La compañía automovilística Santana vuelve a sus orígenes con la fabricación del todoterreno Santana Cajal, con la que la histórica planta de Linares (Jaén) recupera la producción automovilística 15 años después del cierre de la factoría por parte de la Junta de Andalucía, que era su anterior propietaria.
El nuevo vehículo, que toma como base la plataforma del grupo chino de Baic con el BJ40 Pro como referencia, es uno de los seis modelos que está previsto que salgan de la planta de Santana en Linares tras la alianza estratégica alcanzada el año pasado entre Santana Motors S.L. y las compañías asiáticas Zhengzhou Nissan Automobile Co., y Anhui Coronet Tech Co.
Este modelo, presentado este miércoles en el área deportiva del Banco Santander de Madrid, es el inicio de una serie de futuros coches para el fabricante jiennense, con una filosofía de nomenclaturas basadas el legado histórico y cultural del país para recordar a personajes ilustres, lugares emblemáticos y elementos que forman parte de la identidad del territorio nacional. El primero de ellos, el Santana Cajal, supone un homenaje de la figura al Premio Nobel de Medicina Santiago Ramón y Cajal.
Fruto de la colaboración con Baic el vehículo tiene 4,7 metros de longitud, 1,9 metros de anchura y otros 1,9 metros de altura, por 2,7 metros de batalla y un equipamiento de serie bastante completo. Además, el nuevo integrante de la gama se asienta sobre una plataforma multitecnológica que permitirá ofrecer distintas alternativas de propulsión.
La Junta de Andalucía –propietaria de la compañía Santana Motor desde la marcha de la multinacional nipona Suzuki en 1995- cerró la factoría de Linares en 2011 tras 55 años de actividad al no ser capaz de atajar la vía de agua que suponía las pérdidas de más de 270 millones de euros que arrastraba. Los casi 2.000 empleos que se perdieron entre Santana y sus empresas auxiliares sumieron a Linares y a toda esta comarca del norte de Andalucía en una depresión colectiva de la que aún no se ha repuesto.
Sin embargo, la nueva etapa de Santana Motors ha levantado muchas expectativas. De momento, Coronet ultima la puesta en marcha de su fábrica de ensamblaje en Linares, un proyecto que contempla una inversión cercana a los cinco millones de euros y la creación de alrededor de 200 empleos directos, de los que medio centenar corresponderán a puestos administrativos y unos 150 al área de producción.
De igual modo, la planta de Coronet en el Parque Científico Tecnológico del Transporte Santana está a punto de cerrar un acuerdo con la compañía china JAC, de titularidad estatal, para ensamblar en Linares el JAC e30X, un turismo cien por cien eléctrico que ya se comercializa en mercados como Alemania, Noruega o Dinamarca, además de México, Colombia, Chile y Costa Rica.
El acuerdo permitirá que JAC se convierta en una de las primeras marcas chinas en ensamblar turismos en España. El precedente más inmediato es el del Grupo Chery con la producción de los modelos Ebro en la antigua planta de Nissan de la Zona Franca de Barcelona, mientras que Leapmotor prepara el inicio de la fabricación del B10 en la factoría de Stellantis en Zaragoza.
La producción se realizará en régimen SKD (Semi Knocked Down), un sistema habitual en la industria por el que los vehículos llegan desde China parcialmente desmontados y el ensamblaje final se completa en la planta de destino.
Según han avanzado distintos medios especializados, el objetivo es que, en una fase posterior, puedan incorporarse componentes fabricados en España, incrementando el peso de la industria auxiliar nacional.
La compañía automovilística Santana vuelve a sus orígenes con la fabricación del todoterreno Santana Cajal, con la que la histórica planta de Linares (Jaén) recupera la producción automovilística 15 años después del cierre de la factoría por parte de la Junta de Andalucía, que era su anterior propietaria.. Seguir leyendo
