Skip to content
  viernes 26 junio 2026
  • Sobre Nosotros
  • Contacto
Diario Ibérico | Diario de la península
  • Portada
  • Política
    • Nacional
    • Internacional
  • Sociedad
  • Turismo
  • TV
  • Economía
  • Deportes
  • Salud
  • Ciencia
  • Cultura
  • Tecnología
Tendencias
4 de junio de 2026Anthropic pone a jugar a la gran banca de inversión en su salida a Bolsa: Goldman y Morgan Stanley liderarán la OPV Santiago Millán Alonso 12 de junio de 2026Just Eat pacta un ERE que afectará a un máximo de 50 trabajadores y deja fuera a los repartidores Raquel Cortés Pascual 13 de mayo de 2026Un hombre que murió atropellado por un avión en EEUU corrió intencionalmente contra la nave EFE 19 de diciembre de 2025Enoc Isaí Hernández Cantú impulsa una nueva mirada sobre la eficiencia sanitaria desde la experiencia real 28 de abril de 2026La CNMC incorpora un nuevo expediente sancionador muy grave a Iberdrola nuclear Fernando Belinchón 1 de mayo de 2026Olivia Rodrigo protagoniza una equipación especial del Barça tras confirmar dos conciertos en Barcelona en mayo de 2027 13 de noviembre de 2025Manuel Galilea Otamendi presenta “Enfoque fitoterapéutico de las escaras”, un estudio innovador sobre el uso de plantas medicinales en el tratamiento de úlceras por presión 1 de mayo de 2026La ‘influencer’ Emilie Kiser da consejos a los padres en el aniversario de la muerte de su hijo: «Estoy preparada para hablar de ello» 20minutos | 25 de abril de 2026Jeremy London, cirujano cardiaco: «Estas son los cinco hábitos que hay que dejar para retrasar el envejecimiento» 20minutos | 17 de mayo de 2026Carlos Soler: “La carrera del futbolista no es solo lo que hace dentro del césped, es mucho más”
Diario Ibérico | Diario de la península
Diario Ibérico | Diario de la península
  • Portada
  • Política
    • Nacional
    • Internacional
  • Sociedad
  • Turismo
  • TV
  • Economía
  • Deportes
  • Salud
  • Ciencia
  • Cultura
  • Tecnología
  • Sobre Nosotros
  • Contacto
Diario Ibérico | Diario de la península
  Economía  Viaje a la economía más disparatada de Europa Amanda Mars
Economía

Viaje a la economía más disparatada de Europa Amanda Mars

21 de junio de 2026

 

Si un periodista llega a Dublín para escribir un reportaje sobre la recesión, es mala suerte toparse con Agustín López, un sumiller argentino de Mendoza que se mudó a la ciudad cuatro meses atrás y encontró trabajo exactamente a los tres días de llegar, sin hablar inglés ni tener experiencia previa detrás de una barra, en uno de los locales con más solera de Temple Bar, la mítica zona de pubs de la capital irlandesa. López, de 25 años, se formó en el mundo del vino y trabajó en bodegas en su tierra natal, pero quería aprender de whisky y por eso hizo las maletas. Ahora estudia las revistas especializadas en los ratos muertos, que son muy pocos, porque en esa casa llena de recovecos y referencias literarias se bebe sin tregua, desde la mañana hasta la noche. Nativos y extranjeros. Cero quejas, las cuentas le salen: “Son 2.200 euros en sueldo, pero las propinas pueden ser 100 más un día cualquiera, tal vez 200 uno muy bueno”, explica.

Es un lunes, pero no llueve y la cosa pinta razonablemente bien para Agustín. Turistas y dublineses abarrotan el centro, las tiendas, los autobuses, los restaurantes. Al día siguiente, martes, el bullicio aumenta. El 16 de junio se conoce en Dublín como Bloomsday porque es la fecha en que se desarrolla toda la acción de Ulises, y los dublineses celebrarán la novela y a su autor, James Joyce, con recorridos por la ciudad que recrean la historia y gente disfrazada de la época o con guiños a la figura del autor, con gafas redondas y sombreros. Más gente en tiendas, en autobuses, en restaurantes.

Las cifras de consumo interno del país, positivas, se compadecen con el paisaje. También, las del mercado de trabajo: Irlanda goza de una situación de pleno empleo, con una tasa de paro inferior al 5%. Sí sorprende, sin embargo, la macrocifra por excelencia, el producto interior bruto (PIB) : la economía irlandesa ha sufrido un descalabro del 12% en el primer trimestre del año, la caída más drástica desde que hay registros, según el Banco de Irlanda.

Tabla

Tan severo ha sido el desplome que el país, de tan solo algo más de cinco millones de habitantes, aproximadamente los mismos que la Comunidad Valenciana, ha sido capaz de lastrar al conjunto de la zona euro. El bloque había experimentado un crecimiento anémico, del 0,1%, en ese mismo periodo, pero cuando las autoridades irlandesas revisaron a la baja su dato, el balance del conjunto entró en terreno negativo, con una contracción del 0,2%.

En realidad, lo que ha ocurrido en Irlanda se debe a un puñado de multinacionales farmacéuticas, cuyas ventas se han desplomado y han hundido un 27% el sector industrial y, con este, el PIB de todo el país. El motivo es que esas mismas compañías dispararon sus exportaciones en 2025 para adelantarse a la ola arancelaria de Donald Trump y la comparación actual con dicho ejercicio ha puesto patas arriba la contabilidad nacional.

El PIB, se dice a menudo, no cuenta toda la verdad del estado de lo que llamamos la economía real, la de carne y hueso, en ningún país del mundo. Pero Irlanda es el paradigma del abismo entre cifras y realidad por el enorme peso de las grandes corporaciones extranjeras, más de un millar, sobre todo de Estados Unidos, por obra y gracia de un tratamiento fiscal más que atractivo, entre otros factores. El Nobel de Economía Paul Krugman acuñó en 2016 el feliz término de “Economía duende” (Leprechaun Economics) para referirse a esta economía singular cuando arrojó un crecimiento del 25% en el ejercicio anterior. Un Brexit, una pandemia, una escalada arancelaria y un choque energético después, los duendes vuelven a hacer de las suyas.

“Tenemos una economía pequeña pero muy globalizada en las que las multinacionales extranjeras representan el 50% del PIB y la mayoría de los beneficios salen fuera del país, así que el PIB no representa muy bien la economía irlandesa”, explica Kieran Culhane, jefe de la integración de cuentas nacionales del Centro Oficial de Estadísticas (CSO, en sus siglas en inglés) de Irlanda. “Todos los países tienen que lidiar con este impacto, pero cuando son de mayor tamaño no se nota tanto”, añade Culhane, quien reconoce también la dificultad de hacer proyecciones. La actividad de una planta química ubicada en Irlanda tiene un impacto real en la actividad, pero el traslado de la propiedad intelectual de una tecnológica sí altera la foto. Las autoridades son tan conscientes de esta distorsión que han desarrollado su propio indicador macroeconómico, el Ingreso Bruto Nacional (GNI, en siglas en inglés) modificado, que excluye este efecto, pero no es comparable con otros países y solo se actualiza anualmente, explica Culhane.

Una terraza de Dublín, el 31 de octubre de 2025. Matt Cardy/Getty Images (Getty Images)

“El PIB aquí no significa casi nada”, corrobora, con mayor rotundidad, Dan O’Brien, economista jefe del Instituto de Asuntos Internacionales y Europeos, un reputado think tank de la capital. “La economía doméstica se encuentra en buena forma”, afirma, “sus problemas son principalmente de éxito, un mercado laboral muy ajustado que complica a las compañías encontrar personal y retenerlo”, añade.

Tabla
Más noticias

Endesa nombra a Gianni Armani nuevo consejero delegado en sustitución de José Bogas Carmen Monforte Martín

28 de abril de 2026

Rheinmetall tantea el furor inversor por la defensa con su primera emisión de deuda desde 2010 Cinco Días

20 de mayo de 2026

ACS vende en el mercado 2.100 millones en acciones, con Florentino Pérez y Criteria dispuestos a reforzarse Javier Magariño Fernández

19 de mayo de 2026

El Ibex tantea nuevos máximos impulsado por Inditex en una sesión marcada por la debilidad de las tecnológicas Gema Escribano

5 de junio de 2026

El comentario recuerda a la rapidez con la que Agustín López encontró trabajo al llegar a Irlanda, también al trajín de la ciudad. Alrededor del 11% de los trabajadores irlandeses lo hace en el sector de la farmacia o la tecnología, ambos con buenos salarios. Entre los contras hay que apuntar algo importante: el coste de la vida. Eurostat calcula el nivel de precios de productos y servicios que pagan los hogares en cada país en paridad de poder de compra y la segunda posición de la Unión Europea la ocupa Irlanda, con unos precios un 36% por encima de la media, solo precedida por Dinamarca (40%). En la zona euro, gana por goleada.

Tabla

Irlanda, que era uno de los países menos dinámicos de Europa, se subió a la ola de la globalización, aprovechó el interés estadounidense por el mercado único europeo y renació en los 90 con el apelativo de Tigre Celta. Con la atracción de inversión extranjera como punto central de su agenda, es hoy cuartel general europeo y de numerosas subsidiarias de grupos emblemáticos como Meta, Apple, Microsoft, Pfizer, o Illy, buques insignia del poderío empresarial norteamericano. Muchas de las sedes tecnológicas y compañías incipientes nacidas al albur de las grandes se ubican en Silicon Docks, como se conoce habitualmente a la zona de Grand Canal Docks, junto al río Liffey.

Bebedora, literaria y creyente, Dublín hace buenos muchos de sus tópicos. También, el de imán para las empresas. El impuesto de sociedades, del 12,5%, es el motivo más conocido en esta historia de amor entre Irlanda y las multinacionales, pero la realidad es algo más compleja. Durante años, las empresas internacionales se beneficiaron de una maniobra fiscal de nombre sugerente, el “doble irlandés”, que muy grosso modo, funcionaba así: las multinacionales localizaban su propiedad intelectual en filiales irlandesas controladas desde paraísos fiscales como, por ejemplo, Bermuda, e Irlanda la considera residente fiscal allí. Al mismo tiempo, EE UU consideraba a la firma residente fiscal en Irlanda.

Este agujero ya no es legal, pero el atractivo continúa y los estadounidenses optaron por este enclave por más motivos, como recuerda Dan O’Brien: “No olvide que aquí comparten el idioma, es una población formada y está ubicado más al oeste, a una hora menos de avión, y hay como 40 millones de estadounidenses que descienden de irlandeses y se sienten muy orgullosos. Obviamente, el sistema fiscal ayudó, pero no lo cuenta todo”, recalca.

El centro comercial Saint Stephen’s Green, uno de los más populares, acoge una exposición sobre la Gran hambruna irlandesa del siglo XIX, que obligó a emigrar a más de un millón de personas y acabó con la vida de casi tantos. En la década de 1840, los hombres adultos comían 6,3 kilos de patatas al día como único sustento, recuerda una de las cartelas. Otra recuerda precisamente la llegada masiva de migrantes a Estados Unidos que cita el economista jefe del Instituto de Asuntos Internacionales.

Es otro siglo, otro planeta podría decirse. En las calles de Dublín, los carteles hablan más bien de los problemas de acceso a la vivienda en la ciudad donde tanta gente quiere vivir: la mitad de la población de toda Irlanda vive en la capital. La subida trepidante del mercado residencial, sobre todo la más lujosa, es una noticia frecuente en los medios. La semana pasada Irish Times publicó que Roy Keane, antiguo entrenador de fútbol y ahora comentarista deportivo, había ganado más de 500.000 euros de plusvalía con la venta de un apartamento que había comprado solo tres años antes en Lansdowne Place, una zona selecta. La actividad económica, el tirón del turismo y el crecimiento de la población, de un 31% entre 2002 y 2022, han calentado el sector de una forma que suena muy familiar para sitios como España.

Una imagen de Dubín, el 31 de octubre de 2025. Matt Cardy/Getty Images (Getty Images)

“Esta es la peor ciudad para alquilar, se forman colas que dan la vuelta a toda la manzana para simplemente ver un apartamento, la gente joven se está marchando sin parar”, se queja Kevin, uno de los miembros de la Liga Revolucionaria por la Vivienda, que evita dar su apellido porque al día siguiente tiene una vista en el juzgado. Su grupo ocupó un mes atrás el antiguo pub Ardee House, un enorme local de varias plantas en la esquina de un bloque y que llevaba abandonado desde 2010, cuando cerró en medio de la crisis del euro. Los activistas lo han convertido en un centro de reunión donde sirven café y té a precio voluntario y con esas donaciones sufragan los costes. El martes por la mañana se puede ver allí a una madre y una hija en una mesa, y un anciano despidiéndose. Un fondo quiere construir viviendas allí y la Liga reclama más espacios comunitarios. “La gente está cada vez más enfadada, se dejan todo el dinero en asegurarse de que los edificios sigan vacíos”, ironiza.

Aidan Regan, profesor de Economía Política de la Dublin University College, advierte de otro nuevo problema, “el aumento de los precios de la energía en los hogares por la expansión de los centros de datos”, pero es muy claro sobre el impacto real y positivo de las grandes compañías, en términos de empleo y también de ingresos en las arcas públicas. La factura alcanzó los 33.000 millones de euros el año pasado e Irlanda cerró 2025 con un superávit público del 3,7%, 12.400 millones de euros contantes y sonantes. “Y no son compañías buzón, tienen una presencia real”, señala, si bien alerta contra la excesiva “concentración”. “Soy de los que lleva años argumentando la necesidad de diversificar el modelo, hacia el crecimiento de empresas nacionales”, recalca.

Sobre todo, cuando tu socio actual se llama Donald Trump. El pasado marzo, cuando el primer ministro irlandés, Micheál Martin, visitó la Casa Blanca con motivo de la fiesta de San Patricio, el líder estadounidense le espetó: “Tenemos un gigantesco déficit con Irlanda, porque Irlanda fue muy lista. Arrebataron nuestras compañías farmacéuticas de las manos de presidentes anteriores que no sabían lo que estaban haciendo”.

 

​

Si un periodista llega a Dublín para escribir un reportaje sobre la recesión, es mala suerte toparse con Agustín López, un sumiller argentino de Mendoza que se mudó a la ciudad cuatro meses atrás y encontró trabajo exactamente a los tres días de llegar, sin hablar inglés ni tener experiencia previa detrás de una barra, en uno de los locales con más solera de Temple Bar, la mítica zona de pubs de la capital irlandesa. López, de 25 años, se formó en el mundo del vino y trabajó en bodegas en su tierra natal, pero quería aprender de whisky y por eso hizo las maletas. Ahora estudia las revistas especializadas en los ratos muertos, que son muy pocos, porque en esa casa llena de recovecos y referencias literarias se bebe sin tregua, desde la mañana hasta la noche. Nativos y extranjeros. Cero quejas, las cuentas le salen: “Son 2.200 euros en sueldo, pero las propinas pueden ser 100 más un día cualquiera, tal vez 200 uno muy bueno”, explica.. Seguir leyendo

 

Katy Perry lidera la jornada pop del Rock in Rio con un concierto marcado por sus éxitos
Nuevos datos sobre la relación de Shakira con el actor Manuel García-Rulfo: «Les vamos a ver más veces juntos; lo ha pasado muy mal…» 20minutos |
Noticias similares
Economía

Eroski traspasa su negocio de gasolineras al operador ‘low cost’ Petroprix Javier Vadillo

26 de junio de 2026
Economía

Volkswagen planea cerrar cuatro plantas en Alemania y despedir a 100.000 trabajadores en todo el mundo Manu Granda

26 de junio de 2026
Economía

Ormazabal se reforzará en Alemania con una inversión de 10 millones en un nuevo centro Javier Vadillo

26 de junio de 2026
Cargar más
Novedades

La gran victoria del Valencia contra el Barça no le sirve para alcanzar Europa

23 de mayo de 2026

TSK lanza su salida a Bolsa con una valoración de hasta 600 millones de euros Pablo Martín Simón

24 de abril de 2026

La conversación de Leire Díez con un reportero de ‘AR’: «Ella está tranquila porque sabe que si ella cae, no lo va a hacer sola» María Tapiador

24 de junio de 2026
Susana Barriga Grandell firmó ejemplares de Las tinieblas del olvido en Sant Jordi 2025

Susana Barriga Grandell firmó ejemplares de Las tinieblas del olvido en Sant Jordi 2025

25 de abril de 2025

Bruselas autoriza a España a pagar 9.000 millones a las eléctricas para garantizar la estabilidad del suministro Silvia Ayuso ,Juan Cruz Peña

29 de mayo de 2026

Esteé Lauder eleva a 10.000 los despidos de su plan de ajuste en plena negociación con Puig Javier García Ropero

1 de mayo de 2026

Las dos ‘red flags’ para construir un periodismo mejor en tiempos de viralidad Borja Terán

26 de junio de 2026

Rock in Rio Lisboa 2026 arranca su primer fin de semana con Katy Perry, Charlie Puth y Linkin Park como cabezas de cartel

18 de junio de 2026

Macarena Gómez expone en ‘El Hormiguero’ una de sus manías: «Me provoca ansiedad» Claudia Campos López

29 de abril de 2026

Así es Abelardo de la Espriella, el ganador de las elecciones en Colombia y un político populista que hace un año no tenía ni partido Chema Lizarralde

22 de junio de 2026
    VozdeMadrid © 2024
    • Aviso Legal
    • Política de Cookies
    • Política de Privacidad