A consecuencia del cambio climático, las olas de calor son cada vez más frecuentes, intensas y peligrosas. Y los científicos y médicos lo advierten: a medida que aumentan las temperaturas globales, también crece la combinación de calor y humedad, lo que dificulta que el cuerpo humano pueda enfriarse mediante el sudor.. Esto incrementa el riesgo de sufrir golpes de calor, deshidratación y otros problemas graves de salud. De hecho, el estrés por calor es una de las principales causas de muerte relacionadas con el clima en Estados Unidos cada año. Todo ello lo recoge la NASA en Too Hot to Handle: How Climate Change May Make Some Places Too Hot to Live, un informe en el que la agencia espacial explica cómo el cambio climático puede hacer que algunos lugares sean demasiado calurosos para vivir.. La temperatura de bulbo húmedo. Para evaluar este peligro, los científicos que realizan estudios climáticos globales suelen utilizar la temperatura de bulbo húmedo, que calcula la temperatura teniendo en cuenta la humedad. Este indicador «mide la eficacia con la que nuestro cuerpo se enfría mediante la sudoración en ambientes cálidos y húmedos, e indica si estas condiciones pueden ser perjudiciales para la salud, o incluso mortales», señala el estudio.. Siguiendo esta medida, la temperatura de bulbo húmedo máxima que el ser humano puede soportar al estar en el exterior durante al menos seis horas es de aproximadamente 35 ºC. Cuanto se alcanza ese valor, el cuerpo humano deja de poder regular su temperatura de forma eficaz. Los cambios que desencadena en el organismo son fatales: desde deshidratación hasta sobrecarga de órganos, pasando por que la sangre se acumula en la piel para liberar calor y se priva de oxígeno a los órganos internos.. Las regiones más vulnerables. Las investigaciones muestran que los episodios de calor extremo se han multiplicado en las últimas décadas y que el clima de la Tierra ha comenzado a superar ese límite del bulbo húmedo. Desde el año 2005, «se han registrado temperaturas de bulbo húmedo superiores a 35 ºC durante breves periodos de tiempo en nueve ocasiones distintas en algunas zonas subtropicales como Pakistán y el Golfo Pérsico».. Según los modelos climáticos, probablemente algunas regiones del mundo superarán esas temperaturas en los próximos 30 a 50 años. Así, según la NASA, las zonas más vulnerables son el sur de Asia, el Golfo Pérsico y el Mar Rojo, que sobrepasarían ese valor hacia 2050, y el este de China, partes del Sudeste Asiático y Brasil,hacia 2070.. Y estas no son las únicas regiones en las que se podrían alcanzar condiciones de calor que dificulten la vida: algunas zonas de Estados Unidos podrían experimentar estos niveles críticos en cinco décadas, concretamente estados del Medio Oeste como Arkansas, Missouri e Iowa.
A consecuencia del cambio climático, las olas de calor son cada vez más frecuentes, intensas y peligrosas. Y los científicos y médicos lo advierten: a medida que aumentan las temperaturas globales, también crece la combinación de calor y humedad, lo que dificulta que el cuerpo humano pueda enfriarse mediante el sudor.
Esto incrementa el riesgo de sufrir golpes de calor, deshidratación y otros problemas graves de salud. De hecho, el estrés por calor es una de las principales causas de muerte relacionadas con el clima en Estados Unidos cada año. Todo ello lo recoge la NASA en Too Hot to Handle: How Climate Change May Make Some Places Too Hot to Live, un informe en el que la agencia espacial explica cómo el cambio climático puede hacer que algunos lugares sean demasiado calurosos para vivir.
La temperatura de bulbo húmedo
Para evaluar este peligro, los científicos que realizan estudios climáticos globales suelen utilizar la temperatura de bulbo húmedo, que calcula la temperatura teniendo en cuenta la humedad. Este indicador «mide la eficacia con la que nuestro cuerpo se enfría mediante la sudoración en ambientes cálidos y húmedos, e indica si estas condiciones pueden ser perjudiciales para la salud, o incluso mortales«, señala el estudio.
Siguiendo esta medida, la temperatura de bulbo húmedo máxima que el ser humano puede soportar al estar en el exterior durante al menos seis horas es de aproximadamente 35 ºC. Cuanto se alcanza ese valor, el cuerpo humano deja de poder regular su temperatura de forma eficaz. Los cambios que desencadena en el organismo son fatales: desde deshidratación hasta sobrecarga de órganos, pasando por que la sangre se acumula en la piel para liberar calor y se priva de oxígeno a los órganos internos.
Las regiones más vulnerables
Las investigaciones muestran que los episodios de calor extremo se han multiplicado en las últimas décadas y que el clima de la Tierra ha comenzado a superar ese límite del bulbo húmedo. Desde el año 2005, «se han registrado temperaturas de bulbo húmedo superiores a 35 ºC durante breves periodos de tiempo en nueve ocasiones distintas en algunas zonas subtropicales como Pakistán y el Golfo Pérsico«.
Según los modelos climáticos, probablemente algunas regiones del mundo superarán esas temperaturas en los próximos 30 a 50 años. Así, según la NASA, las zonas más vulnerables son el sur de Asia, el Golfo Pérsico y el Mar Rojo, que sobrepasarían ese valor hacia 2050, y el este de China, partes del Sudeste Asiático y Brasil, hacia 2070.
Y estas no son las únicas regiones en las que se podrían alcanzar condiciones de calor que dificulten la vida: algunas zonas de Estados Unidos podrían experimentar estos niveles críticos en cinco décadas, concretamente estados del Medio Oeste como Arkansas, Missouri e Iowa.
