20MINUTOS.ES – Televisión
Vanessa ha decidido hacer pública la situación en el programa Y ahora Sonsoles que, según denuncia, ha sufrido su tía, una mujer de 86 años con discapacidad y depresión. Todo salió a la luz cuando comenzó a revisar sus cuentas bancarias y detectó movimientos que no cuadraban con la actividad habitual de la anciana.. Entre los extractos encontró numerosas transferencias a personas que no conocía de nada, además de retiradas de efectivo de cantidades importantes. Ante la gravedad de lo ocurrido, decidió acudir a la sucursal para pedir explicaciones sobre el origen de esas operaciones.. Según explica, la conversación con el entonces director del banco estuvo llena de contradicciones. Asegura que fue cambiando su versión de los hechos en varias ocasiones e, incluso, llegó a devolver parte del dinero de su propio bolsillo. En total, la familia recuperó alrededor de 30.000 euros. Además, Vanessa afirma que tiene grabaciones del acusado afirmando su versión.. La sobrina sostiene que el dinero fue desapareciendo a lo largo de los años. Uno de los métodos que más utilizaba consistía en cancelar un depósito a plazo fijo y volver a contratarlo con una cantidad inferior, de forma que el dinero de la señora iba disminuyendo poco a poco y no de manera tan evidente. «Veía movimientos y transferencias a personas que no conocemos absolutamente de nada», asegura.. El trabajador señalado ya no forma parte de esa oficina bancaria. Mientras la investigación judicial continúa su curso, Vanessa cree que este caso podría no ser aislado y sospecha que otros vecinos de la localidad podrían haber pasado por una situación similar.. Con su testimonio, la familia también ha querido poner el foco en la vulnerabilidad de las personas mayores. Vanessa considera que su tía fue un objetivo fácil precisamente por su edad y su estado de salud, y espera que su denuncia sirva para evitar que situaciones parecidas vuelvan a repetirse.
Vanessa ha decidido hacer pública la situación en el programa Y ahora Sonsoles que, según denuncia, ha sufrido su tía, una mujer de 86 años con discapacidad y depresión. Todo salió a la luz cuando comenzó a revisar sus cuentas bancarias y detectó movimientos que no cuadraban con la actividad habitual de la anciana.. Entre los extractos encontró numerosas transferencias a personas que no conocía de nada, además de retiradas de efectivo de cantidades importantes. Ante la gravedad de lo ocurrido, decidió acudir a la sucursal para pedir explicaciones sobre el origen de esas operaciones.. Según explica, la conversación con el entonces director del banco estuvo llena de contradicciones. Asegura que fue cambiando su versión de los hechos en varias ocasiones e, incluso, llegó a devolver parte del dinero de su propio bolsillo. En total, la familia recuperó alrededor de 30.000 euros. Además, Vanessa afirma que tiene grabaciones del acusado afirmando su versión.. La sobrina sostiene que el dinero fue desapareciendo a lo largo de los años. Uno de los métodos que más utilizaba consistía en cancelar un depósito a plazo fijo y volver a contratarlo con una cantidad inferior, de forma que el dinero de la señora iba disminuyendo poco a poco y no de manera tan evidente. «Veía movimientos y transferencias a personas que no conocemos absolutamente de nada», asegura.. El trabajador señalado ya no forma parte de esa oficina bancaria. Mientras la investigación judicial continúa su curso, Vanessa cree que este caso podría no ser aislado y sospecha que otros vecinos de la localidad podrían haber pasado por una situación similar.. Con su testimonio, la familia también ha querido poner el foco en la vulnerabilidad de las personas mayores. Vanessa considera que su tía fue un objetivo fácil precisamente por su edad y su estado de salud, y espera que su denuncia sirva para evitar que situaciones parecidas vuelvan a repetirse.
