El sistema de envío de ES-Alert a los teléfonos móviles en España ante una importante alerta meteorológica o incendio forestal se ha convertido en una constante en los últimos años, algo que para algunos expertos supone un uso que en ocasiones excede el objetivo por el que ha sido creado. Así lo apunta el meteorólogo Samuel Biener, quien sostiene que «nadie prácticamente está conforme cuando se usa, y la realidad es que salvo unas pocas excepciones honrosas, no se sabe cómo y cuándo utilizarlo».. En un artículo publicado en Meteored, Biener explica que el ES-Alert es «la adaptación del protocolo EU-Alert de difusión de alertas mediante la tecnología Cell Broadcast, y está a disposición de los centros de coordinación de emergencias de las Comunidades Autónomas en el marco del Sistema Nacional de Protección Civil».. Sin embargo, desde el trágico episodio de la Dana de Valencia, «esta herramienta se ha convertido en un simple duplicado de los avisos de Aemet y de las alertas de Protección Civil», por lo que se ha «desvirtuado» su uso.. En concreto, para el climatólogo el episodio más «surrealista» de la utilización del ES-Alert tuvo lugar en agosto, con motivo del eclipse total de sol, «cuando se usó para informar sobre las recomendaciones», un «copia y pega de la información disponible en Protección Civil y otros organismos oficiales», ha valorado.. Por este motivo, «un ES-Alert solo nos debería llegar cuatro o cinco veces en nuestra vida, en situaciones de vida o muerte para que el ciudadano actúe rápidamente, minutos antes de que se produzca la emergencia».. Un claro ejemplo de un envío adecuado sería para «alertar a las personas para que se dirijan a zonas altas ante la llegada de una crecida súbita», explica Biener.. Sin embargo, en la actualidad lo que se envían son alertas «para informar de avisos naranjas o incluso amarillos de la Aemet, 24 o 48 horas antes». «Al final entramos en un bucle en el que se confunde más a la ciudadanía entre los avisos y alertas que emiten distintos organismos en España», apunta.. Por ello, Biener recomienda que se los ES-Alert se acoten a las «poblaciones o comarcas que vayan a verse afectadas por la emergencia» y, «si se está bastante seguro de que se van a producir problemas por una lluvia intensa», se lancen en su lugar «Prealertas de Protección Civil», que «debido a su carácter de aviso previo sí ofrecen la posibilidad de ser desactivar las alertas en el teléfono móvil, a diferencia de lo que se está haciendo desde que se implantó el sistema», concluye.
El sistema de envío de ES-Alert a los teléfonos móviles en España ante una importante alerta meteorológica o incendio forestal se ha convertido en una constante en los últimos años, algo que para algunos expertos supone un uso que en ocasiones excede el objetivo por el que ha sido creado. Así lo apunta el meteorólogo Samuel Biener, quien sostiene que «nadie prácticamente está conforme cuando se usa, y la realidad es que salvo unas pocas excepciones honrosas, no se sabe cómo y cuándo utilizarlo».
En un artículo publicado en Meteored, Biener explica que el ES-Alert es «la adaptación del protocolo EU-Alert de difusión de alertas mediante la tecnología Cell Broadcast, y está a disposición de los centros de coordinación de emergencias de las Comunidades Autónomas en el marco del Sistema Nacional de Protección Civil».
Sin embargo, desde el trágico episodio de la Dana de Valencia, «esta herramienta se ha convertido en un simple duplicado de los avisos de Aemet y de las alertas de Protección Civil», por lo que se ha «desvirtuado» su uso.
En concreto, para el climatólogo el episodio más «surrealista» de la utilización del ES-Alert tuvo lugar en agosto, con motivo del eclipse total de sol, «cuando se usó para informar sobre las recomendaciones», un «copia y pega de la información disponible en Protección Civil y otros organismos oficiales», ha valorado.
Por este motivo, «un ES-Alert solo nos debería llegar cuatro o cinco veces en nuestra vida, en situaciones de vida o muerte para que el ciudadano actúe rápidamente, minutos antes de que se produzca la emergencia».
Un claro ejemplo de un envío adecuado sería para «alertar a las personas para que se dirijan a zonas altas ante la llegada de una crecida súbita», explica Biener.
Sin embargo, en la actualidad lo que se envían son alertas «para informar de avisos naranjas o incluso amarillos de la Aemet, 24 o 48 horas antes«. «Al final entramos en un bucle en el que se confunde más a la ciudadanía entre los avisos y alertas que emiten distintos organismos en España», apunta.
Por ello, Biener recomienda que se los ES-Alert se acoten a las «poblaciones o comarcas que vayan a verse afectadas por la emergencia» y, «si se está bastante seguro de que se van a producir problemas por una lluvia intensa», se lancen en su lugar «Prealertas de Protección Civil», que «debido a su carácter de aviso previo sí ofrecen la posibilidad de ser desactivar las alertas en el teléfono móvil, a diferencia de lo que se está haciendo desde que se implantó el sistema», concluye.
