20MINUTOS.ES – Televisión
Es habitual que en los concursos de la televisión acuda público para animar a los participantes. Pero, en ocasiones, también pueden ser un elemento fundamental para el transcurso de los juegos, y es que también son el apoyo perfecto para las decisiones más importantes. Aunque no todos los concursantes hacen caso a sus consejos.. Prueba de ello fue el caso de Manuela. Tras superar todas las pruebas, la jugadora estaba a punto de enfrentarse al reto final y conseguir el mayor premio de El precio justo. Todo parecía estar a su favor. O al menos, así fue hasta que llegó a «El Escaparate Final».. La suerte no estaba a su favor y tenía que superar el reto con el margen de error mínimo posible, apenas 500 euros. Así tuvo que averiguar el precio de cuatro premios diferentes. Por un lado, un pack de guitarras, siendo una de ellas eléctrica y otra una flamenca con diseño clásico y hecha de manera artesanal. El siguiente premio era un set gaming formado por un ordenador de sobremesa de alto rendimiento, un monitor de más de 31 pulgadas con tecnología OLED y una silla ergonómica de diseño deportivo.. Además, los dos premios finales se trataban de un coche y un viaje a Cuba. El vehículo era un modelo 100% eléctrico, de cero emisiones y estilo moderno. De hecho, tenía la autonomía exacta para un día y un motor de 10 KW que alcanzaba los 90 km/h. Por otra parte, las vacaciones se trataban de 9 días y 7 noches para dos personas, sumado a otras dos noches más en Varadero, junto al mar.. Con la esperanza de poder viajar, Manuela empezó a hacer el precio aproximado. Según ella, las guitarras serían, en total, 1.500 euros; el ordenador, 3.500 euros; Cuba, 5.000 euros y por último, el coche, de 12.000 euros. En total, 22.000 euros. Un precio que, según el público, era demasiado alto. «No, menos no», aseguró la mujer al escuchar las quejas.. «Yo diría hasta más», destacó. Así, llegó a sumar 500 euros más, hasta 22.500. Pero, a pesar de su ilusión y seguridad, el resultado no fue el esperado. Como así había destacado el público, el precio era más bajo de lo que ella creía. En total, 21.532 euros. «Nos hemos pasado por muy poquito», lamentó Carlos Sobrera, el presentador.
Es habitual que en los concursos de la televisión acuda público para animar a los participantes. Pero, en ocasiones, también pueden ser un elemento fundamental para el transcurso de los juegos, y es que también son el apoyo perfecto para las decisiones más importantes. Aunque no todos los concursantes hacen caso a sus consejos.. Prueba de ello fue el caso de Manuela. Tras superar todas las pruebas, la jugadora estaba a punto de enfrentarse al reto final y conseguir el mayor premio de El precio justo. Todo parecía estar a su favor. O al menos, así fue hasta que llegó a «El Escaparate Final».. La suerte no estaba a su favor y tenía que superar el reto con el margen de error mínimo posible, apenas 500 euros. Así tuvo que averiguar el precio de cuatro premios diferentes. Por un lado, un pack de guitarras, siendo una de ellas eléctrica y otra una flamenca con diseño clásico y hecha de manera artesanal. El siguiente premio era un set gaming formado por un ordenador de sobremesa de alto rendimiento, un monitor de más de 31 pulgadas con tecnología OLED y una silla ergonómica de diseño deportivo.. Además, los dos premios finales se trataban de un coche y un viaje a Cuba. El vehículo era un modelo 100% eléctrico, de cero emisiones y estilo moderno. De hecho, tenía la autonomía exacta para un día y un motor de 10 KW que alcanzaba los 90 km/h. Por otra parte, las vacaciones se trataban de 9 días y 7 noches para dos personas, sumado a otras dos noches más en Varadero, junto al mar.. Con la esperanza de poder viajar, Manuela empezó a hacer el precio aproximado. Según ella, las guitarras serían, en total, 1.500 euros; el ordenador, 3.500 euros; Cuba, 5.000 euros y por último, el coche, de 12.000 euros. En total, 22.000 euros. Un precio que, según el público, era demasiado alto. «No, menos no», aseguró la mujer al escuchar las quejas.. «Yo diría hasta más», destacó. Así, llegó a sumar 500 euros más, hasta 22.500. Pero, a pesar de su ilusión y seguridad, el resultado no fue el esperado. Como así había destacado el público, el precio era más bajo de lo que ella creía. En total, 21.532 euros. «Nos hemos pasado por muy poquito», lamentó Carlos Sobrera, el presentador.
