20MINUTOS.ES – Televisión
Nadie en el plató de Cara al Show esperaba que Daniel Grao apareciera bailando Billie Jean y reproduciendo, paso a paso, parte de la coreografía más recordada de Michael Jackson. El actor de Sabadell dejó claro desde el primer minuto que su visita al programa de Marc Giró iba a tener un componente muy distinto al de la típica promoción de serie.. Aquella entrada dio pie a que Grao explicara el motivo real de tanta entrega sobre el escenario. El intérprete situó el origen de esa devoción en su adolescencia, cuando los bailes del cantante se convirtieron en una vía de escape personal: «Me pasé bailando Michael Jackson para desfogar, era un momento complicado y a mí me ayudaba», relató.. El actor detalló además cómo construía mentalmente esos momentos, imaginándose a sí mismo sobre el escenario del artista estadounidense. «Era intuitivo, ponía los conciertos y me imaginaba que estaba yo», añadió Grao, visiblemente cómodo compartiendo un recuerdo que pocas veces sale a la luz en una entrevista televisiva.. El propio actor trazó una línea directa entre aquella fascinación adolescente y su posterior carrera. Grao contrastó su carácter tímido fuera de los escenarios con la transformación que observaba en Jackson durante sus actuaciones: «Le veía que era poquita cosa, pero luego lo veía en el escenario y él se convertía en el Rey del Pop, ¡me he hecho actor por algo así!».. Con la confesión ya sobre la mesa, Marc Giró decidió poner a prueba los conocimientos del actor invitándole a participar en el juego Jackson 5, pensado para comprobar si su devoción se sostenía también en los datos. Grao aceptó el reto sin dudarlo, dispuesto a demostrar que su pasión por el cantante iba mucho más allá del baile.
Nadie en el plató de Cara al Show esperaba que Daniel Grao apareciera bailando Billie Jean y reproduciendo, paso a paso, parte de la coreografía más recordada de Michael Jackson. El actor de Sabadell dejó claro desde el primer minuto que su visita al programa de Marc Giró iba a tener un componente muy distinto al de la típica promoción de serie.. Aquella entrada dio pie a que Grao explicara el motivo real de tanta entrega sobre el escenario. El intérprete situó el origen de esa devoción en su adolescencia, cuando los bailes del cantante se convirtieron en una vía de escape personal: «Me pasé bailando Michael Jackson para desfogar, era un momento complicado y a mí me ayudaba», relató.. El actor detalló además cómo construía mentalmente esos momentos, imaginándose a sí mismo sobre el escenario del artista estadounidense. «Era intuitivo, ponía los conciertos y me imaginaba que estaba yo», añadió Grao, visiblemente cómodo compartiendo un recuerdo que pocas veces sale a la luz en una entrevista televisiva.. El propio actor trazó una línea directa entre aquella fascinación adolescente y su posterior carrera. Grao contrastó su carácter tímido fuera de los escenarios con la transformación que observaba en Jackson durante sus actuaciones: «Le veía que era poquita cosa, pero luego lo veía en el escenario y él se convertía en el Rey del Pop, ¡me he hecho actor por algo así!».. Con la confesión ya sobre la mesa, Marc Giró decidió poner a prueba los conocimientos del actor invitándole a participar en el juego Jackson 5, pensado para comprobar si su devoción se sostenía también en los datos. Grao aceptó el reto sin dudarlo, dispuesto a demostrar que su pasión por el cantante iba mucho más allá del baile.
