Existe un consenso científico acerca del aporte de los neandertales en el ADN del hombre contemporáneo. Los expertos recogen que entre un 1 y un 4% de su material genético aún vive en nosotros y se encuentra en ciertas partes de nuestro sistema inmunológico, patrones de sueño, sensibilidad al dolor y ahora, en la musculatura de algunos ‘afortunados’.. ¿Alguna vez te has preguntado por qué hay personas que pueden esculpir su cuerpo en cuestión de días? A veces no se trata de su rutina en el gym o la alimentación; también recae en la genética. Y es que, tal y como explica National Geographic, hace unos 47.000 años, los hombres modernos se mezclaron con los neandertales, antepasados con características muy diferentes a las nuestras (huesos gruesos y un cuerpo musculoso) para sobrevivir a las inclemencias de la edad del hielo y cazar con habilidad.. Sin duda, el cuerpo de los neandertales estaba diseñado a medida para ser grande y fuerte, pero ¿cuál ha sido la herencia de estos primos de antaño? Para saber más, un grupo de científicos, liderado por Hugo Zeberg del Instituto Karolinska (Suecia) y Philipp Kanis del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva (Alemania), estudió una parte de nuestro receptor de la hormona del crecimiento. Los resultados fueron publicados en la revista Current Biology.. La herencia de los neandertales. Como bien sabemos, la hormona del crecimiento viaja por el torrente sanguíneo adhiriéndose a los receptores de las células, dándoles la orden de crecer y multiplicarse. Con esto en mente, los científicos crearon en el laboratorio células humanas con la versión neandertal del receptor de la hormona y otras con la versión más común en los humanos actuales. Después, las expusieron a la hormona del crecimiento y el resultado fue sorprendente: las células con la variante neandertal crecieron un 40% más que las que tenían la versión moderna.. Pero los investigadores no se quedaron solo con el experimento de laboratorio. Para comprobar si ocurría algo parecido en personas reales, analizaron información genética y médica de más de 1,1 millones de adultos procedentes de cinco grandes bancos de datos. Así fue como descubrieron que esa variante genética neandertal pasó a algunos humanos modernos cuando ambas especies procrearon.. Características de quienes tienen el «gen neandertal». Los portadores de este gen tienen, de media, 270 gramos más de masa muscular magra por cada copia del gen que un humano sin él. Es decir, quienes heredan esta variante por parte de madre y padre cuentan con más de un kilo extra de puro músculo en comparación con la variante más común del receptor del crecimiento. También tienden a ser un poco más altos (cerca de unos 0,3 centímetros).. La variante neandertal puede reflejarse en algunos rasgos de la cara y la boca. Quienes la tienen pueden presentar una mandíbula ligeramente más corta y una mayor tendencia a la sobremordida, es decir, que los dientes de arriba sobresalgan sobre los de abajo. Según el estudio, algunas poblaciones del sur y oriente de Asia presentan este gen.
Existe un consenso científico acerca del aporte de los neandertales en el ADN del hombre contemporáneo. Los expertos recogen que entre un 1 y un 4% de su material genético aún vive en nosotros y se encuentra en ciertas partes de nuestro sistema inmunológico, patrones de sueño, sensibilidad al dolor y ahora, en la musculatura de algunos ‘afortunados’.
¿Alguna vez te has preguntado por qué hay personas que pueden esculpir su cuerpo en cuestión de días? A veces no se trata de su rutina en el gym o la alimentación; también recae en la genética. Y es que, tal y como explica National Geographic, hace unos 47.000 años, los hombres modernos se mezclaron con los neandertales, antepasados con características muy diferentes a las nuestras (huesos gruesos y un cuerpo musculoso) para sobrevivir a las inclemencias de la edad del hielo y cazar con habilidad.
Sin duda, el cuerpo de los neandertales estaba diseñado a medida para ser grande y fuerte, pero ¿cuál ha sido la herencia de estos primos de antaño? Para saber más, un grupo de científicos, liderado por Hugo Zeberg del Instituto Karolinska (Suecia) y Philipp Kanis del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva (Alemania), estudió una parte de nuestro receptor de la hormona del crecimiento. Los resultados fueron publicados en la revista Current Biology.
La herencia de los neandertales
Como bien sabemos, la hormona del crecimiento viaja por el torrente sanguíneo adhiriéndose a los receptores de las células, dándoles la orden de crecer y multiplicarse. Con esto en mente, los científicos crearon en el laboratorio células humanas con la versión neandertal del receptor de la hormona y otras con la versión más común en los humanos actuales. Después, las expusieron a la hormona del crecimiento y el resultado fue sorprendente: las células con la variante neandertal crecieron un 40% más que las que tenían la versión moderna.
Pero los investigadores no se quedaron solo con el experimento de laboratorio. Para comprobar si ocurría algo parecido en personas reales, analizaron información genética y médica de más de 1,1 millones de adultos procedentes de cinco grandes bancos de datos. Así fue como descubrieron que esa variante genética neandertal pasó a algunos humanos modernos cuando ambas especies procrearon.
Características de quienes tienen el «gen neandertal»
Los portadores de este gen tienen, de media, 270 gramos más de masa muscular magra por cada copia del gen que un humano sin él. Es decir, quienes heredan esta variante por parte de madre y padre cuentan con más de un kilo extra de puro músculo en comparación con la variante más común del receptor del crecimiento. También tienden a ser un poco más altos (cerca de unos 0,3 centímetros).
La variante neandertal puede reflejarse en algunos rasgos de la cara y la boca. Quienes la tienen pueden presentar una mandíbula ligeramente más corta y una mayor tendencia a la sobremordida, es decir, que los dientes de arriba sobresalgan sobre los de abajo. Según el estudio, algunas poblaciones del sur y oriente de Asia presentan este gen.
