¿Un Jeep, con tracción 4×4 y 100% eléctrico? Sí, puede parecer difícil de creer, pero la marca también ha sucumbido a la transición eléctrica gracias al nuevo Jeep Compass 4xe. La tercera generación de este modelo ha dado el salto definitivo hacia la energía verde sin renunciar a su esencia off-road y llegará a los concesionarios europeos a partir del mes de julio con 375 CV y más de 600 kilómetros de autonomía.. La nueva motorización de la mítica marca de todoterrenos lleva al siguiente nivel a este SUV del segmento C. Lo hace de la mano de una arquitectura basada en dos motores eléctricos independientes: el eje delantero alberga uno de 117 CV, mientras el trasero incorpora otro de 98. Este corazón se alimenta gracias a una batería con una capacidad de 96,1 kWh que le permite dar un salto adelante respecto a su predecesor, con una autonomía que puede alcanzar los 606 kilómetros sin necesidad de buscar un enchufe. Además, va acompañado de un sistema de carga que permite pasar del 20% al 80% en 27 minutos.. Este nuevo propulsor se une así a los ya conocidos, como el 1.2 E-Hybrid de 145 CV, el híbrido enchufable (PHEV) de 225 CV, el eléctrico (BEV) de 213 CV u otro de energía verde que alcanza los 231 CV y que dispone de una particularidad interesante. Es un eléctrico de autonomía extendida pensado para quienes suelen hacer viajes más largos: su autonomía ‘se dispara’ hasta los 675 kilómetros. A pesar de ser eléctrico, su apuesta por la tracción total es indudable, y es que monta una nueva suspensión 10 milímetros más alta, acompañada de una mejor tracción gracias a los 3.100 Nm de las ruedas traseras. ¿Esto qué significa? En situaciones exigentes cuenta con la capacidad de subir pendientes del 20% sin tracción en las ruedas delanteras.. A nivel de diseño no cuenta con muchas novedades, aunque sí incorpora algunos detalles que pueden marcar la diferencia entre sus tres acabados (Altitude, Business y Summit). En su parte frontal monta un nuevo parachoques antiarañazos para mejorar la experiencia off-road, acompañado de un gancho en la parte trasera para quienes les guste más ‘hacer el cabra’. Ya en su interior, uno de sus aspectos clave, el ‘select terrain’: un pequeño botón enmarcado en color rojo que permite cambiar sobre los modos de conducción. Se agradece su presencia, ya que resulta bastante sencillo utilizarlo en marcha y sin desviar la vista de la carretera para cambiar entre sus múltiples despliegues, que no son pocos: Auto, Sport, Nieve, Tierra-Arena o 4×4.. Sensaciones al volante del Compass 4xe. Lejos de números y especificaciones, nos ponemos al volante de este SUV para comprobar si, en efecto, son ciertas las novedades que trae la marca de Stellantis. Surcamos los frondosos bosques germanos para exigir al máximo las capacidades de un coche que, a pesar de ser eléctrico, se desempeña sin ningún problema entre los caminos de tierra, barro y resaltos varios. Se trata de un SUV de tamaño considerable, con 4,55 metros de largo, 1,92 de ancho y 1,67 de alto, pero sobre el barro no lo parece. Su comportamiento por los estrechos caminos de piedras es bastante dócil y reactivo gracias a una dirección blandita que permite sortear los baches y obstáculos con gran facilidad. En curvas cerradas y de poco agarre, incluso podría compararse, salvando las distancias, con un kart.. Al volante se nota una gran agilidad más propia de un segmento menor y es que apenas balancea en las curvas, ni en asfalto ni en condiciones off-road. A pesar de algunos pequeños tramos algo más exigentes, este Compass eléctrico no tuvo ningún problema para sortear los caminos y se movía con gran agilidad. Todo ello gracias a un motor que empuja… y mucho. En estas condiciones es como un caballo desbocado al que hay que domar si no queremos que el terreno inestable nos pueda llegar a traicionar en algún momento.. Una de las cosas que más me ha gustado ha sido su botón ‘select terrain’, muy cómodo para cambiar al mismo tiempo en el que damos el salto al barro germano. Más allá de este terreno inestable, el desempeño de este Compass 4xe resulta bastante bueno en carretera, con unas levas de recuperación de energía que funcionan bastante bien, una insonorización notable y unos materiales que mejoran respecto a generaciones anteriores. El acabado tope de gama se puede comprar desde 59.805 euros sin descuentos ni promociones.
¿Un Jeep, con tracción 4×4 y 100% eléctrico? Sí, puede parecer difícil de creer, pero la marca también ha sucumbido a la transición eléctrica gracias al nuevo Jeep Compass 4xe. La tercera generación de este modelo ha dado el salto definitivo hacia la energía verde sin renunciar a su esencia off-road y llegará a los concesionarios europeos a partir del mes de julio con 375 CV y más de 600 kilómetros de autonomía.. La nueva motorización de la mítica marca de todoterrenos lleva al siguiente nivel a este SUV del segmento C. Lo hace de la mano de una arquitectura basada en dos motores eléctricos independientes: el eje delantero alberga uno de 117 CV, mientras el trasero incorpora otro de 98. Este corazón se alimenta gracias a una batería con una capacidad de 96,1 kWh que le permite dar un salto adelante respecto a su predecesor, con una autonomía que puede alcanzar los 606 kilómetros sin necesidad de buscar un enchufe. Además, va acompañado de un sistema de carga que permite pasar del 20% al 80% en 27 minutos.. Este nuevo propulsor se une así a los ya conocidos, como el 1.2 E-Hybrid de 145 CV, el híbrido enchufable (PHEV) de 225 CV, el eléctrico (BEV) de 213 CV u otro de energía verde que alcanza los 231 CV y que dispone de una particularidad interesante. Es un eléctrico de autonomía extendida pensado para quienes suelen hacer viajes más largos: su autonomía ‘se dispara’ hasta los 675 kilómetros. A pesar de ser eléctrico, su apuesta por la tracción total es indudable, y es que monta una nueva suspensión 10 milímetros más alta, acompañada de una mejor tracción gracias a los 3.100 Nm de las ruedas traseras. ¿Esto qué significa? En situaciones exigentes cuenta con la capacidad de subir pendientes del 20% sin tracción en las ruedas delanteras.. A nivel de diseño no cuenta con muchas novedades, aunque sí incorpora algunos detalles que pueden marcar la diferencia entre sus tres acabados (Altitude, Business y Summit). En su parte frontal monta un nuevo parachoques antiarañazos para mejorar la experiencia off-road, acompañado de un gancho en la parte trasera para quienes les guste más ‘hacer el cabra’. Ya en su interior, uno de sus aspectos clave, el ‘select terrain’: un pequeño botón enmarcado en color rojo que permite cambiar sobre los modos de conducción. Se agradece su presencia, ya que resulta bastante sencillo utilizarlo en marcha y sin desviar la vista de la carretera para cambiar entre sus múltiples despliegues, que no son pocos: Auto, Sport, Nieve, Tierra-Arena o 4×4.. Sensaciones al volante del Compass 4xe. Lejos de números y especificaciones, nos ponemos al volante de este SUV para comprobar si, en efecto, son ciertas las novedades que trae la marca de Stellantis. Surcamos los frondosos bosques germanos para exigir al máximo las capacidades de un coche que, a pesar de ser eléctrico, se desempeña sin ningún problema entre los caminos de tierra, barro y resaltos varios. Se trata de un SUV de tamaño considerable, con 4,55 metros de largo, 1,92 de ancho y 1,67 de alto, pero sobre el barro no lo parece. Su comportamiento por los estrechos caminos de piedras es bastante dócil y reactivo gracias a una dirección blandita que permite sortear los baches y obstáculos con gran facilidad. En curvas cerradas y de poco agarre, incluso podría compararse, salvando las distancias, con un kart.. Al volante se nota una gran agilidad más propia de un segmento menor y es que apenas balancea en las curvas, ni en asfalto ni en condiciones off-road. A pesar de algunos pequeños tramos algo más exigentes, este Compass eléctrico no tuvo ningún problema para sortear los caminos y se movía con gran agilidad. Todo ello gracias a un motor que empuja… y mucho. En estas condiciones es como un caballo desbocado al que hay que domar si no queremos que el terreno inestable nos pueda llegar a traicionar en algún momento.. Una de las cosas que más me ha gustado ha sido su botón ‘select terrain’, muy cómodo para cambiar al mismo tiempo en el que damos el salto al barro germano. Más allá de este terreno inestable, el desempeño de este Compass 4xe resulta bastante bueno en carretera, con unas levas de recuperación de energía que funcionan bastante bien, una insonorización notable y unos materiales que mejoran respecto a generaciones anteriores. El acabado tope de gama se puede comprar desde 59.805 euros sin descuentos ni promociones.
