Bruselas es una ciudad que funciona como una máquina, a veces mejor engrasada, a veces no tanto. Es la capital de Europa, así que se ha convertido en una animal técnico y burocrático, pero Ursula von der Leyen tiene un plan: la Comisión Europea quiere ‘resetear’ varias direcciones generales, que son los brazos técnicos para que todo funcione en la capital comunitaria, y los rumores señalan directamente a la presidenta, a la que miran con lupa por notar en este paso una nueva intención de seguir acumulando poder.. La Comisión Europea cuenta con 41 direcciones generales, que son los ‘ministerios’ entre los que se reparten las tareas para que la UE funcione. Dependen, evidentemente, de los comisarios y sus porfolios. Por ejemplo, Teresa Ribera es la vicepresidenta encargada de la Competencia, así que bajo su tutela directa está DG COMP. Si se sigue bajando en el escalafón vemos que Dan Jorgensen, el comisario de Vivienda y Energía tiene en su radar DG ENER, o Vladis Dombrovskis, encargado de Economía, cuenta con DG ECFIN.. El Ejecutivo comunitario parido de las elecciones de 2024 es más enrevesado que otros, así que el organigrama también lo es. El problema viene cuando los rumores crecen en torno a la idea de Von der Leyen de recortar direcciones generales, porque una de las que está en el foco es DG REGIO, es decir, la que tiene que ver con la política regional, una de las más importantes para los Estados miembros y en el caso de los descentralizados, como España, para las comunidades autónomas, las regiones y los ayuntamientos. Tal es la preocupación que algunos grupos políticos del Parlamento Europeo ya han pedido a Bruselas reconsidere ese camino, un llamamiento al que se ha unido el Comité de las Regiones.. Según adelantó Politico, los recortes y las reubicaciones van para adelante y algunas fuentes consultadas por 20minutos ya asumen que habrá cambios, aunque de momento solo se limitan a hablar de una reestructuración y de reordenar las prioridades. La Eurocámara por su parte ya ha avisado: estos cambios no pueden servir para que Von der Leyen acumule más poder del que ya tiene, que no es poco.. Cada Comisión Europea tiene margen para reorganizar sus direcciones generales en función de las prioridades políticas marcadas por el presidente, en este caso Von der Leyen. Un ejemplo claro se produjo en 2010, cuando las áreas de Energía y Transporte dejaron de compartir estructura y pasaron a funcionar como departamentos independientes, en un contexto en el que la política energética ganaba cada vez más peso dentro de la UE.. Ese mismo año, las competencias climáticas se separaron de Medio Ambiente para dar lugar a la actual DG CLIMA, que con el tiempo se ha convertido en una de las direcciones más influyentes de la capital comunitaria, mientras que la DG ENVI ha perdido protagonismo relativo. Los cambios también han afectado a la denominación de algunos departamentos: la dirección responsable de pesca, conocida informalmente como DG FISH hasta 2008, abandonó ese nombre al transformarse en la DG MARE y asumir nuevas competencias. Tras los comicios de 2024 aparecieron por ejemplo una Task Force para vivienda o se reestructuró lo relacionado con el Mediterráneo y las relaciones con el norte de África y los países de la región conocida como MENA.. Las fuentes insisten en que el foco estará puesto en lo que tenga que ver con las regiones, con la política agraria, con la política pesquera o con todo lo relacionado con el presupuesto. Los más críticos hablan de una «centralización» de poderes, pero en el equipo de Von der Leyen prefieren usar la palabra «eficiencia». En algunos sectores de Bruselas hay miedo de que estos cambios generen temas de primera, segunda y tercera y no sirvan para desarrollar mejor la UE; por ejemplo, ¿para qué terminar con DG REGIO si los fondos regionales siguen siendo un pilar clave para el proyecto comunitario?. Ese ‘ansia’ de poder de Von der Leyen es un de las cosas que más preocupan en Bruselas desde el inicio de la legislatura: ha superado ya tres mociones de censura y quienes no ven con buenos ojos su forma de trabajar insisten en que es opaca, poco cercana, que no tiene buena relación con sus comisarios -Ribera, especialmente- y que prefiere controlar la mayor parte del proceso en el Ejecutivo comunitario. Hacia eso llevan hojas de ruta como esta que plantea para las direcciones generales, con afección directa al día a día de una ciudad que es más bien una ‘fábrica política’.. De todos modos, el calendario para estos planes no está todavía claro. Los primeros plazos que maneja la Comisión, según las fuentes consultadas por este medio, miran a finales de este año, aunque lo normal es que en esa fase solo se presente una especie de borrador para el nuevo organigrama. Hay que contar además con que en ese momento ya empezarán a coger velocidad las negociaciones para el nuevo presupuesto a largo plazo de la UE (2028-2034) y quizá Von der Leyen tenga entonces que recalibrar sus intenciones.
20MINUTOS.ES – Internacional
Bruselas es una ciudad que funciona como una máquina, a veces mejor engrasada, a veces no tanto. Es la capital de Europa, así que se ha convertido en una animal técnico y burocrático, pero Ursula von der Leyen tiene un plan: la Comisión Europea quiere ‘resetear’ varias direcciones generales, que son los brazos técnicos para que todo funcione en la capital comunitaria, y los rumores señalan directamente a la presidenta, a la que miran con lupa por notar en este paso una nueva intención de seguir acumulando poder.. La Comisión Europea cuenta con 41 direcciones generales, que son los ‘ministerios’ entre los que se reparten las tareas para que la UE funcione. Dependen, evidentemente, de los comisarios y sus porfolios. Por ejemplo, Teresa Ribera es la vicepresidenta encargada de la Competencia, así que bajo su tutela directa está DG COMP. Si se sigue bajando en el escalafón vemos que Dan Jorgensen, el comisario de Vivienda y Energía tiene en su radar DG ENER, o Vladis Dombrovskis, encargado de Economía, cuenta con DG ECFIN.. El Ejecutivo comunitario parido de las elecciones de 2024 es más enrevesado que otros, así que el organigrama también lo es. El problema viene cuando los rumores crecen en torno a la idea de Von der Leyen de recortar direcciones generales, porque una de las que está en el foco es DG REGIO, es decir, la que tiene que ver con la política regional, una de las más importantes para los Estados miembros y en el caso de los descentralizados, como España, para las comunidades autónomas, las regiones y los ayuntamientos. Tal es la preocupación que algunos grupos políticos del Parlamento Europeo ya han pedido a Bruselas reconsidere ese camino, un llamamiento al que se ha unido el Comité de las Regiones.. Según adelantó Politico, los recortes y las reubicaciones van para adelante y algunas fuentes consultadas por 20minutos ya asumen que habrá cambios, aunque de momento solo se limitan a hablar de una reestructuración y de reordenar las prioridades. La Eurocámara por su parte ya ha avisado: estos cambios no pueden servir para que Von der Leyen acumule más poder del que ya tiene, que no es poco.. Cada Comisión Europea tiene margen para reorganizar sus direcciones generales en función de las prioridades políticas marcadas por el presidente, en este caso Von der Leyen. Un ejemplo claro se produjo en 2010, cuando las áreas de Energía y Transporte dejaron de compartir estructura y pasaron a funcionar como departamentos independientes, en un contexto en el que la política energética ganaba cada vez más peso dentro de la UE.. Ese mismo año, las competencias climáticas se separaron de Medio Ambiente para dar lugar a la actual DG CLIMA, que con el tiempo se ha convertido en una de las direcciones más influyentes de la capital comunitaria, mientras que la DG ENVI ha perdido protagonismo relativo. Los cambios también han afectado a la denominación de algunos departamentos: la dirección responsable de pesca, conocida informalmente como DG FISH hasta 2008, abandonó ese nombre al transformarse en la DG MARE y asumir nuevas competencias. Tras los comicios de 2024 aparecieron por ejemplo una Task Force para vivienda o se reestructuró lo relacionado con el Mediterráneo y las relaciones con el norte de África y los países de la región conocida como MENA.. Las fuentes insisten en que el foco estará puesto en lo que tenga que ver con las regiones, con la política agraria, con la política pesquera o con todo lo relacionado con el presupuesto. Los más críticos hablan de una «centralización» de poderes, pero en el equipo de Von der Leyen prefieren usar la palabra «eficiencia». En algunos sectores de Bruselas hay miedo de que estos cambios generen temas de primera, segunda y tercera y no sirvan para desarrollar mejor la UE; por ejemplo, ¿para qué terminar con DG REGIO si los fondos regionales siguen siendo un pilar clave para el proyecto comunitario?. Ese ‘ansia’ de poder de Von der Leyen es un de las cosas que más preocupan en Bruselas desde el inicio de la legislatura: ha superado ya tres mociones de censura y quienes no ven con buenos ojos su forma de trabajar insisten en que es opaca, poco cercana, que no tiene buena relación con sus comisarios -Ribera, especialmente- y que prefiere controlar la mayor parte del proceso en el Ejecutivo comunitario. Hacia eso llevan hojas de ruta como esta que plantea para las direcciones generales, con afección directa al día a día de una ciudad que es más bien una ‘fábrica política’.. De todos modos, el calendario para estos planes no está todavía claro. Los primeros plazos que maneja la Comisión, según las fuentes consultadas por este medio, miran a finales de este año, aunque lo normal es que en esa fase solo se presente una especie de borrador para el nuevo organigrama. Hay que contar además con que en ese momento ya empezarán a coger velocidad las negociaciones para el nuevo presupuesto a largo plazo de la UE (2028-2034) y quizá Von der Leyen tenga entonces que recalibrar sus intenciones.
