La compra de viviendas por parte de extranjeros fue en 2025 la nota discordante en un mercado inmobiliario que mostró un nivel de actividad no visto desde los últimos coletazos de la burbuja inmobiliaria. Las operaciones realizadas por inversores foráneos se redujeron un 4,4% en la segunda mitad del año con respecto al mismo periodo de 2024. Así se desprende de los datos publicados este jueves por el Consejo General del Notariado. El descenso se debió al bajón en el volumen de compradores no residentes, cuyas adquisiciones se hundieron un 15,1%. El alza en las compras de extranjeros residentes en España no logró compensar esa caída.. De las 362.175 viviendas transmitidas entre julio y diciembre del año pasado, 66.629 fueron compradas por forasteros. Representaron el 18,4% del total, una proporción inferior al 19,5% de 2024 y al 20,9% de 2023, lo que afianza la tendencia descendente en el peso de las operaciones de este tipo de compradores. Al sumar estas transacciones a las registradas en la primera mitad de año se contabilizaron un total de 138.254, unas 1.200 menos que en el año anterior. De este modo, el tirón del primer semestre —en el que los compradores extranjeros cerraron 71.625 operaciones—, amortiguó el descenso anotado en la segunda parte del año, que anotó la primera caída interanual en el volumen de adquisiciones por parte de forasteros desde 2023.. La bajada se limitó a las compras por parte de extranjeros no residentes. Este tipo de inversores adquirieron entre julio y diciembre 24.793 viviendas en España, por debajo de las 29.201 de 2024. Es el menor volumen de transacciones desde la pandemia. El parón de la actividad provocado por la irrupción de la covid-19 fue seguido de un boom de compras por parte de inversores foráneos que tuvo su pico en 2022. Desde entonces, la tendencia ha sido decreciente, aunque con un leve repunte en 2024. En cambio, los operaciones por parte de extranjeros residentes en España se encuentran en máximos, empujadas por el incremento de la población inmigrante. En la primera mitad del año se contabilizaron 43.637 compras de este tipo y en la segunda mitad, 41.836.. Las nacionalidades más numerosas entres los compradores extranjeros fueron británicos (5.178) y marroquíes (5.154), aunque en este segundo caso la inmensa mayoría fueron residentes en España. Los siguieron italianos —también mayoritariamente residentes— y alemanes, que representaron el 6,6% y 6,5% del total respectivamente. Esta última nacionalidad es la segunda que más presencia tiene entre los inversores foráneos que adquieren una vivienda en España, solo superada por la holandesa (3.124 transacciones entre julio y diciembre). En términos absolutos, la nacionalidad en la que más decrecieron las compras en la segunda mitad de 2025 entre los extranjeros no residentes fueron los ingleses. En cambio, entre los residentes predominaron los incrementos, destacando en particular los de suecos, portugueses, venezolanos e italianos.. La caída de las compraventas no evitó la subida de los precios pagados por los inversores foráneos. El importe medio en el segundo semestre se situó en 2.479 euros por metro cuadrado, un 5% más que en el mismo periodo de 2024. Los extranjeros no residentes se mantuvieron como los compradores que asumen los precios más caros, con una media de 3.242 euros por metro cuadrado —un 5,8% más que el año pasado—, frente a los 1.963 pagados de media por los extranjeros residentes y los 1.839 de los compradores nacionales —un 9,4% y un 7,4% más respectivamente—.. Por nacionalidades, los importes más elevados por metro cuadrado correspondieron a los compradores suecos (3.654 €/m²), alemanes (3.559 €/m²), estadounidenses (3.501 €/m²) y noruegos (3.085 €/m²). También se registraron precios por encima de la media entre los suizos, polacos, irlandeses, belgas, italianos, franceses, ingleses, holandeses y rusos. Del lado contrario, los valores más bajos se registraron entre los marroquíes (768 €/m²), rumanos (1.350 €/m²), ecuatorianos (1.410 €/m²) y colombianos (1.507 €/m²).
Entre julio y diciembre se registraron 66.629 operaciones protagonizadas por compradores de nacionalidad distinta a la española, aunque la mayoría vivían en territorio nacional.
La compra de viviendas por parte de extranjeros fue en 2025 la nota discordante en un mercado inmobiliario que mostró un nivel de actividad no visto desde los últimos coletazos de la burbuja inmobiliaria. Las operaciones realizadas por inversores foráneos se redujeron un 4,4% en la segunda mitad del año con respecto al mismo periodo de 2024. Así se desprende de los datos publicados este jueves por el Consejo General del Notariado. El descenso se debió al bajón en el volumen de compradores no residentes, cuyas adquisiciones se hundieron un 15,1%. El alza en las compras de extranjeros residentes en España no logró compensar esa caída.. De las 362.175 viviendas transmitidas entre julio y diciembre del año pasado, 66.629 fueron compradas por forasteros. Representaron el 18,4% del total, una proporción inferior al 19,5% de 2024 y al 20,9% de 2023, lo que afianza la tendencia descendente en el peso de las operaciones de este tipo de compradores. Al sumar estas transacciones a las registradas en la primera mitad de año se contabilizaron un total de 138.254, unas 1.200 menos que en el año anterior. De este modo, el tirón del primer semestre —en el que los compradores extranjeros cerraron 71.625 operaciones—, amortiguó el descenso anotado en la segunda parte del año, que anotó la primera caída interanual en el volumen de adquisiciones por parte de forasteros desde 2023.. La bajada se limitó a las compras por parte de extranjeros no residentes. Este tipo de inversores adquirieron entre julio y diciembre 24.793 viviendas en España, por debajo de las 29.201 de 2024. Es el menor volumen de transacciones desde la pandemia. El parón de la actividad provocado por la irrupción de la covid-19 fue seguido de un boom de compras por parte de inversores foráneos que tuvo su pico en 2022. Desde entonces, la tendencia ha sido decreciente, aunque con un leve repunte en 2024. En cambio, los operaciones por parte de extranjeros residentes en España se encuentran en máximos, empujadas por el incremento de la población inmigrante. En la primera mitad del año se contabilizaron 43.637 compras de este tipo y en la segunda mitad, 41.836.. Las nacionalidades más numerosas entres los compradores extranjeros fueron británicos (5.178) y marroquíes (5.154), aunque en este segundo caso la inmensa mayoría fueron residentes en España. Los siguieron italianos —también mayoritariamente residentes— y alemanes, que representaron el 6,6% y 6,5% del total respectivamente. Esta última nacionalidad es la segunda que más presencia tiene entre los inversores foráneos que adquieren una vivienda en España, solo superada por la holandesa (3.124 transacciones entre julio y diciembre). En términos absolutos, la nacionalidad en la que más decrecieron las compras en la segunda mitad de 2025 entre los extranjeros no residentes fueron los ingleses. En cambio, entre los residentes predominaron los incrementos, destacando en particular los de suecos, portugueses, venezolanos e italianos.. La caída de las compraventas no evitó la subida de los precios pagados por los inversores foráneos. El importe medio en el segundo semestre se situó en 2.479 euros por metro cuadrado, un 5% más que en el mismo periodo de 2024. Los extranjeros no residentes se mantuvieron como los compradores que asumen los precios más caros, con una media de 3.242 euros por metro cuadrado —un 5,8% más que el año pasado—, frente a los 1.963 pagados de media por los extranjeros residentes y los 1.839 de los compradores nacionales —un 9,4% y un 7,4% más respectivamente—.. Por nacionalidades, los importes más elevados por metro cuadrado correspondieron a los compradores suecos (3.654 €/m²), alemanes (3.559 €/m²), estadounidenses (3.501 €/m²) y noruegos (3.085 €/m²). También se registraron precios por encima de la media entre los suizos, polacos, irlandeses, belgas, italianos, franceses, ingleses, holandeses y rusos. Del lado contrario, los valores más bajos se registraron entre los marroquíes (768 €/m²), rumanos (1.350 €/m²), ecuatorianos (1.410 €/m²) y colombianos (1.507 €/m²).
