20MINUTOS.ES – Televisión
“Andar por la calle con esta sonrisa, en vez de con otro rictus, ayuda mucho”. Maribel Verdú recuerda en El Hormiguero el tiempo en el que sintió que no volvería a trabajar como actriz. Hasta que llegó su papel de Mercedes en El laberinto del fauno y regresó a la rueda de una profesión en la que no solo basta con el talento: la suerte es decisiva.. Se lo recuerda Carmen Maura. Juntas, están promocionando en El Hormiguero la segunda temporada de la serie Furia (HBO). Y, juntas, convierten la entrevista en una conversación cómplice en la que demuestran por qué son dos emblemas de nuestra ficción. Porque su expresividad honesta siempre es generosa con el público. Interpretando o, simplemente, charlando en los estruendos del prime time.. Así Maribel Verdú y Carmen Maura han contado a Pablo Motos tanto por aquello que verbalizaban en palabras como por lo que describían por su gestualidad. Y el realizador del programa, David F. Rivas, ha sido astuto regalando primeros planos, algunos en escorzo, relacionando la autenticidad de ambas durante toda la emisión. Porque su curiosidad está omnipresente en la comunicación no verbal que surge entre ellas. Todo el rato. Saben que la vida es un trabajo en equipo y lo practican. De hecho, su posición corporal siempre está en posición de interés despierto. Se ríen, se asombran, se analizan, se arrebatan, se escuchan, se admiran. Lo transmiten. Lo contagian a través de una cámara que lleva siendo durante décadas su instrumento de trabajo. Tienen integrado cómo favorecerla sin necesidad de dirigirse a su objetivo. Y el público se siente partícipe de una reunión de amigos más que de un programa de tele.. Carmen Maura y Maribel Verdú llevan un maratón de entrevistas de promoción. Pero ya que toca ir a El Hormiguero, acuden dispuestas a jugar libres de prejuicios y susceptibilidades. Aunque Carmen se queje de la pesadez de dar tantas entrevistas. Pero el berrinche lo lanza desde la broma que amortigua las crudezas. Y las pataletas.. Cómo nos cambia la vida según la actitud con la que afrontamos cada oportunidad, cada vértigo, cada sobresalto. Queda claro que no es de boquilla la frase de Verdú: “Andar por la calle con esta sonrisa, en vez de con otro rictus, ayuda mucho”. Es evidente. Solo hay que contemplarla. Ella no para de aplicar el superpoder de la sonrisa de la curiosidad. Maura, a sus 81 años, también. No paran de ponerse ojitos de atención. No paran de entenderse, pues no paran de sorprenderse la una con la otra. Porque de la sorpresa hecha sonrisa siempre nace la empatía.
“Andar por la calle con esta sonrisa, en vez de con otro rictus, ayuda mucho”. Maribel Verdú recuerda en El Hormiguero el tiempo en el que sintió que no volvería a trabajar como actriz. Hasta que llegó su papel de Mercedes en El laberinto del fauno y regresó a la rueda de una profesión en la que no solo basta con el talento: la suerte es decisiva.. Se lo recuerda Carmen Maura. Juntas, están promocionando en El Hormiguero la segunda temporada de la serie Furia (HBO). Y, juntas, convierten la entrevista en una conversación cómplice en la que demuestran por qué son dos emblemas de nuestra ficción. Porque su expresividad honesta siempre es generosa con el público. Interpretando o, simplemente, charlando en los estruendos del prime time.. Así Maribel Verdú y Carmen Maura han contado a Pablo Motos tanto por aquello que verbalizaban en palabras como por lo que describían por su gestualidad. Y el realizador del programa, David F. Rivas, ha sido astuto regalando primeros planos, algunos en escorzo, relacionando la autenticidad de ambas durante toda la emisión. Porque su curiosidad está omnipresente en la comunicación no verbal que surge entre ellas. Todo el rato. Saben que la vida es un trabajo en equipo y lo practican. De hecho, su posición corporal siempre está en posición de interés despierto. Se ríen, se asombran, se analizan, se arrebatan, se escuchan, se admiran. Lo transmiten. Lo contagian a través de una cámara que lleva siendo durante décadas su instrumento de trabajo. Tienen integrado cómo favorecerla sin necesidad de dirigirse a su objetivo. Y el público se siente partícipe de una reunión de amigos más que de un programa de tele.. Carmen Maura y Maribel Verdú llevan un maratón de entrevistas de promoción. Pero ya que toca ir a El Hormiguero, acuden dispuestas a jugar libres de prejuicios y susceptibilidades. Aunque Carmen se queje de la pesadez de dar tantas entrevistas. Pero el berrinche lo lanza desde la broma que amortigua las crudezas. Y las pataletas.. Carmen Maura atendiendo con su expresiva autenticidad a Maribel VerdúAtresmedia. Cómo nos cambia la vida según la actitud con la que afrontamos cada oportunidad, cada vértigo, cada sobresalto. Queda claro que no es de boquilla la frase de Verdú: “Andar por la calle con esta sonrisa, en vez de con otro rictus, ayuda mucho”. Es evidente. Solo hay que contemplarla. Ella no para de aplicar el superpoder de la sonrisa de la curiosidad. Maura, a sus 81 años, también. No paran de ponerse ojitos de atención. No paran de entenderse, pues no paran de sorprenderse la una con la otra. Porque de la sorpresa hecha sonrisa siempre nace la empatía.
