Hace 12 años el Shakhtar tuvo que abandonar su casa, Donetsk, por el inicio del conflicto entre Rusia y Ucrania en el Donbás. Kiev, Lviv, Jarkov, Varsovia, Hamburgo… Como nómadas han cambiado de estadio para disputar sus partidos de la Liga ucrania y de competiciones europeas. El año pasado, para disputar la Conference League, se mudaron a Cracovia. Ahora vuelven a la Champions y han elegido un icónico estadio inglés: Stamford Brigde, la casa del Chelsea. Pero antes de jugar en Londres, empezarán una nueva odisea europea ante el PSV en Eindhoven, Países Bajos (18.45; Movistar+).. Seguir leyendo
Hace 12 años el Shakhtar tuvo que abandonar su casa, Donetsk, por el inicio del conflicto entre Rusia y Ucrania en el Donbás. Kiev, Lviv, Jarkov, Varsovia, Hamburgo… Como nómadas han cambiado de estadio para disputar sus partidos de la Liga ucrania y de competiciones europeas. El año pasado, para disputar la Conference League, se mudaron a Cracovia. Ahora vuelven a la Champions y han elegido un icónico estadio inglés: Stamford Brigde, la casa del Chelsea. Pero antes de jugar en Londres, empezarán una nueva odisea europea ante el PSV en Eindhoven, Países Bajos (18.45; Movistar+).. Sergey Palkin, CEO de la entidad ucrania desde hace 22 años, ha vivido toda la transición del club y las mudanzas continuas del equipo durante esta última docena de años. “Perdimos nuestro estadio, pero no nuestra identidad. Seguimos compitiendo, seguimos ganando trofeos, seguimos formando jugadores talentosos. Para mí, este es uno de los ejemplos más fuertes de resiliencia en la historia del fútbol”, señala Palkin desde Kiev en una llamada telefónica con EL PAÍS. El Shakthar volvió a ganar la Liga ucrania el año pasado y ahora vuelve a la máxima competición europea después de cuajar una buena participación en la Conference tras alcanzar las semifinales, donde cayó ante el Crystal Palace, a la postre campeón.. La planificación del club desde luego es algo que se convierte muy complicado en circunstacias como las que vive día a día el Shakhtar. “Es difícil vivir y jugar así. En estos tiempos es difícil planificar o predecir algo con un año de antelación, incluso con meses. Vivimos y planificamos solo para el día siguiente”, asevera Palkin, que añade: “La guerra lo condiciona todo y conlleva muchos cambios. Cambiamos nuestro estadio, nuestro lugar de entrenamiento… Eso requiere logística, un gran esfuerzo físico y emocional por parte de los jugadores, del personal, etcétera”.. Por descontado, dentro de esa planificación están los fichajes y las ventas. Desde años atrás, el Shakhtar tiene su propia estrategia de fichar jugadores brasileños. En este mercado estival ha pescado a tres jóvenes jugadores del país sudamericano, dos de ellos directamente desde Brasil y uno procedente de la Liga saudí. “La selección brasileña es nuestra identidad. Todo el mundo conoce a nuestro club gracias a los brasileños. Conocemos este mercado, sabemos cómo operar en él y cómo desarrollar a los jugadores brasileños”. Aunque claro, si antes tenían competencia a la hora de ejecutar fichajes, ahora con la guerra se complica más. “Seguimos fichando jugadores, no es imposible. Pero a veces es difícil competir. Imagina que hay una oferta nuestra y otra de Portugal. Un jugador seguramente irá allí porque no hay guerra”, detalla Palkin.. El exfutbolista Arda Turan será, por segundo año, el que esté al frente del banquillo del conjunto ucranio. Un entrenador que Palkin fichó por ser “joven, ambicioso y con una fuerte personalidad”. Tras cumplir con las expectativas del curso pasado, ahora afronta un reto mayor como es la Champions. “Cada temporada, tenemos la expectativa de mostrar un fútbol atractivo, de mostrar nuestro ADN en el campo. Nuestro objetivo es pasar la fase de liga”, explica Palkin, que tendrá una dura prueba en la última jornada ante el Real Madrid en Stamford Bridge. “Cuando juegas contra un club así, siempre es un evento muy, muy bueno para los aficionados y también para los jugadores. Para nosotros también es una oportunidad para evaluar nuestro nivel en comparación con el Real Madrid”.. -¿Cuándo se dio cuenta que la vuelta a Donetsk no sería inmediata?. -Cuando nos fuimos de Donetsk en 2014 llegamos a Kiev, nuestro club y directiva, jugadores, todos. Nos quedamos en un hotel y pensábamos que en un par de semanas todo estaría listo y volveríamos. Pero las semanas se convirtieron en meses, los meses en años, y al final no pasó nada. Pero al mismo tiempo, nos dimos cuenta de que no podíamos construir el futuro del club basándonos en la expectativa de volver mañana, dentro de 10 o 20 años. Vivimos en el presente, necesitamos competir hoy, necesitamos ganar hoy y necesitamos desarrollar nuestro club hoy. Nunca hemos dejado de creer que algún día volveremos a Donetsk. Nuestro sueño es regresar.
