusaciones” en su contra. Cook podrá presentar una “declaración escrita” antes de la audiencia y podrá estar acompañada por su abogado.
Trump quiere despedir a Cook por oponerse a rebajas de tipos e incluso defender subidas durante las últimas reuniones de la Fed debido a la nuevas tensiones inflacionarias, pero también parece moverle otras motivaciones políticas.
Cook nació en 1964 en Milledgeville, una pequeña ciudad de Georgia, en la América profunda. Cuenta con un título de Economía en la Universidad de California-Berkeley y trabajó como profesora en Harvard y en la Universidad de Michigan. Fue miembro del equipo de asesores económicos del presidente Barack Obama (2009-2017). Fue propuesta por el presidente demócrata Joe Biden, en 2022. Y su nombramiento se produjo en una tensa sesión en el Senado, donde solo el voto de desempate de la vicepresidenta Kamala Harris, que fue rival de Trump en las pasadas elecciones, logró decantar el voto final.
El caso que esgrime la Casa Blanca para tratar de destituir a Cook tiene que ver con la solicitud de dos créditos para sendas viviendas: una casa en Ann Arbor (Michigan), donde daba clases en la universidad; y un piso en Atlanta (Georgia), cerca de su ciudad natal, para pasar el tiempo libre, que registró como vivienda habitual en los formularios bancarios pese a no vivir allí. El problema es que en la solicitud de los préstamos registró ambos inmuebles como su residencia habitual, lo que podría haberle beneficiado al obtener mejores condiciones financieras. Los hechos se produjeron en 2021, un año antes de su nombramiento como gobernadora de la Fed. En el proceso de examen interno, los funcionarios de la Reserva Federal no encontraron ninguna objeción. Los abogados de Cook señalaron que se trata de un error administrativo —“un descuido totalmente involuntario“— que está subsanado y no provocó ningún beneficio. Además, en otros informes la había consignado correctamente como segunda residencia,
Recuerdan que ella es propietaria de otro inmueble, en Cambridge (Massachusetts), que también compró mediante una hipoteca registrada como segunda residencia, el término genérico para declarar las que no son vivienda principal.
Los abogados de Cook aseguraron este viernes que tiene “serias dudas de que esta ‘audiencia’ sea legítima y se ajuste a la ley”. Y remarcan: “Si el análisis se acerca mínimamente a la objetividad, la conclusión será que la gobernadora Cook no cometió fraude hipotecario, por lo que no hay motivo para destituirla de la Junta de la Reserva Federal”, según argumentaron los abogados Abbe Lowell y Norm Eisen a través de un comunicado.
“Nos hemos puesto en contacto con la Casa Blanca para evaluar si el proceso propuesto tiene posibilidades de ser genuino y no simplemente un mero trámite burocrático”, zanjaron.
El acoso laboral a Cook no es el único intento de Trump de influir en la Fed. Desde que regresó a la Casa Blanca para su segundo mandato, lanzó una campaña de desprestigio contra el anterior presidente Jerome Powell, al que insultó, menospreció y amenazó. Llegó a abrirle una investigación criminal, que fue archivada por los jueces. Finalmente, cuando se terminó su mandato, logró quitárselo de encima y nombrar como presidente de la Fed a Kevin Warsh, un economista millonario, que parecía más inclinado a cumplir sus designios para bajar los tipos de interés y abaratar los costes de financiación de la economía. Pero la guerra contra Irán ha avivado los precios y su elegido ha subido los tipos de interés en un desafío a Trump.
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