Un niño italiano de dos años y tres meses permanece en estado crítico en Nápoles después de recibir un corazón presuntamente dañado por frío extremo durante un trasplante realizado el pasado 23 de diciembre. La Fiscalía investiga a seis sanitarios por un posible delito de lesiones por negligencia, mientras la familia espera la llegada de un nuevo órgano que pueda salvarle la vida.. El corazón fue extraído en el hospital San Maurizio de Bolzano y trasladado por carretera hasta el Hospital Monaldi, donde se practicó la intervención. Según la hipótesis que manejan los Carabineros del NAS (Unidad especializada en seguridad alimentaria y sanitaria), el órgano habría sido transportado en un contenedor frigorífico convencional con hielo seco en lugar de hielo tradicional. El uso de este material, que puede alcanzar temperaturas cercanas a los -80 grados, habría provocado daños irreversibles en las fibras del músculo cardíaco.. «El uso de hielo seco implica temperaturas de 70 grados bajo cero, lo que provocó que el órgano se quemara por el frío», explicaba el viernes a la radiotelevisión pública italiana (Rai) el abogado de la familia, Francesco Petruzzi. El diario Corriere della Sera señala que la caja refrigerada ya ha sido incautada y que será necesario un informe pericial para determinar si se incumplieron los protocolos de conservación y transporte.. Tras el trasplante, el nuevo corazón no funcionó correctamente y el menor tuvo que ser conectado a una máquina de oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO). Por el momento, permanece ingresado en la unidad de cuidados intensivos, en coma inducido, mientras continúa la búsqueda de un nuevo órgano compatible. Sin embargo, una segunda opinión del Hospital Bambino Gesù considera que el niño «presenta una hemorragia cerebral y una infección» que complican seriamente la posibilidad de someterlo a un nuevo trasplante.. La familia ha solicitado toda la documentación clínica para recabar más valoraciones médicas, incluso en otros centros italianos y europeos. Entretanto, el servicio de trasplantes pediátricos del Monaldi ha sido suspendido de forma cautelar y las autoridades revisan los protocolos aplicados en todo el proceso. El menor lleva 55 días hospitalizado en el Hospital Monaldi, a la espera de un posible trasplante.
20MINUTOS.ES – Internacional
Un niño italiano de dos años y tres meses permanece en estado crítico en Nápoles después de recibir un corazón presuntamente dañado por frío extremo durante un trasplante realizado el pasado 23 de diciembre. La Fiscalía investiga a seis sanitarios por un posible delito de lesiones por negligencia, mientras la familia espera la llegada de un nuevo órgano que pueda salvarle la vida.. El corazón fue extraído en el hospital San Maurizio de Bolzano y trasladado por carretera hasta el Hospital Monaldi, donde se practicó la intervención. Según la hipótesis que manejan los Carabineros del NAS (Unidad especializada en seguridad alimentaria y sanitaria), el órgano habría sido transportado en un contenedor frigorífico convencional con hielo seco en lugar de hielo tradicional. El uso de este material, que puede alcanzar temperaturas cercanas a los -80 grados, habría provocado daños irreversibles en las fibras del músculo cardíaco.. «El uso de hielo seco implica temperaturas de 70 grados bajo cero, lo que provocó que el órgano se quemara por el frío», explicaba el viernes a la radiotelevisión pública italiana (Rai) el abogado de la familia, Francesco Petruzzi. El diario Corriere della Sera señala que la caja refrigerada ya ha sido incautada y que será necesario un informe pericial para determinar si se incumplieron los protocolos de conservación y transporte.. Tras el trasplante, el nuevo corazón no funcionó correctamente y el menor tuvo que ser conectado a una máquina de oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO). Por el momento, permanece ingresado en la unidad de cuidados intensivos, en coma inducido, mientras continúa la búsqueda de un nuevo órgano compatible. Sin embargo, una segunda opinión del Hospital Bambino Gesù considera que el niño «presenta una hemorragia cerebral y una infección» que complican seriamente la posibilidad de someterlo a un nuevo trasplante.. La familia ha solicitado toda la documentación clínica para recabar más valoraciones médicas, incluso en otros centros italianos y europeos. Entretanto, el servicio de trasplantes pediátricos del Monaldi ha sido suspendido de forma cautelar y las autoridades revisan los protocolos aplicados en todo el proceso. El menor lleva 55 días hospitalizado en el Hospital Monaldi, a la espera de un posible trasplante.
