Jesús Cimarro (Ermua, 1965) es un exponente de la producción teatral en España; un currante nato de la escena y sus entresijos, que consiguió asentar la profesionalización en este sector cultural. Durante los meses de julio y agosto vive una intensa actividad como director del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, donde compone, año tras año, un cóctel con atractivo suficiente para congregar a miles de espectadores. No extraña, al escucharle hablar repetidamente del público como su anhelado objetivo.. El imponente coliseo de Mérida se inauguró entre los años 16 y 15 a. C., y vivió su época más brillante en los dos primeros siglos de nuestra era. Tras un progresivo declive y posterior abandono, permaneció semi-enterrado hasta que, tras una rehabilitación completa, Margarita Xirgu encarnó a Medea en 1933, dando comienzo a una nueva etapa. Esperemos que dure otro par de siglos, por lo menos. Hoy es un orgullo ver sus gradas repletas de espectadores en las noches de verano, en buena medida gracias al tesón de Jesús Cimarro.. Programo algunos espectáculos más minoritarios para los puristas, pero luego ni vienen. La gente joven cree que el teatro es de mayores, de padres, aunque cuando van a verlo les encanta. He producido más de 275 espectáculos; hay que intentar ir a la par de la sociedad, porque los temas y los gustos cambian
directo. Sigue la última hora de los incendios en España. madrid. Detenido un hombre sospechoso de haber provocado el fuego en Lozoyuela. Entrevista. El productor teatral Jesús Cimarro, con el Premio Max de Honor 2026.Alfredo Arias-Horas. Escucha este artículo. WhatsApp. Facebook. Linkedin. Telegram. Beloud. Copiar URL. El productor teatral Jesús Cimarro dirige el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, con espectáculos programados hasta el 30 de agosto.. Jesús Cimarro (Ermua, 1965) es un exponente de la producción teatral en España; un currante nato de la escena y sus entresijos, que consiguió asentar la profesionalización en este sector cultural. Durante los meses de julio y agosto vive una intensa actividad como director del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, donde compone, año tras año, un cóctel con atractivo suficiente para congregar a miles de espectadores. No extraña, al escucharle hablar repetidamente del público como su anhelado objetivo.. El imponente coliseo de Mérida se inauguró entre los años 16 y 15 a. C., y vivió su época más brillante en los dos primeros siglos de nuestra era. Tras un progresivo declive y posterior abandono, permaneció semi-enterrado hasta que, tras una rehabilitación completa, Margarita Xirgu encarnó a Medea en 1933, dando comienzo a una nueva etapa. Esperemos que dure otro par de siglos, por lo menos. Hoy es un orgullo ver sus gradas repletas de espectadores en las noches de verano, en buena medida gracias al tesón de Jesús Cimarro.. Son ya quince años al frente del Festival de Mérida. ¿Llegó a él por convicción o por los azares de la vida?. Como productor, llevo trayendo espectáculos al Teatro Romano desde el año 1989, pero nunca hubiera imaginado dirigir el festival. El público le había dado la espalda al festival en los últimos años, del 2008 a 2011, y había una situación complicada, con una deuda de cuatro millones y medio de euros. Me llamaron a mí y a otras empresas, pero lo que les interesó fue el proyecto que presenté. Un proyecto muy arriesgado, donde la Administración ponía el 50% de la inversión y el otro 50% tenía que salir de la taquilla. Si no salía de la taquilla, el déficit lo asumía la empresa; en caso de superávit, el 90% se destinaba a pagar la deuda.. ¿La situación se consiguió solventar?. Está saneada desde hace 5 años. Cuando asumí la dirección del festival, venían unas 50000 personas. En estos momentos vienen 175000. Se ha pasado de cinco a ocho semanas. Yo creé la extensión de Madrid, donde hay programación un mes entero. Han crecido también otros enclaves arqueológicos donde hay representaciones, en Mérida y Cáparra, y también en otros teatros romanos de Extremadura como Regina y Medellín. Son las extensiones del festival.. Programo algunos espectáculos más minoritarios para los puristas, pero luego ni vienen. ¿Cuál es la pauta fundamental para conseguir este éxito?. Sobre todo, que programó para un público muy variado, cuanto más amplio, mejor. No es un teatro de 200 localidades, estamos hablando de que es el más grande de España, con 3300 localidades. Además, el mercado no tiene tantos productos como el Siglo de Oro, por ejemplo, donde hay muchísimas propuestas. Toda la programación es de temática grecolatina y grecorromana, y posiblemente sea de los pocos que quedan ya en el sur de Europa. Aquí hay que producir cada año nuevos espectáculos, para unas dimensiones muy grandes, y eso no es barato. ¡El escenario tiene cincuenta metros de boca!. El productor teatral Jesús Cimarro, director del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida.Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida. Vemos en la programación comedias creadas en Roma y algunas tragedias de Grecia. ¿Por qué se daba esta diferenciación?. Es cierto, se conservan más tragedias de la época griega y muchas más comedias de la época romana. La gente, el pueblo, quería reírse. Plauto es un comediógrafo que escribía para su época, que se reía de sus dirigentes, como Aristófanes o Terencio. Fíjate que, tanto en las tragedias como en las comedias, los temas son de rabiosa actualidad. Yo he intentado combinar ambas cosas en un festival popular, no populachero, al que vienen miles de personas. Tiene que haber una sintonía entre la programación y el público.. ¿Cómo ha evolucionado el público de Mérida desde que tomó las riendas del festival?. La media de edad estaba en 64 años y, en la actualidad, hemos pasado a 43. El nivel de estudios es medio alto y hemos recuperado mucho público. Además, una filosofía mía es hacer que las compañías extremeñas participen, algo que antes no ocurría. Coproduzco un par de obras con compañías extremeñas y hago veinte talleres de teatro en veinte municipios de Extremadura, con otras tantas compañías extremeñas. Es decir, trabajamos al público desde la base, porque esas 40 o 50 personas en cada taller son un público potencial.. En las propuestas encontramos rostros conocidos del cine y la televisión. ¿Cómo se maneja ese equilibrio?. Es complicado, pero esa es mi misión (ríe). Que haya actores del nivel de Carlos Hipólito, que debuta en el festival, Lydia Bosch haciendo una tragedia, Fernando Tejero, Carlos Sobera, Juana Acosta, Toni Acosta o Pepe Viyuela, haciendo Timón en Atenas. Hemos tenido a Juan Gea con Electra jonda, una mezcla interesante entre la Grecia clásica y la tradición española. Intento que haya programación para todos los públicos y en el Teatro María Luisa programó pequeño y mediano formato, con una mirada un poco más contemporánea.. Allí estarán los grandes mitos de la Grecia clásica: Antígona, Medea, Penélope…. Claro, para un público más especializado. Si una persona me dice que le ha gustado, he conseguido mi objetivo.. La gente joven cree que el teatro es de mayores, de padres, aunque cuando van a verlo les encanta. ¿Y el público joven?. Te voy a contar lo que me ocurrió hace unos años. Hicimos un Edipo con actores que aparecían en la serie Élite, muy conocida para un público joven. Una propuesta muy contemporánea, con audiovisuales y un lenguaje más cercano a ellos. Pregunté a una pareja joven, un chico y una chica, porque yo siempre pregunto y escucho mucho. Hay que hacer ese tipo de acción y preocuparte por el público. Tenían 18 años y les había encantado. Querían saludar al director y era la segunda vez que iban al teatro. Les pregunté por qué no iban más al teatro y me dijeron que el teatro es de mayores, de padres; que ellos no hacían lo que hacían los padres. Ya ves. Además, es un festival de temática grecolatina y grecorromana. ¡Son todos los ingredientes para que no vinieran!, pero me los he encontrado otras veces. También veo a chicos de catorce o quince años que vienen con sus padres y eso es conseguir el objetivo de renovar al público.. Una apuesta tan clara por un público amplio siempre genera rechazo en la ‘élite cultural’. ¿Es algo que tiene asumido?. Algunas de las obras de teatro que programo están dedicadas a los puristas. Me dicen, «no me gusta nada la programación, menos esta que me ha encantado». Les programo cosas en el Teatro María Luisa, y luego muchos ni vienen (ríe). Ese público son doscientos y yo tengo que llenar un teatro de 3300 localidades.. El Teatro Romano de Mérida en una de las noches de estreno del festival.Adolfo Ortega. Todo es efímero. Este teatro, vivió su apogeo y luego llegó el declive. Igual ocurrió tras su reapertura en el siglo XX, antes de que se rescatara tras mucho esfuerzo. ¿A qué elementos hay que estar atentos para mantenerse?. Yo he intentado adaptarme a los gustos de cada época, porque si no estás perdido, pero no siempre se acierta.. He producido más de 275 espectáculos; hay que intentar ir a la par de la sociedad, porque los temas y los gustos cambian. Lleva casi cuarenta años como productor al frente de Pentación. ¿Cómo ha cambiado esa figura desde entonces hasta ahora?. Mira, yo he producido 275 espectáculos. Ha cambiado el tipo de empresa, las formas de producir, los temas… Hay que intentar ir a la par de la sociedad. Evolucionan los gustos, las gentes, los temas…. A pesar de su experiencia, ¿hay algo que le quite el sueño en esta profesión?. Me quita el sueño los imprevistos, porque trabajamos con personas y se pueden poner enfermas. De repente, has puesto todo el esfuerzo, meses de dedicación, o incluso años, y una situación personal hace que todo se venga abajo. Eso es lo que más me preocupa, porque la materia prima del espectáculo en vivo son las personas, y hay que cuidarlas mucho. Hay situaciones imposibles de controlar, pero hay que sacar fuerzas de donde puedas y seguir adelante.. ¿Pesa mucho gestionar un teatro que es parte de la historia? La compañías que viene de otros países como Italia o Grecia, con teatros similares, se quedaban pasmados al ver el de Mérida.. Cada vez que presentamos el festival en el extranjero (Buenos Aires, Lima, Nueva York, Osaka, Roma, Viena, Bruselas…) han alucinado. Tenemos una exposición muy bonita sobre la reconstrucción del teatro de Mérida, girando por todo el mundo desde hace cinco años debido al éxito.. ¿Alguna sorpresa prevé en esta edición?. Son todo estrenos y yo sólo he visto algunos ensayos. Es muy difícil saber lo que le gusta a la gente.. ¿Qué es lo que emociona a Jesús Cimarro en un escenario?. Me emociona la historia que me están contando y el modo en que me la cuentan, que me llegue al corazón y a la cabeza.. Entrevistas. Teatro. Espectáculos. Cultura. Mérida. Comentarios
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