Tesla quiere convertir a Optimus en un robot humanoide capaz de realizar tareas útiles más allá de las demostraciones. La compañía de Elon Musk presentó dicho androide en 2021 como un concepto inicial y, desde entonces, ha mostrado distintas generaciones con el objetivo de desarrollar un dispositivo robótico para pueda desenvolverse en entornos muy diferentes, desde trabajos repetitivos en fábricas hasta tareas domésticas en hogares.
Ahora, Tesla busca dar un paso más con el Optimus Gen 3, diseñado por primera vez para su fabricación a gran escala. Según la documentación para inversores publicada en enero de 2026, la compañía preveía iniciar la producción antes de que terminase el año y preparar una primera línea de fabricación con capacidad para producir hasta un millón de unidades anuales, teniendo en cuenta se ha cumplido el objetivo porque Tesla ha comenzado la producción de su robot humanoide Optimus en su fábrica de Fremont (California, Estados Unidos).
En una carta a los accionistas del tercer trimestre, la compañía afirma que «los robots que salen de esta línea de producción son los primeros robots con calidad de producción que se han fabricado «: «Si bien continuaremos perfeccionando el hardware y el proceso de fabricación, hemos demostrado que el proceso de fabricación actual de Optimus es adecuado para un producto comercial«.
Sin embargo, en afirmaciones recogidas por el diario TechCrunch, Musk ha declarado que dicha puesta en marcha es una «producción inicial», ya que el aumento de la producción será lento y «algo accidentado debido a que se trata de un producto radicalmente nuevo«. Así lo indica el magnate: «Aún hay algunos aspectos del diseño que debemos perfeccionar, porque necesitamos un robot seguro, fiable y duradero, que no se desgaste al cabo de un mes. Además, todavía queda mucho trabajo por hacer en cuanto a la IA y el robot para que sea realmente útil en tareas de carácter abierto».
Caen los beneficios de Tesla
Pese a los planes de expansión y desarrollo tecnológico, Tesla no ha logrado mejorar sus resultados financieros durante el tercer trimestre. Los ingresos se mantuvieron estables, mientras que los gastos aumentaron considerablemente por las inversiones en los robots Optimus, la inteligencia artificial y la conducción autónoma.
Este desequilibrio acabó pasando factura a las cuentas de la compañía, cuyos beneficios cayeron un 43 % en un periodo marcado por su apuesta por estas tecnologías. Además, acorde a la información compartida por TechCrunch, los ingresos totales de Tesla en el tercer trimestre fueron de 28.040 millones de dólares, una cifra ligeramente inferior a los 28.090 millones de dólares que generó en el tercer trimestre de 2025.
Tesla pretende transformar a Optimus en un robot humano con la capacidad de llevar a cabo tareas prácticas, extendiendo su uso más allá de las meras demostraciones. El negocio de Elon Musk dio a conocer el androide en 2021 como una noción temprana, y posteriormente mostró varias iteraciones para crear una herramienta robótica versátil para diversos entornos, que van desde el trabajo en la línea de fábrica hasta las tareas de mantenimiento doméstico. Tesla ahora avanza hacia la fabricación a gran escala con el Optimus Gen 3, que está diseñado específicamente para este propósito. Según la documentación del inversor de enero de 2026, la corporación tenía la intención de comenzar la producción a finales de año y establecer una línea de fabricación preliminar con el potencial de producir hasta un millón de unidades anuales. Este objetivo se ha logrado ya que Tesla ha iniciado la producción de su robot humanoide, Optimus, en su fábrica en Fremont, California, Estados Unidos. La compañía reconoce en una carta a los accionistas del tercer trimestre que estos robots son los primeros modelos listos para la producción: «Si bien continuaremos perfeccionando el hardware y el proceso de fabricación, hemos demostrado que el proceso de producción actual de Optimus es adecuado para un producto comercial». Sin embargo, Musk declaró en comentarios recogidos por TechCrunch que este comienzo representa una «producción inicial», con aumentos de producción previstos para ser graduales y «groscos» debido a la novedad del producto. El magnate asegura: «Tenemos que seguir perfeccionando ciertos elementos del diseño, pues necesitamos un robot que sea seguro, confiable y duradero, que no quede inutilizable en un mes». Además, se requiere un progreso significativo para que la IA y el robot contribuyan genuinamente a las tareas abiertas». Aunque Tesla tiene intenciones de crecer y mejorar su tecnología, no ha logrado mejorar su desempeño financiero en el tercer trimestre. Los ingresos fueron consistentes, pero los costos aumentaron significativamente debido a las inversiones en robots Optimus, IA y tecnología de conducción autónoma. Esta discrepancia tuvo un impacto negativo en la salud financiera de la empresa, lo que resultó en una caída del 43% en las ganancias durante un período dedicado al avance de estas tecnologías. Además, TechCrunch ha revelado que Tesla obtuvo un ingreso total de $ 28.04 mil millones durante el tercer trimestre, que es ligeramente inferior a los $ 28.09 mil millones que obtuvo en el mismo período de 2025.
