El Fiat Panda ha renacido y es más grande que nunca. La firma italiana quiso traer de vuelta al mítico modelo que tantas alegrías le dio en las décadas de los 80 y 90 bautizado como Fiat Grande Panda. A pesar de que ya lleva unos meses en el mercado, el fabricante ha decidido darle un impulso incluyendo ahora entre su oferta un motor gasolina de 100 CV con transmisión manual que parte desde los 14.950 euros. Un vehículo servicial, honesto, que cuenta con todo lo necesario para el día a día y que planta cara al Dacia Sandero o Citroën C3.. Este crossover urbano es más grande que el original y bajo el capó ‘esconde’ 1.2 litros y 3 cilindros turbo que le permiten colocar en el parabrisas la pegatina C de emisiones. Una apuesta por lo clásico, con aroma a décadas pasadas, gracias a una transmisión manual de seis velocidades, que cada vez se ve menos. Un propulsor que ofrece un consumo que ronda los 5,6 litros y que le otorga la pegatina C de emisiones. A pesar de haber aumentado la oferta mecánica, el fabricante transalpino seguirá comercializando sus dos opciones electrificadas.. Un catálogo multienergía. También se puede adquirir con un motor microhíbrido compuesto por un motor de combustión de 100 CV y otro eléctrico de 28 CV que, en total, entregan 110 CV y un par motor de 205 Nm. En esta versión su consumo es todavía más reducido, con una media de unos 5 litros a los 100. Sin embargo, solo está disponible con cambio automático eDCT. Cuenta con la pegatina ECO.. En su ambiciosa apuesta multienergía también cuentan con una opción 100% eléctrica destinada a los más urbanitas. Bajo el acelerador ofrece 113 CV y un par de 122 Nm gracias a una batería que cuenta con una capacidad de 44 kWh. Unos números nada desdeñables que le permiten homologar un consumo de 16,8 kW y una autonomía que puede llegar hasta los 320 kilómetros sin necesidad de buscar un enchufe. Pero si toca buscarlo, hay que saber que admite una carga en corriente continua de hasta 100 kW, lo que le permite pasar del 20% al 80% en 26 minutos.. Un diseño ‘vintage’. Su parte exterior ya es de sobra conocida, aunque no por eso dejan de sorprender muchos de los elementos con los que cuenta. Décadas después ha revivido con un tamaño que ahora es de 3,99 metros de largo, 1,76 de ancho y 1,57 de alto. Un pequeño SUV del segmento B, recogido, pero con mucha personalidad. Un carácter que llega de la mano de detalles como sus curiosas ópticas, tanto delanteras como traseras, que incluyen píxeles que hacen retroceder a décadas pasadas.. La marca ha incluido también unos pasos de ruedas que le dan un toque más robusto y unos protectores de color plata en ambos parachoques, pero una de las cosas más curiosas son los grabados en 3D a lo largo y ancho de su carrocería. Fiat ha querido apostar por la originalidad estampando el nombre de marca y modelo con grandes letras que cubren su parte lateral, y con otros guiños que deja en forma de detalles en el portón trasero, incluso en los paneles de las puertas o la tapicería. A pesar de ser pequeño, cuenta con un maletero de 412 litros de capacidad.. Su interior también tiene un toque añejo. Sin lujos, sin excesos, solo con lo esencial. Además, han incluido una tonalidad de colores que, dependiendo del acabado, puede mezclar toques de verde con gris, azul o el negro de la consola central. Y bambú, también bambú, en un claro guiño al nombre de uno de los grandes éxitos en lugares como España o Italia. Su sistema multimedia está compuesto por una pantalla central de 10,25 pulgadas que comanda el centro del salpicadero, aunque utiliza un software que podría optimizarse más y que da sensación de estar algo anticuado.. Al volante del Fiat Grande Panda. Para poner a prueba a este pequeño italiano nos hemos ido hasta la Ribeira Sacra ourensana. Un paraje teñido de verde por su vegetación en el que probar el nuevo motor del Grande Panda en todo tipo de situaciones. Lo que más me ha llamado la atención nada más sentarme en el asiento del conductor es que el arranque se hace mediante la llave. El cambio manual siempre da buenas sensaciones, aunque los cortos recorridos de la palanca podrían ser más sutiles.. Este tipo de transmisión le permite circular cómodamente por carretera y ofreciendo bajo el acelerador una potencia suficiente para el uso para el que se ha pensado. Donde más hemos podido notar la ventaja de este cambio es en los sinuosos trayectos a los pies del río Sil. Entre los cañones se defiende bien gracias a una relación de velocidades bastante larga que se puede aprovechar mucho, aunque se echa en falta el cuentarrevoluciones. En curvas enlazadas se nota más que la dirección es algo blanda, aunque se siente mejor al callejear por pequeños pueblos de la zona.. Creo que se podía mejorar la insonorización y, sobre todo, su sistema multimedia. La conexión con el CarPlay es bastante tediosa en la mayoría de las situaciones, llegando a desesperar a la hora de conectar el teléfono. Tampoco ha sido de mi agrado el cuadro digital. Da la sensación de ser rudimentario, con poca información, sin llegar a ofrecer muchos parámetros de consumos o tiempos de conducción.
El Fiat Panda ha renacido y es más grande que nunca. La firma italiana quiso traer de vuelta al mítico modelo que tantas alegrías le dio en las décadas de los 80 y 90 bautizado como Fiat Grande Panda. A pesar de que ya lleva unos meses en el mercado, el fabricante ha decidido darle un impulso incluyendo ahora entre su oferta un motor gasolina de 100 CV con transmisión manual que parte desde los 14.950 euros. Un vehículo servicial, honesto, que cuenta con todo lo necesario para el día a día y que planta cara al Dacia Sandero o Citroën C3.. Este crossover urbano es más grande que el original y bajo el capó ‘esconde’ 1.2 litros y 3 cilindros turbo que le permiten colocar en el parabrisas la pegatina C de emisiones. Una apuesta por lo clásico, con aroma a décadas pasadas, gracias a una transmisión manual de seis velocidades, que cada vez se ve menos. Un propulsor que ofrece un consumo que ronda los 5,6 litros y que le otorga la pegatina C de emisiones. A pesar de haber aumentado la oferta mecánica, el fabricante transalpino seguirá comercializando sus dos opciones electrificadas.. Un catálogo multienergía. También se puede adquirir con un motor microhíbrido compuesto por un motor de combustión de 100 CV y otro eléctrico de 28 CV que, en total, entregan 110 CV y un par motor de 205 Nm. En esta versión su consumo es todavía más reducido, con una media de unos 5 litros a los 100. Sin embargo, solo está disponible con cambio automático eDCT. Cuenta con la pegatina ECO.. En su ambiciosa apuesta multienergía también cuentan con una opción 100% eléctrica destinada a los más urbanitas. Bajo el acelerador ofrece 113 CV y un par de 122 Nm gracias a una batería que cuenta con una capacidad de 44 kWh. Unos números nada desdeñables que le permiten homologar un consumo de 16,8 kW y una autonomía que puede llegar hasta los 320 kilómetros sin necesidad de buscar un enchufe. Pero si toca buscarlo, hay que saber que admite una carga en corriente continua de hasta 100 kW, lo que le permite pasar del 20% al 80% en 26 minutos.. Un diseño ‘vintage’. Su parte exterior ya es de sobra conocida, aunque no por eso dejan de sorprender muchos de los elementos con los que cuenta. Décadas después ha revivido con un tamaño que ahora es de 3,99 metros de largo, 1,76 de ancho y 1,57 de alto. Un pequeño SUV del segmento B, recogido, pero con mucha personalidad. Un carácter que llega de la mano de detalles como sus curiosas ópticas, tanto delanteras como traseras, que incluyen píxeles que hacen retroceder a décadas pasadas.. La marca ha incluido también unos pasos de ruedas que le dan un toque más robusto y unos protectores de color plata en ambos parachoques, pero una de las cosas más curiosas son los grabados en 3D a lo largo y ancho de su carrocería. Fiat ha querido apostar por la originalidad estampando el nombre de marca y modelo con grandes letras que cubren su parte lateral, y con otros guiños que deja en forma de detalles en el portón trasero, incluso en los paneles de las puertas o la tapicería. A pesar de ser pequeño, cuenta con un maletero de 412 litros de capacidad.. Su interior también tiene un toque añejo. Sin lujos, sin excesos, solo con lo esencial. Además, han incluido una tonalidad de colores que, dependiendo del acabado, puede mezclar toques de verde con gris, azul o el negro de la consola central. Y bambú, también bambú, en un claro guiño al nombre de uno de los grandes éxitos en lugares como España o Italia. Su sistema multimedia está compuesto por una pantalla central de 10,25 pulgadas que comanda el centro del salpicadero, aunque utiliza un software que podría optimizarse más y que da sensación de estar algo anticuado.. Al volante del Fiat Grande Panda. Para poner a prueba a este pequeño italiano nos hemos ido hasta la Ribeira Sacra ourensana. Un paraje teñido de verde por su vegetación en el que probar el nuevo motor del Grande Panda en todo tipo de situaciones. Lo que más me ha llamado la atención nada más sentarme en el asiento del conductor es que el arranque se hace mediante la llave. El cambio manual siempre da buenas sensaciones, aunque los cortos recorridos de la palanca podrían ser más sutiles.. Este tipo de transmisión le permite circular cómodamente por carretera y ofreciendo bajo el acelerador una potencia suficiente para el uso para el que se ha pensado. Donde más hemos podido notar la ventaja de este cambio es en los sinuosos trayectos a los pies del río Sil. Entre los cañones se defiende bien gracias a una relación de velocidades bastante larga que se puede aprovechar mucho, aunque se echa en falta el cuentarrevoluciones. En curvas enlazadas se nota más que la dirección es algo blanda, aunque se siente mejor al callejear por pequeños pueblos de la zona.. Creo que se podía mejorar la insonorización y, sobre todo, su sistema multimedia. La conexión con el CarPlay es bastante tediosa en la mayoría de las situaciones, llegando a desesperar a la hora de conectar el teléfono. Tampoco ha sido de mi agrado el cuadro digital. Da la sensación de ser rudimentario, con poca información, sin llegar a ofrecer muchos parámetros de consumos o tiempos de conducción.
