20MINUTOS.ES – Televisión
“Yo no soy Jesús Vázquez”. Un “ooooh” melancólico resuena en plató. Es el público, a coro. “Lo he intentado, pero no ha sido posible. Ya me gustaría a mí», prosigue Juanra Bonet antes de hacer una pausa dramática con la que incide: «Yo no soy DON Jesús Vázquez”.. “Ojalá ser como él. Don Jesús, mi respeto, mi admiración, gracias por elevar tanto el listón. Ojalá estar a la altura, este aplauso es para ti”. Bonet dedica sus primeros segundos de Allá tú a su compañero, rostro tradicional del programa en España. Lo hace el mismo día que el propio Jesús Vázquez sorprendió con unas declaraciones en Radio 4 de RTVE, donde presentará el Benidorm Fest, criticando su última etapa en Telecinco: “Me sentía infravalorado y poco usado”. Y un día antes de que Broncano descubriera en La Revuelta el móvil de Jesús con una captura del mal resultado de audiencia del retorno de Allá tú, que no llegó ni al 8 por ciento de share.. Pero la humildad de la elegancia cómica de Juanra Bonet rompe con cualquier atisbo de comparación desde este saludo inicial, donde el respeto por los que vinieron antes se une al superpoder de la la cordialidad. Así Juanra se hace rápido con el programa. Es buen comunicador, hábil ordenando ideas. Y, a la vez, es cómplice, pues cuenta con ese punto exacto de travesura que permite que no parezca un presentador al uso y contagie la cercanía que necesitan los concursantes.. Porque Allá tú fracasa cuando se mira solo como un concurso de azar. El fuerte del programa es que esconde un programa de testimonios. El éxito de su primera versión en aquellos años 2.000 de camisetas ajustadas sin mangas y mechas en el pelo estaba en que terminabas conociendo a los participantes, sus vidas y se intuían las tramas que surgían en su convivencia en el hotel a las puertas del plató. Era como un mini Sensación de Vivir de amigos. Algunos animaban a enamorarse, otros a pillar cierta tirria. Pero te sentías parte de la pandilla mientras el resto de la emoción la ponía ver si se llevaban un buen premio o se quedaban con un abre latas.. Allá tú sigue funcionando en países como Italia, país en el que inevitablemente se fija Telecinco. Aunque el programa necesita más miga para poder funcionar aquí. De ahí que su productora, Gestmusic, haya incorporado a un familiar o amigo de los concursantes para que podamos sentir que los conocemos mejor. Ahí está la función clave de Juanra Bonet -«Juan Rabonet», según traduce su nombre la Inteligencia Artificial-: para ir reconquistando público Allá tú debe poseer una entrevista central interesante mientras se van perdiendo cajas con premios para ganar una ilusión de futuro. La franja televisiva es una de las más complicadas, frente a un Pasapalabra que no para de poner a jugar al espectador y un Aquí la tierra asentado en la parrilla de La 1 gracias al costumbrismo de su divulgación, tan serena como entretenida.. ¿Qué puede aportar Allá tú, euros euros dubidú, si no los quieres Allá tú? La complementariedad. Es diferente a sus rivales. Y Juanra Bonet es el primer acierto: uno de los grandes comunicadores de nuestra tele. No va de nada y eso le permite todo. Él crea un clima en plató perfecto para conversación cercana, el siguiente paso es que los concursantes no se queden en el brinco. Queremos descubrir las historias de la gente. Queremos la autenticidad que congrega. Y para eso no solo hace falta tiempo, también Telecinco necesita un giro de su marca para volverse a encontrar con la modernidad de la calle. Ahí está el quid de la cuestión. Tan fácil de decir, tan difícil de hacer.
“Yo no soy Jesús Vázquez”. Un “ooooh” melancólico resuena en plató. Es el público, a coro. “Lo he intentado, pero no ha sido posible. Ya me gustaría a mí», prosigue Juanra Bonet antes de hacer una pausa dramática con la que incide: «Yo no soy DON Jesús Vázquez”.. “Ojalá ser como él. Don Jesús, mi respeto, mi admiración, gracias por elevar tanto el listón. Ojalá estar a la altura, este aplauso es para ti”. Bonet dedica sus primeros segundos de Allá tú a su compañero, rostro tradicional del programa en España. Lo hace el mismo día que el propio Jesús Vázquez sorprendió con unas declaraciones en Radio 4 de RTVE, donde presentará el Benidorm Fest, criticando su última etapa en Telecinco: “Me sentía infravalorado y poco usado”. Y un día antes de que Broncano descubriera en La Revuelta el móvil de Jesús con una captura del mal resultado de audiencia del retorno de Allá tú, que no llegó ni al 8 por ciento de share.. Pero la humildad de la elegancia cómica de Juanra Bonet rompe con cualquier atisbo de comparación desde este saludo inicial, donde el respeto por los que vinieron antes se une al superpoder de la la cordialidad. Así Juanra se hace rápido con el programa. Es buen comunicador, hábil ordenando ideas. Y, a la vez, es cómplice, pues cuenta con ese punto exacto de travesura que permite que no parezca un presentador al uso y contagie la cercanía que necesitan los concursantes.. Porque Allá tú fracasa cuando se mira solo como un concurso de azar. El fuerte del programa es que esconde un programa de testimonios. El éxito de su primera versión en aquellos años 2.000 de camisetas ajustadas sin mangas y mechas en el pelo estaba en que terminabas conociendo a los participantes, sus vidas y se intuían las tramas que surgían en su convivencia en el hotel a las puertas del plató. Era como un mini Sensación de Vivirde amigos. Algunos animaban a enamorarse, otros a pillar cierta tirria. Pero te sentías parte de la pandilla mientras el resto de la emoción la ponía ver si se llevaban un buen premio o se quedaban con un abre latas.. Allá tú sigue funcionando en países como Italia, país en el que inevitablemente se fija Telecinco. Aunque el programa necesita más miga para poder funcionar aquí. De ahí que su productora, Gestmusic, haya incorporado a un familiar o amigo de los concursantes para que podamos sentir que los conocemos mejor. Ahí está la función clave de Juanra Bonet -«Juan Rabonet», según traduce su nombre la Inteligencia Artificial-: para ir reconquistando público Allá tú debe poseer una entrevista central interesante mientras se van perdiendo cajas con premios para ganar una ilusión de futuro. La franja televisiva es una de las más complicadas, frente a un Pasapalabra que no para de poner a jugar al espectador y un Aquí la tierra asentado en la parrilla de La 1 gracias al costumbrismo de su divulgación, tan serena como entretenida.. ¿Qué puede aportar Allá tú, euros euros dubidú, si no los quieres Allá tú? La complementariedad. Es diferente a sus rivales. Y Juanra Bonet es el primer acierto: uno de los grandes comunicadores de nuestra tele. No va de nada y eso le permite todo. Él crea un clima en plató perfecto para conversación cercana, el siguiente paso es que los concursantes no se queden en el brinco. Queremos descubrir las historias de la gente. Queremos la autenticidad que congrega. Y para eso no solo hace falta tiempo, también Telecinco necesita un giro de su marca para volverse a encontrar con la modernidad de la calle. Ahí está el quid de la cuestión. Tan fácil de decir, tan difícil de hacer.
