Bancos centrales, tensiones energéticas, dudas sobre el sector tecnológico, indicadores macroeconómicos… La lista de asuntos que vigilan los inversores no deja de crecer. A partir de la próxima semana se añadirá uno más: la temporada de resultados. Mientras los mercados intentan descifrar las intenciones del presidente de EE UU, Donald Trump, respecto al estrecho de Ormuz, las cotizadas empezarán a rendir cuentas. Con unos índices instalados en máximos históricos y un escenario todavía plagado de incertidumbres, las cifras del segundo trimestre y, sobre todo, las previsiones para la segunda mitad del año se perfilan como la próxima gran prueba para unas Bolsas que han hecho gala de una notable resistencia. En España, la temporada arrancará con la banca. Y esta vez no será Bankinter, habitual encargado de inaugurar la campaña, sino Santander, que presentará sus cuentas el próximo 22 de julio.
Bancos centrales, tensiones energéticas, dudas sobre el sector tecnológico, indicadores macroeconómicos… La lista de asuntos que vigilan los inversores no deja de crecer. A partir de la próxima semana se añadirá uno más: la temporada de resultados. Mientras los mercados intentan descifrar las intenciones del presidente de EE UU, Donald Trump, respecto al estrecho de Ormuz, las cotizadas empezarán a rendir cuentas. Con unos índices instalados en máximos históricos y un escenario todavía plagado de incertidumbres, las cifras del segundo trimestre y, sobre todo, las previsiones para la segunda mitad del año se perfilan como la próxima gran prueba para unas Bolsas que han hecho gala de una notable resistencia. En España, la temporada arrancará con la banca. Y esta vez no será Bankinter, habitual encargado de inaugurar la campaña, sino Santander, que presentará sus cuentas el próximo 22 de julio.. Seguir leyendo
