Superarse a uno mismo no siempre es sencillo y, para lograrlo, en ocasiones es necesario trabajar un poco nuestra manera de ver el mundo. Cambiar ciertos hábitos que vemos como normales porque son habituales en nuestra casa e incluso en España, puede impulsarnos a crecer.. Trabajar en nosotros mismos nos ayudará a alcanzar nuestras metas, tanto si son laborales como si son personales, también puede ayudarnos a manejar mejor nuestras emociones y aprender a gestionarlas. Entender que hay cosas que podemos cambiar es el primer paso, el siguiente es ponerse manos a la obra.. Las cinco claves de Harvard para fortalecer el carácter. Fortalecer el carácter para alcanzar nuestras metas.Pixabay/OleksandrPidvalnyi. En la Universidad de Harvard han realizado numerosos estudios en busca de la mejor manera de potenciar esas cualidades que se consideran deseables a la hora de fortalecer el carácter y la fuerza mental, potenciar la resiliencia, mejorar la toma de decisiones y el equilibrio a la hora de afrontar retos inesperados. Han establecido cinco claves fundamentales, estrategias que deben incorporarse de manera consciente para obtener resultados.. La primera de ellas es establecer un plan de recarga, porque la energía no es infinita y a menudo la fatiga se convierte en un poderoso enemigo a la hora de alcanzar nuestras metas. Conviene establecer pausas, lo ideal es implementar ciclos de trabajo con descansos programados. Hay aspectos que no son negociables y el descanso es uno de ellos, así como el sueño; de este modo se evita el agotamiento, tanto físico como mental.. Aprender a reconocer y nombrar las emociones es otra de las claves que destacan, no reprimirlas y comprenderlas es la mejor manera de aprender a regularlas. Esto ayuda a responder mejor ante situaciones de presión y conflicto. El tercer punto que destacan es aprender a reconocer los errores y, sobre todo, aprender de ellos. Cometer errores es inevitable, pero la manera en la que reaccionamos a ellos podemos dirigirla para que resulte enriquecedora. Aceptar los fallos y enfocarse en mejorar.. La constancia es algo que debemos trabajar de manera diaria y también es la cuarta clave que Harvard señala como esencial. Igual que si fuera un músculo, proponen trabajar la constancia a través de pequeños gestos y pequeños retos diarios. Detalles que ayudan a sentar las bases para enfrentar los grandes conflictos que pueden llegar. La última de las claves es la autorreflexión, dedicar un momento al día para analizar y valorar nuestras emociones, actos o decisiones. Esto permite identificar patrones de conducta y, a raíz de ellos, rectificar fallos y establecer metas futuras.. Hábitos que favorecen la productividad. Cuidarse es clave para ser más productivo. drazen_zigic. Potenciar nuestro crecimiento interior y aprender a mejorar ante los retos de la vida es un plan a largo plazo, establecemos ciertas claves ahora para que puedan ayudarnos a ser mejores en el futuro, pero también hay ciertas cosas que podemos poner en práctica y cuyos resultados son apreciables en un lapso de tiempo menor, hábitos que podemos incorporar en nuestro día a día y que nos ayudan a mejorar nuestra productividad.. Haz la cama. Esto podría ser un tip de orden y limpieza, pero también es una buena manera de empezar el día reduciendo el ruido visual de nuestro alrededor y, sobre todo, realizando una tarea, esa con la que damos por comenzado el día y con la que nos ponemos en marcha.. Muévete. No hace falta que sea un entrenamiento intenso, cualquier tipo de actividad te ayudará a despejarte desde temprano, proporcionándote energía para encarar el día.. Prioriza. Hacer una lista con todas las tareas que tenemos para hacer es una buena forma de quitarnos preocupaciones de la mente y también nos ayuda a priorizar tareas. Siempre se recomienda hacer primero aquello que más nos cuesta o menos nos apetece y dejar para después lo que es más mecánico o exige menos concentración.. Cuídate. La alimentación y la hidratación son una parte fundamental de nuestra vida e influyen mucho más de lo que pensamos. Una alimentación variada y saludable nos ayuda a mantener nuestros niveles de energía y eso nos hará más productivos. El descanso es también esencial, como hemos visto, es importante aprender a desconectar para poder recargarnos.. Protege tu mente. Ya sea a través de la meditación, el mindfulness o la gratitud, escribiendo en un diario o caminando por la naturaleza, encontrar la manera de dedicar unos minutos a uno mismo, a reflexionar y conectar con nuestras emociones, puede suponer una gran diferencia.. Referencias. Horikoshi, K. (2023). The positive psychology of challenge: Towards interdisciplinary studies of activities and processes involving challenges. Frontiers In Psychology, 13, 1090069. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2022.1090069
Superarse a uno mismo no siempre es sencillo y, para lograrlo, en ocasiones es necesario trabajar un poco nuestra manera de ver el mundo. Cambiar ciertos hábitos que vemos como normales porque son habituales en nuestra casa e incluso en España, puede impulsarnos a crecer.. Trabajar en nosotros mismos nos ayudará a alcanzar nuestras metas, tanto si son laborales como si son personales, también puede ayudarnos a manejar mejor nuestras emociones y aprender a gestionarlas. Entender que hay cosas que podemos cambiar es el primer paso, el siguiente es ponerse manos a la obra.. Las cinco claves de Harvard para fortalecer el carácter. En la Universidad de Harvard han realizado numerosos estudios en busca de la mejor manera de potenciar esas cualidades que se consideran deseables a la hora de fortalecer el carácter y la fuerza mental, potenciar la resiliencia, mejorar la toma de decisiones y el equilibrio a la hora de afrontar retos inesperados. Han establecido cinco claves fundamentales, estrategias que deben incorporarse de manera consciente para obtener resultados.. La primera de ellas es establecer un plan de recarga, porque la energía no es infinita y a menudo la fatiga se convierte en un poderoso enemigo a la hora de alcanzar nuestras metas. Conviene establecer pausas, lo ideal es implementar ciclos de trabajo con descansos programados. Hay aspectos que no son negociables y el descanso es uno de ellos, así como el sueño; de este modo se evita el agotamiento, tanto físico como mental.. Aprender a reconocer y nombrar las emociones es otra de las claves que destacan, no reprimirlas y comprenderlas es la mejor manera de aprender a regularlas. Esto ayuda a responder mejor ante situaciones de presión y conflicto. El tercer punto que destacan es aprender a reconocer los errores y, sobre todo, aprender de ellos. Cometer errores es inevitable, pero la manera en la que reaccionamos a ellos podemos dirigirla para que resulte enriquecedora. Aceptar los fallos y enfocarse en mejorar.. La constancia es algo que debemos trabajar de manera diaria y también es la cuarta clave que Harvard señala como esencial. Igual que si fuera un músculo, proponen trabajar la constancia a través de pequeños gestos y pequeños retos diarios. Detalles que ayudan a sentar las bases para enfrentar los grandes conflictos que pueden llegar. La última de las claves es la autorreflexión, dedicar un momento al día para analizar y valorar nuestras emociones, actos o decisiones. Esto permite identificar patrones de conducta y, a raíz de ellos, rectificar fallos y establecer metas futuras.. Hábitos que favorecen la productividad. Potenciar nuestro crecimiento interior y aprender a mejorar ante los retos de la vida es un plan a largo plazo, establecemos ciertas claves ahora para que puedan ayudarnos a ser mejores en el futuro, pero también hay ciertas cosas que podemos poner en práctica y cuyos resultados son apreciables en un lapso de tiempo menor, hábitos que podemos incorporar en nuestro día a día y que nos ayudan a mejorar nuestra productividad.. Haz la cama. Esto podría ser un tip de orden y limpieza, pero también es una buena manera de empezar el día reduciendo el ruido visual de nuestro alrededor y, sobre todo, realizando una tarea, esa con la que damos por comenzado el día y con la que nos ponemos en marcha.. Muévete. No hace falta que sea un entrenamiento intenso, cualquier tipo de actividad te ayudará a despejarte desde temprano, proporcionándote energía para encarar el día.. Prioriza. Hacer una lista con todas las tareas que tenemos para hacer es una buena forma de quitarnos preocupaciones de la mente y también nos ayuda a priorizar tareas. Siempre se recomienda hacer primero aquello que más nos cuesta o menos nos apetece y dejar para después lo que es más mecánico o exige menos concentración.. Cuídate. La alimentación y la hidratación son una parte fundamental de nuestra vida e influyen mucho más de lo que pensamos. Una alimentación variada y saludable nos ayuda a mantener nuestros niveles de energía y eso nos hará más productivos. El descanso es también esencial, como hemos visto, es importante aprender a desconectar para poder recargarnos.. Protege tu mente. Ya sea a través de la meditación, el mindfulness o la gratitud, escribiendo en un diario o caminando por la naturaleza, encontrar la manera de dedicar unos minutos a uno mismo, a reflexionar y conectar con nuestras emociones, puede suponer una gran diferencia.. Referencias. Horikoshi, K. (2023). The positive psychology of challenge: Towards interdisciplinary studies of activities and processes involving challenges. Frontiers In Psychology, 13, 1090069. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2022.1090069
